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domingo, 30 de septiembre de 2012

Basta de abusar del poder. Evo deje de hacer propaganda desde la Presidencia


POR ETICA. POR MORAL DEJE DE

 HACER PROPAGANDA EVO!


El Deber lo pone bien clarito. Ante el uso abusivo de los medios del Estado

El presidente Evo Morales sigue actuando como jefe de su partido, participando en campañas electorales, entregando regalos en el Tipnis, usando medios del Estado, a pesar de que se trata de un comportamiento contrario a la ética y también a las leyes.

En todo el mundo, con una sola excepción, los gobernantes se despojan de sus identificaciones partidarias en el momento de asumir la responsabilidad de jefe de Estado, porque en ese momento se convierten en la cabeza de toda una nación, con todas sus diferencias.
Este fin de semana, el presidente Morales asistió, por segunda vez en pocos días, a la campaña de proclamación de una candidata de su partido a la Gobernación de un departamento del oriente. Viajó usando medios oficiales, que el Estado boliviano pone a disposición del mandatario constitucional, es decir del presidente de todos los bolivianos, no de una sola parcialidad.
Por otro lado, parecería que el jefe de Estado ignora que tiene un salario que sale de los impuestos que pagan todos los bolivianos, y no una sola parte de ellos.
Los medios de transporte que usa son de propiedad del Estado, no de su partido político. Los medios de comunicación que se ocupan de cubrir todo lo que él hace como candidato o como padrino de una candidata, son igualmente de propiedad de la colectividad boliviana, que aporta para que sean comprados y luego mantenidos en funcionamiento.
Alguna confusión tiene el primer mandatario sobre estos detalles, que ni siquiera ha querido renunciar, con claridad y dignidad, como debía haber hecho, al cargo de presidente de las seis federaciones de cocaleros de Chapare.
Algunos voceros opositores han observado este comportamiento del señor presidente, que viola no solamente las leyes del país, sino la norma internacional que todos los demás jefes de estados del mundo, con muy pocas excepciones, respetan y cuidan.
En este momento, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, está haciendo de mandatario y de candidato al mismo tiempo. Hay otros países donde ocurre lo mismo, como el propio Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama aspira a la relección, aunque él por única y última vez.
Pero el presidente venezolano está mostrando que no tiene cuidado con los principios éticos. Ha llegado a interrumpir la transmisión por TV de discursos del candidato opositor ordenando que la emisora comprendida se incorpore a una cadena obligatoria, porque se supone que es para la difusión de mensajes del jefe de Estado en ejercicio.
La opinión pública percibe este tipo de actitudes contrarias a la ética y a las leyes. No le parece correcto que un señor que está en funciones públicas, es decir que vive de una actividad por la que se le paga con dinero público, actúe al servicio de una parte de esa sociedad.
Los gobernantes que no respetan estos principios están cometiendo un grave error. Los ciudadanos los han identificado como personas que no son capaces de entender y ejercer la dignidad del mayor cargo público de su país.
Que algunos presidentes tengan este comportamiento de manera permanente no los legaliza ni les confiere la calidad de un comportamiento ético, sino todo lo contrario.