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martes, 20 de junio de 2017

un razonamiento diríamos "con bemoles" que tiene asidero en la historia reciente, y que explica traiciones y "punaladas en la espalda" vale la pena reflexionarlo y aplicarlo a cada caso. de la pluma de Iván Arias


La oposición y los quintacolumnistas


Ningún movimiento se hace poder sin que tenga sus avanzadas en los sectores de intelectuales que legitiman el orden reinante. En Bolivia, el neoliberalismo cayó precisamente porque los movimientos emergentes afiliaron a sus columnas intelectuales del neoliberalismo. Quintacolumnistas que se prestaron, ya sea vía la filtración de información o de posiciones abiertamente críticas, a socavar las bases morales y de credibilidad del neoliberalismo. Sin el apoyo, consciente y oportunista, de estos quintacolumnistas dentro de las fauces del neoliberalismo, la derrota del sistema hubiese sido más difícil  y hubiese tomado tiempo. 
 
 Los ejemplos de quintacolumnistas entre los años 2000 al 2006 son cuantiosos. De grandes defensores del neoliberalismo pasaron a convertirse en sus principales detractores. Los que se rajaban por sacarse fotos con los poderosos neoliberales, cuando los emergentes crecían, hacían todas las acciones de lavandina,  imaginables e inimaginables para blanquear su pasado.
 
 El gran dilema de la oposición boliviana, después de 11 años de régimen azul, es que no cuenta con quintacolumnas en el seno del poder masista. Los que podían jugar ese rol optaron, después de cinco años o más de estar con la mieles del poder,  por salirse y son ahora férreos opositores. Muchos se salieron al aceptar su equivocación al haber creído ingenuamente que con el MAS habría un proceso de profundización de la democracia. "No es por esto -dicen- por lo que apoyamos”. "Esto es ya una dictadura”, sentencian. Otra buena parte se ha salido porque los espacios de poder a los que aspiraban se les cerraron o porque sus padrinos entraron en desgracia.
 
 En Bolivia es llamativo, a más de una decena de años de un gobierno que ha demostrado estar en contra de los vientos de la historia y de sólo pretender el poder absoluto, que gente que figuraba y que aún se presenta como opositora haga, en la práctica, todo lo posible para congraciarse con el régimen. Sus argumentos son variopintos: no podemos ser radicales; este Gobierno ha cambiado la historia; después del MAS no hay nada; la oposición no tiene propuesta; la oposición no tiene gente joven; no es Evo el malo, es su entorno.
 
La sinvergüenzura, desconcierto ideológico lo llamarían los clásicos, de decenas de intelectuales es uno de los abonos que le da aún vida al régimen y es la principal causa de la debilidad de la oposición. Los quintacolumnistas del régimen, al interior de la oposición, son las termitas que destruyen las probabilidades de resistencia ordenada y coordinada. Las termitas (quintacolumintas) del régimen, actuando en el seno de la oposición, son aún el mayor logro del gobierno del MAS.  Por eso tenemos  una buena  parte de la oposición  y, a pesar de sus vociferadas contra el poder, buscando, no en socavar al régimen, sino en cómo pactar con él.
 
 La Enciclopedia de la política de Rodrigo Borja  (2012) explica que se usa esta expresión para significar la presencia de un elemento que conspira internamente contra la estabilidad o la seguridad de un proyecto político. Se trata de un boicot  interior que opera al servicio de los designios de fuera. 
 
 Según Borja, el origen de la expresión se atribuye al general Emilio Mola (1887-1937), uno de los líderes del  "alzamiento”  del año 36 contra la república española, quien, como jefe de los ejércitos fascistas del norte en la guerra civil, avanzaba a la conquista de Madrid con cuatro columnas y, al contestar la pregunta de un periodista sobre con cuál de ellas tomará la ciudad, contestó: "Con la  quinta columna”,  en referencia a los complotados fascistas al interior de Madrid. Con esos quintacolumnistas se iniciaron los 36 años de la sangrienta dictadura teocrática franquista, con el apoyo del  nazismo  de Hitler y del  fascismo  de Mussolini.
 
