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martes, 8 de septiembre de 2009

presentadas las listas de candidatos ahora vendrán los programas lo que se debe hacer, pero también lo que no debe ejecutar el gobierno de diciembre


La Restauración de la Institucionalidad

Mauricio Aira

Ha llegado la hora en que los aspirantes a la conducción de Bolivia deben dar a conocer sus programas de gobierno que será factor importante en el acto de votación de aquel candidato que llene las aspiraciones de los bolivianos. Por ello, la ciudadanía que siempre o casi siempre actúa de una manera sabia espera que al menos diez aspectos de la problemática actual sean encarados y resueltos por la futura administración.

Para la oposición no será difícil encontrar la tarea básica de un próximo gobierno que será restaurar la democracia tan venida a menos en los cuatro años del gobierno masista. Basta coger la pluma y pergeñar sobre el papel el cada vez más extenso menú de asuntos que están destruidos o seriamente dañados y cuya magnitud sólo será superada por el irreversible proceso que se viene con fe en la democracia y para garantizar la paz, el orden, la seguridad y restaurar la confianza en los bolivianos.

El programa incluye 10 tareas insoslayables, el orden de su presentación no representa la prioridad en que deben ser atendidas, puesto que la acometida tendrá que ser simultánea basada en la voluntad política de devolver a la Patria la Institucionalidad perdida y/o destruida por el MAS: 1. Entronizar a Cristo en el Palacio de Gobierno. 2. Izar en alto la bandera tricolor signo de unidad y de grandeza de la República de Bolivia. 3. Decretar la plena vigencia de la CPE vigente antes del texto decorativo actual impuesto tras la matanza de La Calancha. 4. Devolver la dignidad de la Patria en el foro internacional rompiendo la dependencia que nos ligan a Venezuela y decretar la moratoria en el pago de la mega deuda contraída por Evo Morales.

5. Devolver al Poder Judicial la plenitud de sus atributos y solicitar el arraigo de los responsables de la enajenación del Estado a potencia extranjera y el embargo de todos sus bienes y cuentas bancarias cautelando los intereses de la Comunidad. 6. Desmontar el aparato productivo de la cocaína y establecer un riguroso control en la producción de hojas de coca y del narcotráfico. 7. Desagraviar a las FFAA y a la Policía Nacional por los excesos durante la Administración del MAS y el abuso institucional desvirtuando su rol en la Institucionalidad de la República. 8. Restablecer relaciones diplomáticas y comerciales con todos los gobiernos del mundo con Soberanía e Independencia. 9. Proclamar el derecho irrenunciable de retorno al mar reivindicando como política de Estado. 10. Castigar a los corruptos aplicándole todo el peso de la ley, el embargo de sus bienes y el arraigo que impida su huída al exterior.

La restauración de la Independencia será una labor colectiva que demandará toda la energía de los bolivianos que sometidos a la autarquía del MAS olvidaron las prioridades por las que combatió el ciudadano desde los inicios de la República, dentro del proceso de modernización del Estado. Nadie quedará excluido sin distinción de sexo, religión, raza, ni edad aceptando el carácter pluricultural y multiétnico de la bolivianidad.

En el gobierno de la Restauración tendrá que definirse la función del vicepresidente de la República dejando sentado que ejercerá la presidencia en los casos de vacancia temporal o definitiva con las mismas facultades y atribuciones que el titular hasta la conclusión del periodo de gobierno. Su función permanente es la de ser cabeza del Poder Legislativo, separado y al menos igual o superior al Poder Ejecutivo, notándose que no es miembro del Poder Ejecutivo ordinariamente, salvo cuando suple, nada tiene que ver con él. No integra el Ejecutivo, y no deben existir confusiones jurídicas, nada tiene que ver con el Legislativo, su relación con uno y otro poder es alternativa y nunca simultánea como ha sucediendo.

La propaganda oficial y el discurso repetitivo sobreabundaron en referencia a los logros socioeconómicos del mal llamado “cambio”. Primaron la hipocresía y la búsqueda del beneficio político por encima del real interés de encontrar soluciones para reducir la marginación y la pobreza que no sólo subsisten sino que se ahondaron. La dialéctica confrontacional no ha hecho desaparecer la pobreza que aumentó por falta de puestos de trabajo agregándose al daño provocado por los escándalos de corrupción en YPFB, en caminos, en la otorgación de empleo público, de estafas en vivienda, etc.,

La deuda interna como factor social ha trepado a cifras nunca antes alcanzadas, ahondando la crisis que ni siquiera el sinceramiento de precios de artículos imprescindibles ha podido vencer, la emergencia social no alcanza a ser superada, el gasto estatal no tiene justificativos y la re-estatización es apenas un enunciado. La Restauración de la Institucional representa la acometida imprescindible del gobierno de diciembre.