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miércoles, 18 de abril de 2007

Entrevista Internacional con el senador Cornejo en Argentina

“Evo no sueña con la lucha de clases o la dictadura del proletariado”

Lo dijo el jefe del bloque oficialista del senado boliviano, Gastón Cornejo. Además, destacó que la Argentina es hoy el principal socio y el que más caro le paga el gas: 5 dólares el millón de BTU

El senador oficialista del Movimiento al Socialismo (MAS) de Bolivia, Gastón Cornejo, pasó por Río Cuarto para presentarse en el II Seminario Internacional “Desafíos del Desarrollo en América Latina” que organizó la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional.
Antes de ir al campus a presentar su ponencia, dialogó en el hotel con PUNTAL. Es médico cirujano y se define como un novato en la política.

PRENSA: La llegada de Evo Morales al Gobierno provocó un cimbronazo, no sólo en Bolivia...
Claro, fue un punto de inflexión histórico. Bolivia se fundó en 1825 y hasta el 2005 hemos tenido una sucesión de gobiernos anárquicos, caudillos bárbaros, civiles, militares. Hemos atravesado tres guerras y desmembramientos territoriales. Vivimos hasta 1950 en un sistema feudal. Desde la República, el poder quedó en mano de los españoles, criollos y la situación fue siempre excluyente para los indígenas, originarios, la gran mayoría de la población boliviana. Hay que tener en cuenta que existen 36 etnias culturales en nuestro país.
Eso fue lo que impidió transitar caminos de paz.
¿la gran diversidad interna?
Bueno, eso que constituía el problema, que nos impedía construir una nación, resulta ser ahora una gran riqueza. La diversidad cultural, la cosmovisión particular protectora del medio ambiente, hace que Bolivia sea una fuente privilegiada de posibilidades humanas, sociales y culturales.
¿Qué aportó Evo a esto?
Creo que aportó un programa electoral único, el que nació de la emergencia de este movimiento indígena. Desde hace 10 años los indígenas toman conciencia de su rol y de su dignidad humana. Y en una marcha que fue un hito, se unen los de las tierras bajas, de las selvas se reúnen con los del Altiplano y marchan a La Paz, a exigir su dignidad. Y piden nacionalización, nacionalización de recursos naturales, una descentralización en contra de la tendencia unitaria que tuvo siempre el país. Eso, sobre todo el rescate de recursos naturales como los hidrocarburos, los minerales y el agua que fueron enajenados, subastados, privatizados, resultaron muy importantes. Además, buscamos rescatar mucha sabiduría de los indígenas, sobre todo sus principios: el no seas flojo, no seas mentiroso y no seas ladrón. Esto se reflejó en una ley de austeridad y la honestidad que se reflejará en otra ley que se va a aprobar.
Justamente uno de los problemas más importantes de Bolivia era la corrupción, como en muchos países latinoamericanos...
Es cierto. Bolivia aparecía en las primeras posiciones de los niveles de corrupción.
¿Y hoy?
Estamos en tren de mejorar y en plena batalla de honestidad. Muchos fueron tocados en sus intereses y hoy quieren armar una contraofensiva.
¿A quién se refiere?
A muchas organizaciones transnacionales del petróleo, terratenientes del oriente de Bolivia, algunos medios de comunicación, algunos gobernadores.
Entonces el escenario de Bolivia sigue siendo convulsionado...
Sí, es complicado aún.
¿Cómo piensa Evo revertirlo?
El Gobierno tiene un objetivo claro, lograr un nuevo país a través de un contrato social nuevo, e incluir a todos los habitantes en un contexto de derechos humanos, de dignidad, de respeto. Que el desarrollo sea en favor de todos los bolivianos y no ya de sectas, grupos o de estratos sociales reducidos y seleccionados. Frente a esto hay un enemigo fuerte económicamente.
¿Se parece en algo el proyecto boliviano al de Cuba y Venezuela?
Nosotros queremos llegar a nuestros objetivos a nuestro modo, a la boliviana, sin tomar ejemplos de Cuba, Venezuela, o Rusia. Queremos construir una democracia participativa donde emerja el espíritu de la nacionalidad y sea posible educar al pueblo, ofrecerle salud socializada, gratuita, universal, igual que otros servicios sociales como la educación o el agua. Nuestro movimiento no pretende ser un reciclaje comunista, no queremos ni soñamos con la lucha de clases, ni una dictadura del proletariado. Y no podemos equivocarnos porque de otro modo vendrá una reacción negativa y retrógrado como ocurrió en Chile, con una entrega total del Estado, de la soberanía, de la dignidad del pueblo al gran capital internacional donde no vale la pena vivir.
Con Argentina hubo diferencias por el valor del gas y hoy Bolivia logró imponer un valor mucho más alto...
Lo que sucedía era que antes Repsol se autovendía el gas desde Bolivia a la Argentina a 0,90 dólares y eso fue aumentando desde la nacionalización de nuestro gas. Ahora llegó a un precio de venta de 5 dólares. Eso fue un impacto muy favorable para Bolivia. Hoy la mejor relación internacional la tenemos con Argentina. Con Brasil estamos en negociación, y a un valor de 4 dólares. A la vez, vamos detectando contrabando que se hizo en los últimos años, doble contabilidad, exportación de capital, falta de inversión y lo que es peor, contratos firmados en inglés en Miami que no fueron aprobados por el Congreso boliviano.
¿Cree que puede construirse una alternativa a la política de los ´90?
Sin dudas. Llevamos un año en el Gobierno y muchos pronosticaron que iba a darse el corralito como en Argentina, fuga de capital, que los bancos cerrarían, y demás. Hoy vemos que no es así, tenemos mejoras en las reservas, un déficit fiscal decreciente, mayor convertibilidad, índices de desarrollo económico al menos estable y pensamos que con la venta de gas a Argentina, Brasil, vamos a producir un quiebre.
¿El futuro económico de Bolivia son sólo los hidrocarburos?
Es lo principal, Sí, no hay otra. Y después tiene que ser la tierra, los minerales, y la producción de productos ecológicos. La investigación y la tecnología debe ir a todo nivel.
¿Qué visión tiene de Argentina y de Kirchner?
La visión histórica ubica sa la Argentina como a nuestra hermana mayor, mejor diría nuestra madre patria, y son ustedes los hermanos mayores en experiencia organizativa, estructural y democrática. Argentina es una gran Nación, una potencia económica y humana. Y Bolivia tiene gran riqueza humana y natural.

Gonzalo Dal Bianco
http://www.puntal.com.ar