 En la historia reciente, Mario Vargas Llosa, en su referencia al triunfo de las primaveras árabes, señala que la quinta columna islamista puso en claro que mientras ella exista ningún régimen de legalidad y libertad sería estable, y duradero en los países árabes. Vargas relata el caso de Egipto como trágico: "Las masas que se volcaron a condenar la dictadura castrense de Mubarak triunfaron, después de que centenares de jóvenes ofrendaran su vida en las protestas y otros miles fueran a la cárcel. El país celebró, por primera vez en su historia milenaria, unas elecciones libres. En lugar de construir la democracia, el nuevo mandatario y sus colaboradores se dedicaron a impedirla, siguiendo, de hecho, las consignas de la quinta columna, es decir, del islamismo más intolerante y radical” (2013).
 
Los  quintacolumnistas del régimen, al interior de la oposición, son las termitas que destruyen las probabilidades de resistencia. 
 
Ivan Arias Durán es ciudadano de la República de Bolivia.

domingo, 4 de junio de 2017

padecemos una "grave patología no cumplir la Ley ni menos los acuerdos entre sectores" afirma el historiador Carlos Mesa a la luz de los hechos y el conflicto Estado cuerpo médico que no termina. la discusión está en un punto muerto.


El infierno cotidiano


Es evidente que en Bolivia padecemos una grave patología social referida al incumplimiento sistemático de la ley y el dramático desborde de los grupos organizados. El infierno y la tortura cotidiana los sufren –como siempre– los ciudadanos correctos, los que cumplen las normas, trabajan para vivir y buscan algo tan elemental como una vida digna en la que se respeten su derecho a buscar la felicidad
La huelga y la protesta individual o colectiva expresada públicamente son derechos consagrados por la Constitución. No sólo eso, las grandes movilizaciones populares y los dramáticos choques entre sociedad y Estado han sido en muchos momentos de nuestra historia catalizadores de grandes transformaciones que han permitido avanzar a nuestra sociedad.

Sin embargo, el límite entre el derecho propio y la vulneración del derecho ajeno ha sido pasado por alto de modo sistemático en lo que se ha convertido en una forma perversa de resolver problemas o —muchas veces— de generarlos hasta convertir los espacios públicos en un verdadero infierno. No es necesario decir que el 90 por ciento de los conflictos generados por estas acciones los sufre la sede de Gobierno (La Paz-El Alto) que comienza a atravesar nuevamente una grave crisis. La urbe vive una importante transformación demográfica (provocada por la dinámica de movilidad de unos espacios a otros de la ciudad a partir del “boom” de la construcción), la multiplicación geométrica del parque vehicular y una infraestructura urbana completamente desbordada. A estos elementos, de hecho muy complejos, se suma el incremento cíclico de las tensiones sociales que han hecho de La Paz una tierra de nadie, en la que quienes protestan se creen dueños de la ciudad y quienes deben garantizar el orden actúan en función de las calculadas órdenes del poder político según sus intereses.

En este escenario, de modo muy sugerente el Defensor del Pueblo ha presentado una acción popular contra el paro de los médicos, argumentando que afecta el derecho a la salud. La situación vivida por los discapacitados hace algún tiempo, que fueron reprimidos sin contemplaciones y llevaron al Gobierno a convertir la Plaza Murillo en una jaula, no motivó a la Defensoría ninguna acción popular contra el Gobierno por el trato vejatorio y abusivo de las fuerzas del orden contra los manifestantes… lo que plantea la pregunta en torno a si las razones que impulsan a este funcionario son neutras o si, por el contrario, tienen color. Si seguimos la actual lógica del Defensor, el paso siguiente es una acción popular contra los maestros y otra contra los choferes y así hasta el infinito, porque cualquier paro de cualquier sector atenta contra los derechos de los demás (educación, libre locomoción, etc.).

