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jueves, 22 de abril de 2010

el hazmereír del periodismo mundial. la Cumbre como una anécdota intrascendente. todos se mofan de EVO. qué tristeza para el pueblo boliviano! ED.SC.

El discurso del presidente Evo Morales en la apertura de la conferencia sobre el cambio climático, en Tiquipaya, contuvo alusiones que dieron motivo a la mofa del periodismo internacional.
“Evo el científico”, “El descubrimiento científico de Evo”, “Las papas imperialistas”, son algunos de los titulares que usó la prensa internacional para referirse al discurso presidencial.
Además, el discurso fue muy largo, a tal punto que se dieron bostezos en la propia tribuna, mientras en el estadio de Tiquipaya la gente se distraía con cualquier cosa, sin prestar atención al mensaje de Morales.
La opinión pública nacional, consultada por medios audiovisuales, reflejó síntomas de vergüenza ajena en varios ciudadanos, además de algunas alusiones muy certeras: “Si la Coca Cola hace daño es porque tiene mucha coca”.
Es que el Presidente dijo que la famosa bebida, que contiene la coca andina y una cola de origen africano, es un disolvente que sirve para limpiar cañerías obstruidas.
El arte de la oratoria es muy difícil. Pero si ha de contener elementos de humor, es más difícil todavía.
El mal gusto que ha exhibido el Jefe del Estado Plurinacional en su alocución de Tiquipaya perjudica a su imagen internacional, desprestigia la causa de la ‘Pachamama’ y hace que Bolivia pierda puntos en el liderazgo de esta causa.
Se sabe que el Presidente escuchaba hasta hace poco a algunos asesores cuando tenía que hablar, pero sus últimos éxitos electorales han provocado un incremento de su autoestima, a tal punto que ya no consulta con nadie.
Morales tendría que meditar mucho sobre este tema. Si tuviera una vocación de perfil bajo, y se dedicara sólo a temas nacionales, podría tomarse todas las licencias que quiera en sus discursos, pero es muy notorio que quiere trascender las fronteras. Para ello debería tomar precauciones.
La convocatoria que tuvo en la reunión de Tiquipaya ha sido multitudinaria. Todos los amantes de la naturaleza y de la defensa de la Madre Tierra llegaron para conocer al líder que creían haber encontrado. Pero será difícil que lo tomen en serio si sigue haciendo discursos tan descuidados.
El hecho de que no haya venido ni uno solo de los presidentes extranjeros invitados, después de que se había anunciado que por lo menos vendrían cuatro, podría tener relación con los temas que obsesionan al mandatario boliviano y que acaparan sus conversaciones. Esa es una mala espina.
Pero aquí también es preciso que Evo Morales tome en cuenta que está poniendo en juego el prestigio del país. No vaya a ser que, junto con el respeto que puedan tener los extranjeros por la causa de don Evo, se pierda, asimismo, el aprecio por el país.
Si el mundo cree que ha nacido en Bolivia una esperanza referida a temas políticos o del medio ambiente, sería conveniente que el presidente Evo maneje con más precaución los mensajes que se propone emitir.
De lo contrario, si sigue haciendo lo que hizo en Tiquipaya, corre el riesgo de convertirse en el hazmerreír del periodismo mundial. Y lo peor sería que este episodio político boliviano termine siendo una comedia.