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lunes, 26 de septiembre de 2011

salvajes. inhumanos. torpes. policias serviles, policias asesinos, policias vendidos. TIPNIS se convierte en problema nacional. sigue la marcha por escondidas sendas mientras ciudadanos van a su encuentro. Guy D`Alencar de El Deber


Los 500 efectivos de la Policía reprimieron a golpes y con gases al campamento de la marcha indígena. Luego de la intervención, que comenzó a las 17:15 de ayer, el contingente policial rodeó el campamento de los marchistas y detuvo a varios dirigentes. Los uniformados chocaron con unos 50 guardias indígenas y los superaron con facilidad hasta avanzar a su refugio ubicado a 500 metros del puente San Lorenzo de Yucumo. Todo se dio durante el día 42 de protesta indígena en rechazo a la construcción del tramo dos de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.

El operativo dejó un saldo indeterminado de heridos, aunque la Policía sostiene que son 15. Así lo explicó el subcomandante de la Policía boliviana, general Óscar Muñoz. Entre los más afectados estuvieron los niños de brazos y las mujeres que sufrieron el efecto de los gases lacrimógenos. Una niña de tres meses quedó inconsciente y fue auxiliada por veedores de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos. Los dirigentes indígenas anunciaron que murió, pero la información no pudo ser confirmada.

También que hay 35 desaparecidos, entre ellos siete niños. Muchos marchistas fueron reducidos a golpes antes de ser subidos a los vehículos. Uno de ellos, Gabriel Tórrez, de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (Cepilap), llegó de emergencia al hospital municipal de San Borja, desangrándose y con graves heridas en la cabeza.

En San Lorenzo cargaron en cuatro buses y seis camionetas a algo más de 700 marchistas y los enviaron sin darles explicación de su destino. Pedro Nuni, diputado indígena por el MAS, fue detenido y cargado en una camioneta de los uniformados. “La marcha indígena va a continuar”, gritó lloroso y contuso por golpes recibidos. Se ha conocido que algunos dirigentes indígenas, entre ellos Adolfo Chávez, presidente de la Cidob, fueron rescatados y están en la clandestinidad. No se ha sabido de la suerte del máximo dirigente guaraní, Celso Padilla, ni del presidente de la subcentral del Tipnis, Fernando Vargas.


Se vio pasar a los buses cargados de indígenas, varios de ellos maniatados y con vestigios de golpes.
La prensa fue golpeada por la Policía. Uno de los afectados fue el reportero de radio Fides, que fue sacado a empellones por los uniformados cuando trató de registrar imágenes del bebé desmayado por los gases. Pese a ello, el Gral. Muñoz indicó que se daba garantías a los periodistas. El director de Régimen Interior, Boris Villegas, no quiso explicar los fundamentos de la represión. Sin embargo, en el lugar se vio a policías vestidos de civil filmando el operativo.


Entre los detenidos figura también Víctor Hugo Párraga, presidente cívico de San Borja, que fue cargado a un bus maniatado. Esto caldeó los ánimos de la población borjana que bloqueó y enfrentó a la Policía cuando trataba de ingresar con los buses y camionetas hasta el pueblo. Hubo duros choques entre cívicos y policías, lo que hizo retroceder a los uniformados en dirección a Yucumo. Se dijo que los buses fueron llevados hacia La Paz, aunque esta versión no se pudo corroborar. Este segundo incidente sucedió desde las 19:00, al calor de gases y llantas ardiendo en el ingreso a San Borja.


Los originarios fueron sorprendidos por el contingente policial en su campamento la tarde de ayer, después de que un grupo de uniformados abrió un segundo frente de contingencia un kilómetro antes de Yucumo. Del otro lado, el segundo cordón policial intervino a los marchistas que acampaban cerca del puente San Lorenzo.
Fernando Vargas, presidente de la subcentral del Tipnis, acompañado de guardias indígenas, reclamó a la Policía por el movimiento irregular efectuado en la zona con el pretexto de renovar guardias. “Quieren asfixiar a la marcha, van a reprimir”, anticipó. 