A su vez, la huelga y la protesta no pueden en ningún caso atentar contra las garantías que les da la Constitución a los ciudadanos. Una movilización, por ejemplo, no puede impedir la libre circulación de vehículos y de personas ni en una ciudad ni en una carretera, porque obviamente esas acciones limitan no sólo la locomoción de las personas, sino el abastecimiento de alimentos y combustible a pueblos y ciudades. No digamos ya cuando además se cometen delitos flagrantes como la destrucción de propiedad privada o la violencia física contra personas (los insólitos chicotazos para mencionar las acciones más extravagantes de algunas movilizaciones).

Estamos, aparentemente, en un punto muerto en el que los derechos consagrados por la Constitución (la legitimidad de la huelga y el derecho a la salud) están en colisión. Si viviéramos en una sociedad organizada y respetuosa de las normas no habría tal contradicción. Ambos son compatibles sobre el presupuesto de que antes de la huelga hay un procedimiento de negociación y conciliación que debe cumplirse, pero que, obviamente, no sólo no se cumple sino que casi nunca se intenta cumplir. Tanto el Gobierno como los grupos organizados parten de la premisa de que el escenario de la negociación está siempre condicionado por la negativa sistemática del Ejecutivo a escuchar y la estrategia sistemática de los afectados a tomar las calles. Las famosas “medidas de presión”, los “cuartos intermedios” y todo el ritual del caos, no surgen por acaso, son formas institucionalizadas de —burlando siempre la ley— confrontar de manera perversa al Gobierno con las minorías eficientes que de hecho son dueñas de hacer lo que les parece conveniente con el espacio y los derechos de todos. La ironía es que quien logró la mayor sofisticación y contundencia en este tipo de acciones fue el Primer Mandatario cuando era líder sindical y político y cuando estaba en la oposición.

Igual que cuando se trata de la vulneración de derechos humanos sagrados como la vida, estamos atrapados en la insólita calificación de muertes de “derechistas” y muertes de “izquierdistas”. Si quien reprime y mata es un Gobierno “revolucionario” defiende una causa justa, si quien los hace es “reaccionario o vende patria” es un genocida.

Es evidente que en Bolivia padecemos una grave patología social referida al incumplimiento sistemático de la ley y el dramático desborde de los grupos organizados. El infierno y la tortura cotidiana los sufren —como siempre— los ciudadanos correctos, los que cumplen las normas, trabajan para vivir y buscan algo tan elemental como una vida digna en la que se respete su derecho a buscar la felicidad.

 Carlos Mesa
El autor fue Presidente de la República.
http://carlosdmesa.com/

Twitter: @carlosdmesag

miércoles, 31 de mayo de 2017

con vigorosa energía Gastón Cornejo se rebela y plantea desde la ética más elemental consideraciones sobre "el acto médico" que los autores del Reglamento de Control del Sistema Nacional de Salud" no tomaron en cuenta porque se trata de una indigna, penalizadora y estúpida reclamentación.


EL SAGRADO ACTO MÉDICO ANTE EL ZARPAZO POLÍTICO

Para los profanos en medicina emito respetuosamente algunas premisas fundamentales. La medicina ha sido, es y será siempre un apostolado de bien, una entrega total al servicio del ser humano universal. La Superintendencia que pretende aprobar el gobierno boliviano es absolutamente inaceptable.

 El “Acto médico” es un proceso de alta complejidad científica, tecnológica, jurídica, humanista, ética, social y antropológica. Para su  vigencia se requieren conocimientos de vanguardia asumidos por profesionales en continua formación. Su práctica responde a protocolos basados en evidencias y en métodos científicos. (Situación totalmente ausente en la medicina tradicional). Requiere de equipamientos y medios diagnósticos precisos; de terapéuticas que van desde el simple consejo a la más alta elaboración profesional. Conlleva la humanización absoluta de los prestadores de salud que priorizan la dignidad del ser humano sobre toda consideración comercial.

