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miércoles, 21 de octubre de 2015

el aeropuerto de la droga, que le da a Bolivia segundo puesto a nivel mundial. dejó de ser Chapare el destino turístico, la producción alternativa débil, disminuída, inexistente casi, los21 mil pobladores de Chimoré por encima de los 800 mil potosinos que claman por el beneficio de aeropuerto propio.Karen no repara en adjetivos para mostrar que "los dados están cargados", por desgracia.


CON LOS DADOS CARGADOS

Karen Arauz

A la carga se lanzaron el Presidente, el Vice y el gabinete ministerial en pleno, flanqueados en masa por toda la administración del gobierno a la campaña por el SI. Los dados, cargados, están rodando. No es un secreto -ni hay manera de soslayar- la absoluta desigualdad que enfrenta la ciudadanía que NO quiere el asalto a la Constitución mediante la reforma de un artículo, que derive en la re-re-re elección de los actuales mandatarios. Porque si bien el final de este intento recién se verá en las efectivas elecciones de 2019, el masismo de ganar el referendo de febrero, tendrá la oportunidad por cuatro años de continuar usufructuando de los fondos y bienes del Estado -por ende de todos- en esta perenne campaña demagógica, populista, abusiva e inmoral. Por los próximos cuatro meses, nadie se ocupará de lo que de verdad importa. Las poleras, los viajes, las bandas, las dádivas y el abuso indiscriminado de los medios de comunicación en la patológica misión de no dar el más mínimo chance a la autodeterminación de los NO, amenaza con poner a todo el país en criminal pausa.

Si la asimetría estuviera basada en debates o aunque fuera, en una aproximación responsable a una conciliación de modo que sean los bolivianos los que en plena libertad se expresen, otra sería la historia. Pero estamos viviendo una época en la que son las lacras morales las que marcan, -siempre en su beneficio- las normas y las leyes por donde con toda la intimidación que conlleva esta apropiación obscena de todos los poderes del Estado, intimida a las personas. La imposición de las pautas que esgrime el oficialismo como aberrante "clamor popular" está dejando sin alternativas a la ciudadanía para quienes la democracia es un valor y un derecho conquistado como su opción de vivir en libertad.

El oficialismo no tiene límites en su ambición de perpetuarse. Hasta ahora, ha sido muy efectivo sobre todo a la hora de imponerse por encima de sus mismas disposiciones con dudosa legalidad. A estas horas, el segundo aguinaldo que imponen, está causando gran inquietud entre las empresas que no son parte del supuesto crecimiento de más de 4.5%. La posibilidad de que esta imposición ocasione quiebras, cierres y despidos, le tiene al gobierno, muy sin cuidado. Mientras sea gente que se vea obligada a retribuir semejante generosidad sin futuro, -como acostumbra con plata ajena-, son votos, con olor a prebenda, pero votos al fin. Este modo irresponsable de administrar al Estado, es lo que está cargando la tinta de la destrucción de empleo y masiva migración a la informalidad.

La extraordinaria bonanza de precios internacionales de la década que está terminando y que Morales tuvo la suerte que sucediera en sus sucesivos tres períodos, está empezando a minar el blindaje que los ingentes ingresos le dieron al país. Una ilusión óptica de que estábamos bien plantados ante la adversidad económica mundial que ya llegó.  Pero comprar inmortalidad -intuimos- hace traspasar fronteras y amerita una cuidadosa organización interna que por supuesto, ni acepta ni respeta límites.

China, acaba de concesionar un crédito a Bolivia, por siete mil millones de dólares. El gobierno masista no entiende por qué los que optan por desafiar a sus designios de aceptar y callar, no están dando volteos de satisfacción. Ya los especialistas se están ocupando de argumentar el por qué. Pero es fácil imaginar que si en vez de ese crédito que involucra a varias generaciones por venir, fuesen inversiones en desarrollo productivo, todos estaríamos bailando. Al igual de lo que le sucede con su primera tarjeta de crédito a un adolescente, el descubrimiento posterior de que los créditos no son magia y que hay que pagarlos, es el primer shock de realidad. Pero éste no es un gobierno adolescente. Simplemente es irresponsable y por último, por ahora, hace lo que le da la gana.

Está fresca la inauguración de un aeropuerto en el trópico de Cochabamba,  zona que le da a Bolivia el deshonroso segundo lugar en la fabricación de cocaína del mundo.  Gracias a la acción depredadora de sus grandes bosques por parte de los cocaleros, el Chapare ya ni siquiera es un destino turístico importante. En cuanto a producciones alternativas, -perdón la incredulidad-, no me imagino un avión Hércules transportando toneladas de bananas a la Argentina. El Sillar se seguirá derrumbando cada época de lluvias. ¿Serán eventuales puentes aéreos la motivación que tuvieron para tan millonaria construcción, pero tan sin sentido? Y por supuesto, el avión de jeque que usa el ex humilde cocalero para deslumbrar a sus huestes,  hoy encumbrado como rey chiquito, tendrá el marco apropiado para ser apoteósicamente recibido por los veinte mil habitantes del sector.

Mientras tanto, los ultrajados mediáticamente como viles traidores, aquellos que votarán por el NO, seguirán aguzando el ingenio por la necesidad de ser voz y hacerse oír.  Y todos sabemos que la necesidad tiene cara de hereje.
Karen Arauz