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martes, 18 de agosto de 2009

Naciones Unidas seriamente preocupada por el aumento de coca en Bolivia y de la cocaína. Grandes medios se ocupan del tema


Cuando Evo Morales se convirtió en presidente de Bolivia en 2006, prometió restaurar la costumbre ancestral Inca de la plantación y veneración a la coca. En su propuesta, los productores podrían cultivar legalmente y el gobierno construiría fábricas para hacer desde shampoo hasta pasta de dientes de coca. Desde entonces, los productores de coca han visto crecer su producción en un 20%, asegura The Wall Street Journal. De acuerdo a las Naciones Unidas (ONU), ahora que la producción aumentó, lo mismo pasó con la cocaína, que trepó al 65%. Los esfuerzos de los Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico se ven mermados por traficantes colombianos y mexicanos que instalaron bases en el país andino. "Bolivia se convirtió en el punto de menos resistencia en la lucha contra el narcotráfico", dice Eduardo Gamarra, experto en el tema de la Universidad Internacional de Florida. El presidente boliviano, indígena aymara, llegó al gobierno prometiendo la reivindicación de la coca y una lucha en contra de los principios norteamericanos que pretenden erradicarla. "Con cortes de rutas y protestas, el señor Morales instigó el derrocamiento de su antecesor y en 2006 se ganó al pueblo cocalero que lo llevó al poder", publica el prestigioso diario económico. La Constitución boliviana, modificada por Evo, pone a la coca en un lugar diferente: "Es patrimonio cultural". En marzo el presidente viajó a Viena y abogó frente a las Naciones Unidas para remover la convención que desde 1961 lucha contra los narcóticos, lo cual hace su producción ilegal. "Evo le permite a los productores regular sus propias plantaciones, en vez de mandar fuerzas de seguridad que las destruyan", agrega y asegura que el gobierno cree que se subestima la importancia que tiene para el país la coca para fines lícitos, como la producción de té. Sin embargo, desde Brasil, ya denunciaron que cocaína boliviana está siendo comercializada y pasada ilegalmente por las fronteras. Así lo expresó Cairo Costa Duarte, director de inteligencia de la Policía Federal de Brasil, quien alertó por la creciente entrada de drogas bolivianas a los países fronterizos. Bolivia no tiene la producción de Colombia o México, pero sus números crecen cada vez más y muy rápidamente. La policía boliviana descubrió este año, laboratorios en donde se producían casi 100 kilos de cocaína por día, lo que en el mercado está valuado en 5 millones de dólares. La situación boliviana difiere con la de Colombia, en donde la plantación es ilegal y lo que hizo que su producción cayera en un 18% con respecto al 2008, sobre todo desde la llegada de las tropas norteamericanas que colaboran en la lucha y que se unieron al Plan Colombia. "Aunque Colombia aún es el mayor productor, nos preocupa Bolivia, primero porque está creciendo rápidamente en el mercado y después porque las políticas de Morales son ambiguas", asegura Bo Mathiasen, representante del departamento de lucha contra el narcotráfico y el crimen de la ONU, desde Brasilia.