Para que el “Acto Médico” sea eficiente debe ser realizado dentro de una organización nacional descollante en honestidad, compromiso, responsabilidad y sobre todo de eficiencia, capacidad e idoneidad; principios evaluados por salubristas y administradores responsables, libres de toda contaminación política partidaria.

Esa organización sin inscripción partidaria se llamará Servicio Nacional de Salud, SNS, a cuyo cargo estará la responsabilidad de la fiscalización y el control de toda la problemática. Institución autónoma, relacionada con otros entes gestores de salud como las universidades y el Colegio Médico Nacional (Libres a su vez de la injerencia política partidaria y redimida de ministros improvisados, arbitrarios y además ignaros).

Tal sistema existió en Chile y Uruguay antes de la comercialización contemporánea, en la que el rol del gobierno se limitaba al correcto financiamiento y el respeto a los criterios técnicos y la meritocracia.

 

A la luz de todos los ripios del poder político descubiertos diariamente (prepotencia, nepotismo, corrupción, incapacidad) es preciso organizar revolucionariamente este SNS técnico, autónomo y apolítico que permita cumplir con la CPE.

El “Reglamento de la Autoridad de Fiscalización y Control del Sistema Nacional de Salud” es un zarpazo político partidario rebatible en todos sus articulados. Es una ofensa a la sacralidad del “Acto Médico”,  a la honorabilidad de los profesionales de la salud y al pueblo en su dignidad. So pretexto de proteger derechos, penaliza el acto médico e interviene partidariamente en todos los servicios, públicos y privados; además, crea una burocracia política de zánganos en favor de intereses deshonestos.

Primero la Ley de Salud antes que decretos absurdos. Una sola medida puede reemplazar los ampulosos 22 artículos contrarios a la CPE y al respeto ciudadano, es crear mediante ley “Los Comités de Bioética institucionales” donde la participación ciudadana y el control social previenen la mala práctica y la judicialización.

Los proyectistas de esta indigna, penalizadora y estúpida reglamentación debieran cursar algunos estudios elementales de Bioética.  Más bien, importa crear una Superintendencia de Ministerios para fiscalizar y controlar el “Acto Político” para evitar la mala práctica y la corrupción.

 

Gastón Cornejo Bascopé

Ex Senador de Bolivia

Cochabamba 27 de mayo de 2017

 

lunes, 29 de mayo de 2017

Santa Cruz como región pone en marcha su artillería político mediática para lograr la destitución y la sanción de la Ministra de Comunicación que ha dado margen a ciertas actitudes rasistas como lo sucedido en El Alto.


Demócratas piden destituir y sancionar a ministra de Comunicación


La bancada parlamentaria del Movimiento Demócrata Social informó este lunes que activaron tres acciones para destituir, procesar y sancionar a la ministra de Comunicación, Gísela López, por afiches lanzados la semana pasada por esa cartera del Estado con ocasión del Día de Lucha contra el Racismo.

El senador Carlos Pablo Klinsky indicó que ya se envió una carta al presidente Evo Morales pidiendo la destitución de López, al considerar que ella es responsable de las publicaciones de su ministerio.
Añadió que se pidió el informe escrito al Ministerio de Comunicación en donde piden que informe sobre los responsables de la elaboración del polémico afiche.

De acuerdo con un comunicado de Demócratas, también se ha presentado una denuncia al viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas, con el propósito de que esta autoridad pueda ser parte de una acción penal contra la ministra López y contra todos los que resultaren autores intelectuales y materiales de este acto de discriminación.

“Están todos los elementos para que esta denuncia proceda a ser investigada y denunciada por el viceministro, toda vez que la propia ministra de Comunicación ha admitido su responsabilidad y culpabilidad por haber publicado estos afiches racistas en la página oficial de ese ministerio, afiches que dañan la imagen de una región”, agregó el senador Klinsky.

