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miércoles, 3 de febrero de 2010

durante enero casi 100 muertos y cientos de heridos en las carreteras de Bolivia por exceso de velocidad, por injerencia de alcohol, por imprudencia

Las causas de muerte en los caminos

Mauricio Aira

Hemos contemplado estáticos aunque horrorizados la cotidiana noticia de los accidentes de tránsito que han producido un inadmisible número de muertos y heridos. Cuando en todos los países del mundo se realizan verdaderos esfuerzos para identificar y sobretodo evitar las causas de muerte en Bolivia jamás se ha ejecutado un conjunto de medidas drásticas con éste fin supremo. Tres son las áreas que abarcan el estudio. El estado de las vías, el estado de los vehículos y el factor humano.

De inicio explicar que globalmente la principal causa de muerte de jóvenes entre 15 y 19 años no es el cáncer ni el Sida, sino los accidentes de tránsito según informa de la OMS publicado recientemente en la Semana Mundial sobre Seguridad Vial. Los accidentes matan un millón 200 mil personas cada año. Las tasas más altas el 90% de las muertes ocurren en los países más pobres de África, Medio Oriente, América Latina y Asia. Las causas descritas por la OMS son la injerencia de alcohol de los conductores, exceso de velocidad o inexperiencia sin descartar la presión psicológica a que son sometidos los conductores. El informe termina con recomendaciones de las que nos ocuparemos más adelante.

El estado de las vías corresponde esencialmente al Estado y las Prefecturas y las Alcaldías y tiene relación directa con los presupuestos de financiamiento y la capacidad de gestión de cada nivel administrativo de modo que pasamos a la segunda causa relativa a la situación de los vehículos. Debido a la incapacidad material del Estado para controlar el aspecto técnico y de mantenimiento de los vehículos, especialmente del transporte pesado y de pasajeros de larga distancia, se podría afirmar que no existe un efectivo y real control del estado de las máquinas. Cuánta diferencia con otras naciones que sí disponen de la infraestructura y el personal calificado (ingenieros mecánicos y empresas de revisión) que se aseguran del excelente funcionamiento de frenos, luces, seguridad, desgaste de piezas de recambio, etc., así en Chile tan sólo el 5%, en USA, el 13 y en España el 15% de los accidentes se atribuyen al mal estado de los vehículos. En Bolivia no existe un estudio serio sobre el particular. Atenidos a los informes de la autoridad se estima en el 30% de incidencia.

En cuanto a la falla humana es motivada por la imprudencia o la negligencia. Los estudios reconocen dos categorías las somáticas y síquicas. Los defectos visuales o acústicos, las insuficiencias motoras o cardioplastías, epilepsias, catarros, indigestiones y otras enfermedades podrían provocar la falla o entre las segundas la inestabilidad emocional, deficiente salud mental, las toxicomanías de las que sobresale el alcoholismo con toda la secuela de males que genera falta de concentración, conducta eufórica y desfasada de la realidad. Influirían también las desgracias personales recientes, conflictos de pareja, problemas económicos o familiares enlazados con la injerencia del alcohol.

Se insiste con toda razón en la sintomatología de la alcoholemia como factor preponderante en la producción de accidentes por cuanto el alcohol produce alteraciones intoxicación aun en dosis pequeñas que se expresan en la verborrea, la irritación, la grosería y en un falta de respeto hacia los demás con gestos desenfrenados e incontrolables. Es tan perversa esta causal que aquí en Suecia se realizan de día o de noche, batidas sorpresivas y según el grado de alcohol que se detecte el conductor puede perder su permiso de conducir por meses, años o indefinidamente. Son tan severas las sanciones que casi ningún conductor particular se atreve a probar alcohol ante el riesgo de ser encontrado en culpa. O sea se puede afirmar que existe conciencia del peligro de conducir bajo los efectos del alcohol, aunque ello no quiere decir que no existan quienes transgreden la norma.

Aduciendo a la estrechez del espacio vamos tan solo a enumerar las principales infracciones que estimamos se cometen en Bolivia y que provocan las muertes numerosas. Ebriedad e influencia del alcohol y las drogas. Velocidad excesiva, no razonable e imprudencia. No ceder el derecho de vía a quién corresponda. No obedecer las señales reglamentarias. Adelantamiento indebido e imprudente. Otras causas. Recordar que la cocaína es un gran estimulante y se vende en forma de polvo cristalino e incoloro en forma ya, casi indisimulada en estaciones de servicio y en terminales de buses. La cocaína produce euforia y excitación, regocijo, pérdida del apetito, insomnios, alucinaciones, tendencias maniacas, y se manifiesta por la dilatación de pupilas el aumento de los latidos del corazón y la presión sanguínea sin razón aparente.

No cometamos el error de reducir las causas a la falta de control policial y colocar agentes camuflados en los buses, adentrémonos en el estudio de los temas propuestos, hagamos caso de las sugerencias de la organización mundial de salud (OMS) con el uso del cinturón de seguridad, uso de cascos para motociclistas, control de velocidad y control del consumo de alcohol con métodos eficientes y sobretodo exigiendo moral y ética a los funcionarios que tendrán a su cargo la tarea. Deberán ser incorruptibles. Educación para unos y otros.

En artículo precedente sobre el mismo tema habíamos propuesto la creación de verdaderas empresas para el control vehicular que de manera sistemática, permanente y sostenida tomen a su cargo la responsabilidad de salvar vidas humanas, asegurándose que los vehículos cumplen las mínimas condiciones de seguridad para transportar seres humanos por las carreteras del país.