“Hemos tenido que realizar la primera intervención en la marcha indígena con el respectivo requerimiento fiscal”, sostuvo el general Muñoz, mientras los hombres y mujeres de uniforme verde olivo cargaban a mujeres y niños llorando, aterrorizados por los gases. Los indígenas habían respondido con flechas y piedras a la Policía, pero no pudieron contra los efectivos.
La violenta represión policial sucedió el mismo día que el ministro de la Presidencia, Carlos Romero, invitó vía fax, a dialogar en La Paz con el Gobierno a 20 miembros del comité político de la marcha, a partir de las 20:00. Antes de que los indígenas dieran su respuesta, llegó la intervención.


Alejandro Almaraz, exviceministro de Tierras, se declaró en la clandestinidad junto a un grupo de 50 marchistas que huyeron al monte. Desde allí Almaraz se pronunció vía teléfono y convocó a los ciudadanos a defender a los indígenas y al régimen democrático. “La marcha va a continuar por el monte, pero vamos a llegar a La Paz”, señaló Almaraz.
Vilma Romero, veedora del Alto Comisionado Para los Derechos Humanos de Naciones Unidas y una acompañante sufrieron el ardor de los gases. “Esto es increíble”, dijo conmovida, envuelta en llanto por la pena y por el efecto de los agentes químicos.

Defensor y ONU critican el atropello a marchistasEl defensor del Pueblo, las Naciones Unidas, activistas de derechos humanos, periodistas y dirigentes políticos reprocharon ayer el accionar represivo de la Policía durante la intervención de la marcha indígena en las cercanías de la población de Yucumo.
El defensor del Pueblo, Rolando Villena, declaró sentirse sorprendido y no entender la posición de quienes autorizaron el uso de la fuerza para llegar al extremo de intervenir al campamento de los marchistas. 
Expresó que "hay un uso excesivo de la fuerza. Entendemos que el tema es muy delicado, pero la situación en este momento de la gente que está siendo vulnerada en sus derechos, estamos hablando del derecho a la libre asociación, a la libre libertad de pensamiento, a la libre posibilidad de poder transitar en acciones que son en defensa de sus derechos". 
Por su parte, la delegada en la ONU, Yoriko Yasukawa, llamó al cese de la violencia poco después de la acción policial. "Lo primero para nosotros es que paren la violencia, y recordarle a las autoridades, y a todos sus niveles, que es su responsabilidad parar la violencia y proteger a la gente que está allí", señaló Yasukawa.
A su turno, la activista de DDHH y religiosa María Amparo Carvajal, testigo de los hechos, aseguró que el operativo se efectuó con una violencia ‘extrema’ y ‘tremenda’.  "Hablé con los policías (sobre la acción) y me decían que 'nosotros recibimos órdenes'", relató Carvajal.
También la Asociación de Periodistas de La Paz, mediante un comunicado, calificó las acciones propias de un gobierno ‘cobarde’ y ‘fascista’.
El político Samuel Doria Medina dijo que este Gobierno más se parece al pasado y no al futuro que prometieron y el expresidente Carlos Mesa señaló que lo ocurrido en los últimos dos días, es una muestra del descontrol total del Gobierno en el tema.

En la jornada
La Conamaq convoca una movilización en La Paz
La dirigencia de la Conamaq que estaba presente en la plaza San Francisco, de La Paz, convocó a la ciudadanía a una concentración y marcha de repudio hoy por la violenta intervención policial a la marcha. Temen que la Policía reprima la vigilia que llevan adelante las mujeres y por ello llamaron a sumarse a otras personas.
Personalidades como el cantautor Luis Rico, la activista feminista María Galindo y el ex- defensor del Pueblo Waldo Albarracín repudiaron la acción.

La vigilia se convierte en huelga en Santa Cruz
En la plaza 24 de Septiembre, las personas que realizan una vigilia a favor del Tipnis se pronunciaron en contra de las acciones del Gobierno. La primera medida fue marchar alrededor de la plaza a la cabeza del dirigente indígena Lázaro Tacoo, activistas y universitarios. Asambleístas departamentales encabezados por Wilson Áñez instalaron un piquete de huelga. En Cochabamba se realizó una marcha y se anuncian movilizaciones en Beni, Oruro, Potosí y Sucre.