Finalmente, el legislador de oposición señaló que la bancada de Demócratas fiscalizará que el proceso contra López sea iniciado de manera inmediata por el viceministro Cárdenas, ya que de no hacerlo se estaría incurriendo en el delito de incumplimiento de deberes.
Al respecto la ministra de Comunicación, Gísela López, señaló que ante cualquier proceso instaurado en su contra ella se someterá a las investigaciones y destacó su trabajo por la lucha contra el racismo.

"Yo no tendría por qué rehusarme a una investigación, soy una servidora pública y existen normas y leyes en este país, yo no tengo ningún comentario al respecto, ellos están en un rol netamente político. Siempre fui una persona identificada con el tema de los derechos humanos y la lucha contra el racismo", explicó López.

Dos afiches elaborados por el Ministerio de Comunicación y que circularon por las redes sociales con ocasión del Día Nacional de Lucha Contra el Racismo y la Discriminación causaron polémica en Santa Cruz. El primero muestra a una mujer con una blusa con los colores verde y blanco agrediendo a una señora de pollera. El otro dice: Por colla te pasa esto, y se ve a un hombre con sombrero de saó y camisa blanca.

viernes, 26 de mayo de 2017

Puka Reyesvilla juega con ambas acepciones: "borgues y borges" diferenciando uno del otro según se refiera al gran filósofo argentino o al bribón que anota "las evadas" del mandamás...uno lleva el historial del gran jefe, el otro documenta lo más sobresaliente...entremos al juego del bueno de Puka, que es genial.


En la Bolivia de “Borgues”


Puka Reyesvilla

Si por algo hay que agradecerle al régimen en estos casi 11 años de iniquidades, es por haber proporcionado al universo una pléyade de personajes en busca de autor que refulgen en el firmamento; cada quien a su turno y con su respectiva ocurrencia, a cual más grosera.

Lo curioso del asunto es que fue precisamente uno de estos sujetos quien acuñó el nombre de la hipotética pluma que novelaría las aventuras, desdichas e imposturas –las suyas y las de colegas-: en un picante intercambio de mensajes telefónicos con la novia de su jefe, lo denominó “Borgues”, una suerte de Borges alter-nativo que se ocuparía tanto de sus fortunas como de sus miserias.

En este instante, Borgues está anotando que en tiempos de la justicia “neoliberal, imperialista y vendepatria”, los dos patriarcas del Estado plurinominal (y los secuaces de uno de ellos) fueron beneficiados por sendos fallos que los habilitaron para continuar con sus carreras políticas hasta asumir el poder sin visos de querer soltarlo mientras no queden en calidad de osamenta.

En efecto, el Tribunal Constitucional neoliberal ordenó la restitución del curul parlamentario al cocalero desaforado, entre otras cosas por faltón, con el goce con carácter retroactivo de su dieta. Asimismo, la “justicia colonizadora” benefició con la libertad al entonces terrorista porque su caso había caído en retardación; sus fechorías quedaron en la impunidad y hoy, desde su alto cargo, se permite dar lecciones de moral y buenas costumbres.

Borgues medita sobre ello porque con todo lo cuestionable que pudiese haber sido el sistema judicial del periodo democrático republicano, éste fue infinitamente más equilibrado que el que, a título de “revolución judicial”, mediante la aberrante “elección de magistrados”, diseñó el régimen para tener una justicia sumisa a sus designios y sin posibilidad de actuar con un mínimo de autonomía, como se patentizó en los juicios al tribuno Gualberto Cusi, y a dos de sus colegas.

Y así, de soslayo, Borgues, que no tiene que hacer mucho esfuerzo para construir sus personajes porque éstos están prácticamente (contra) hechos, sigue en su tarea de observador.

Borgues ha visto cómo, en un acto de total descaro, luego del mega-escándalo de corrupción en el Fondioc, al régimen no se le ocurrió mejor idea que la de refundarlo… y lo primero que hace es posesionar como su director a un sujeto –muy escrupuloso él- que oficializaba, papel membretado y todo, los diezmos que obtenía de los contratistas que empleaba cuando manejaba otra institución plurinominal.

Con asco y pesar, don Borgues ha apuntado el caso de un degollador de canes, apologista de la tortura y –nos venimos a enterar- padre desnaturalizado e irreponsable que, ¡válganos!, llegó a ocupar por algunas horas el cargo de Presidente subrogante del país. Hoy se desempeña como ministro.

Para no ser malagradecido con el personaje que le dio entidad, Borgues le dedica unos guiños protagónicos en su obra “Borguivia”. Detecta en él una privilegiada vocación por la mala leche y cuenta que -como si él mismo hubiese provocado el paro de los choferes con el sólo objeto de posponer la lectura de sentencia en contra de la novia del régimen- el mismo día en que, con saludo militar incluido, era posesionado como embajador tropicalísimo, que no amazónico, la dama en cuestión escuchaba la condena a la que será sometida por aceptar regalos de ostentosa cuantía y no saber explicar el origen de los mismos; salvo por un cuento chino que nadie supo tomar en serio, como no pudo hacerlo con una “entrevista” patrocinada por el propio régimen.

En fin, Borgues seguirá obteniendo el generoso material que le otorga la propia realidad, ahora más sorprendente que la ficción.

sábado, 20 de mayo de 2017

felices, porque les cae del cielo. Bolivia debe ser el único pais, a menores ingresos, a un períodos de flacas...premia con aumentos a sus funcionarios públicos, es más estos aumentos son retrospectivos como Zabala...de quién se conocer muy poco, fuera de sus metidas de pata...sin embargo, está "feliz de no rascarse y sí recibir mucha platita", ja, ja, ja.


El senador Ciro Zabala del Movimiento al Socialismo. Foto: Los Tiempos
El senador Ciro Zabala del Movimiento al Socialismo. Foto: Los Tiempos

Senador Zabala justifica incremento salarial: "No sé si ustedes creen que (los legisladores) nos rascamos"

El oficialismo y la oposición defendieron el incremento del 7% a sus salarios. Afirman que trabajan todo el día, de lunes a domingo y amanecidas y que no se compara al sueldo que percibían los "neoliberales".

La Paz, 16 de mayo (ANF).- Los asambleístas del MAS y UD defendieron este martes el incremento del 7% a sus salarios. Argumentan que trabajan todo el día, de lunes a domingo y amanecidas. El senador Ciro Zabala (MAS) justificó el aumento: “no sé si ustedes creen que nos rascamos”.

Los Senadores y Diputados aprobaron mediante resoluciones el incremento a sus salarios. Este mes percibirán al menos 21.340 bolivianos en el caso de los titulares, mientras que los suplentes percibirán 7.150, con carácter retroactivo.

Con más o menos apasionamiento senadores y diputados del oficialismo y la oposición justificaron el incremento que percibirán desde este mes y con retroactividad.  Algunos creen que es un incremento justo y otros se amparan en la norma para explicar la decisión.

Uno de ellos fue el senador Ciro Zabala quien fue taxativo: “Nosotros hacemos las leyes para que se cumplan, si la ley dice que se sube al 7%, pues se sube al 7%. En senadores hubo unanimidad. En  diputados hubo debate por problemas entre suplentes y titulares”, declaró.
Consultado sobre si cree que es justo este incremento respecto al trabajo que cumplen, Zabala respondió: “No sé si ustedes creen que nos rascamos, no sé, pero no creo. Nos ven trabajando todo el día, amanecidas. Trabajamos todo los días”, respondió en tono molesto.

El presidente del Senado, José Alberto Gonzales, se limitó a decir que se aprobó una resolución que define el mismo nivel salarial que en Diputados. “Hicimos nuestra resolución anoche (lunes) con el mismo rango salarial”, afirmó.

Similar respuesta proporcionó el jefe de la bancada de UD en Diputados, Wilson Santamaría “se ha cumplido la ley, como manda el decreto supremo”, refiriéndose al decreto 3162 del 1 de mayo que dictó el Gobierno el 1 de mayo en el Día del Trabajo.

Los legisladores por lo general llegan a La Paz el día martes y retornan a sus regiones el jueves en la tarde. Excepcionalmente trabajan en fines de semana cuando existen sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional en caso de interpelaciones.

Explican que los lunes y viernes por lo general hacen “trabajo en sus regiones". “Que no los veamos aquí no quiere decir que no están trabajando”, argumenta Santamaría.

Su colega Víctor Borda (MAS) dijo que su “conciencia está tranquila”, porque está permanentemente en la Asamblea. Considera justo el aumento porque muchos legisladores tienen compromisos económicos no solo en sus regiones sino en La Paz.

Borda y la diputada Sonia Brito comparó sus sueldos con los “neoliberales”, dijeron que hace 11 años, los excongresistas ya ganaban 25 mil o 26 mil bolivianos, situación que los actuales asambleístas aún no han alcanzado.

“Pero ni aun así llegamos a 25 mil bolivianos (como en el pasado). Son reclamos de manera injusta. Los diputados en su gran mayoría trabajamos muy temprano desde las 06.00 los sábados los domingos”, formuló Brito.

Sin embargo Santamaría planteó la necesidad de revisar el reglamento para realizar “ajustes al trabajo administrativo” en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
/NVG

miércoles, 10 de mayo de 2017

un acierto el título Iván, abrazos. sí el sexteto dijo lo suyo con lo que inspiró terror en el masismo. aunque el mensaje no se ha completado. hubo como resultado un buen principio, aunque no basta. los sonetos tienen que dejarse oir, hay temas pendientes sobre los que formar consenso podría ser muy útil para la salud de la Patria. continuar con la iniciativa. vaya.


Sexteto: ¿Sin cantar los sonetos?



Iván Arias Durán

El 12 de abril (12A) seis (sexteto) líderes políticos dieron una conferencia de prensa en la que hicieron conocer un pronunciamiento de cinco temas que preocupan a los ciudadanos y ciudadanas de Bolivia. Ver al sexteto, sentados juntos, uno al lado del otro, en una misma sala y dando sus puntos de vista sobre las cuestiones que aquejan en la agenda nacional, despertó muchas expectativas favorables y de terror. Positivas en la gente que ya está cansada del cinismo gubernamental y de terror en las filas oficialistas, porque los pilló desprevenidos y les movió la estantería, pues ellos juraban y rejuraban que la oposición sería incapaz de unirse y, peor, ponerse de acuerdo en algún tema.

El Vicepresidente, porque el Presidente estaba mudo aún, salió al día siguiente para denostar al sexteto con su estilo venenoso y despreciativo de la inteligencia humana. De su lengua nociva salió de todo contra el sexteto y los desafió al debate a todos ellos. Sin que pasaran horas, varios del sexteto aceptaron el reto y le pidieron hora, lugar y medio. La bravuconada vicepresidencial tuvo que tragarse el atrevimiento con el pretexto de que el debate sólo habría si eran todos o ninguno. Como siempre, el segundo mandatario demostró que tiene mucho de parada de gallo, pero que a la hora de ir al ruedo huye como pajarito desplumado.

Cuando recuperó la verba, el Presidente tampoco se ahorró adjetivos y, fiel a su estilo malévolo, buscó enlodar a Carlos Mesa con un pedido que le habría hecho el expresidente. El objetivo bien calculado era dejar mal parado a Carlos y, por añadidura, al sexteto. Desmoronarlos y deslegitimarlos. Sin embargo, hace tiempo que al Gobierno no le sale un buen tiro. Es tan baja, pero tan baja la credibilidad del régimen que ni emprendiendo medidas buenas, como la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), para las niñas de nueve a 15 años, puede convencer a la gente de su acción positiva.

Sabemos que detrás del rechazo a la vacuna contra el VHP existe una fuerte dosis de ignorancia pero, sobre todo, pesa, mucho más, la bajísima credibilidad en las autoridades del Gobierno: “cómo le voy a creer a esa Ministra que la vacuna es buena, si ni siquiera ha demostrado que sea una doctora capaz y preparada? Es una mentirosa”, se preguntaba y respondía, al mismo tiempo, una madre de familia que se oponía a que su hija sea vacunada.

Lo mismo le pasó al Presidente con su dardo envenenado que no logró el efecto que esperaba: tumbar la simpatía y credibilidad del sexteto y Mesa. La palabra, antes casi incuestionable de Evo Morales Ayma (EMA) está, hoy, devaluada por sus propias acciones y dislates. No hay día que S.E. no meta la pata hasta que el barro le salte a la cara. Don Evo Morales cree que puede seguir diciendo y haciendo lo que le venga en gana y sin que el país le pida cuentas. Ese tiempo ya pasó y es bueno que se enteren que no pueden seguir diciendo una cosa y haciendo otra totalmente diferente. Como esa de hablar del respeto a la democracia y erigirse en defensores de la Madre Tierra, pero, en la práctica, apoyar las dictaduras de Maduro, Castro y Asad o, sin siquiera sonrojarse, legalizar la coca que va al narcotráfico y que destruye la tierra como si nada.

La luna de miel de EMA con los grandes sectores sociales del país terminó, porque estos sectores se dieron cuenta que empoderaron a unos demagogos que no les importa la patria sino sólo el poder, todo el poder, como en Venezuela.

En este sentido, el pronunciamiento del sexteto marcó la diferencia y la esperanza. Diferencia porque no salieron a insultar y se limitaron a identificar con claridad meridiana los problemas que aquejan al país: judicialización de la política, desprecio al voto ciudadano, justicia corrupta, Órgano Electoral manipulado por el Gobierno y alerta, nacional e internacional, contra la violación de los derechos ciudadanos por el poder gubernamental. Esperanza porque el verlos juntos es una señal que la unidad en defensa de los atropellos del poder es posible y necesaria, porque sólo así evitaremos caer en lo que nuestros ojos miran a Venezuela.

Pero no basta haber conformado el sexteto, escrito la partitura y los sonetos. Esas notas tienen que sonar para todo el país. El sexteto tiene que armonizar sus instrumentos y sonar ya, cual buri camba o chicha alteña, pero sonar, hacerse escuchar. Los sonetos si no se los canta son una buena idea, pero no se materializan en las emociones y pasiones de la gente. Los cinco temas identificados como parte de la agenda nacional deben ser motivo de análisis, denuncia y propuesta para empoderar a la ciudadanía.

En el actual momento el sexteto no puede estar mudo ante la situación de Venezuela, porque es allá donde los bolivianos avanzamos. Siguiendo la lógica del socialismo del siglo XXI, el chavismo, encabezado por Maduro, no va a dejar el poder sin antes aplicar la estrategia de tierra arrasada, sin antes matar miles de personas, sin antes terminar de prostituir todas las instituciones y sin antes terminar por violar los más elementales derechos ciudadanos.

No van a dejar el poder porque durante su gobierno, en vez de aprovechar la bonanza y construir un país moderno, lo han hecho retroceder a niveles donde la miseria y la pobreza es similar a la de mediados del siglo XX, pues se dedicaron a asaltar el erario público, destruir la economía y la sociedad. La propuesta chavista de convocar a una Asamblea Constituyente no sólo es ilegal, sino que raya en lo demencial. En Venezuela hoy la única salida es que el régimen renuncie, se conforme un gobierno de unidad nacional transitorio y se convoque a elecciones generales, en un plazo no mayor de 60 días. El vidrio roto de Venezuela es el espejo donde los bolivianos debemos vernos hoy para no llegar ahí. La próxima canción me imagino será sobre la justicia.