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viernes, 2 de diciembre de 2011

Daniel Pasquier reitera que el EP está bloqueado, la propiedad avasallada, sin inversiones, prohibidas las exportaciones, violencia en aumento, eso sí MAS ricos, y los pobres MAS pobres.

La testarudez de las cifras. Por mucha labia que se le aplique el uno más uno sigue sumando dos. Las cifras son el arma habitual de los políticos, pero también son su mayor debilidad. Construyen puentes donde no hay ríos, y tocan el cielo solo con una escalera.  Prometen lo inalcanzable a una población cansada pero resignada al eterno discurso de mejoras futuras y sacrificios en el presente. Cuando el panorama no es favorable se recurre a echarle la culpa a la derecha, a la oposición, ahora está de moda culpar a la crisis del capitalismo depredador. Lo más socorrido en el Estado Plurinacional (EP), aunque cada vez menos convincente, es recurrir al san benito del imperialismo,  USAID o la embajada de EEUU.

Pero jugar con cifras es como jugar con fuego, pueden quemar.  A pesar del plan de alfabetización el EP se mantiene entre los países menos instruidos e informados del mundo y así lo demuestra el pobre presupuesto dedicado a la educación, a la inversión en capacitación de maestros y profesionales en la educación; las escasa incorporación de mejoras tecnológicas, sobre todo en los centros de formación universitaria; prácticamente nula  promoción y ausencia de incentivos a la investigación en centros públicos y privados, aunque no sea básica al menos en función de las necesidades primarias del país. No se ha prestado la más mínima atención, análisis, debate o respuesta oficial a la clasificación de la mejor universidad del país, San Simón, cerca del puesto  4.000 en el ránking mundial. Una sociedad sin conocimiento, sin formación técnica, sin aprovechamiento ni incorporación de avances universales en ciencia y tecnología. No hay comunicación de descubrimientos, inventos, registro de patentes,  y el porcentaje de profesionales destacados interpare es la excepción que confirma la regla. Los reclamos son  con  palos, piedras, gases y heridos de todos los bandos, como la UPEA,  justamente pidiendo más inversión en investigación y calidad académica.

La respuesta política la acuñó, para repetirla dentro y fuera del país, la ceguera del Vice, “la derecha neoliberal busca confrontar al indio contra el indio para derrocar al presidente, Evo Morales Ayma, y retomar el poder”,  quien no registra emprendimiento productivo alguno en su c.v., dedicado a tiempo completo a la política y a la acumulación de poder.  Su experiencia se reduce a  gastar como funcionario plata ajena, dineros públicos.

Cómo explicar que el comercio, la banca y las construcciones estén boyantes,  si  desde 2006 toda actividad económica privada ha encontrado dificultades y hasta prohibiciones. En consecuencia, el desabastecimiento en alimentos, combustibles y miles de productos secundarios tienen que mantenerse vía importación y  subvención estatal; la receta para retrasar el caos. Los nuevos ricos, que los hay, están ligados a la burocracia del EP; es  notoria  la presencia de lujos indecorosos en dirigentes políticos que hace un lustro vivían en cuartos alquilados y hoy, hasta fungen de empeñosos empresarios. El ejemplo más cercano está en Yapacaní. De ser un municipio dedicado laboriosamente a la apicultura, la agricultura, la conservación de recursos naturales, etc., pasó de golpe, ¿pura coincidencia que tenga un alcalde venido de El Chapare?, al emporio de la droga. Solo en uno de los primeros operativos en 2011 se descubren más de 280 centros de producción de cocaína. ¿Quién se queda afuera?

El gobierno se molesta con un Informe de la Fundación Milenio sobre el estado de las empresas del Estado y, después, seguramente con el Informe sobre el  PGE 2012. Los ingresos no están fundamentados, luego, son ficticios. Como lo es el 33% de incremento en ingresos por concepto de fuentes financieras, que resulta ser solamente ajuste de operaciones contables. Los gastos son ciertos; algunos se incrementan 119% y no son identificables; lo peor,  no son sostenibles. Como la inversión pública de 3.253 MD (millones de dólares) para 2012, sin tener en cuenta que para 2011 se proyectó la mitad y se ejecutó, hasta septiembre 2012, escasamente el 44.5%.  En fin, como para que el gobierno revise,  reflexione y planifique de nuevo, para decirle la verdad al país.

Los pobres seguirán siendo pobres.  Cómo es posible que el PGE 2012 proyecte un crecimiento de 5.52%,  si el 2010 con la mitad de inversión pública proyectó  un 4.13%. Algo contundente, las proyecciones del FMI,  el BM y hasta la CEPAL (Consejo Económico para América Latina), coinciden.  Decir que la “pobreza”  en el EP ha seguido una “tendencia positiva” no es para alegrarse, si en 4 años (2007-2010) baja un punto porcentual (de 54 a 53%) y el de “indigencia” baja 5 puntos, de 31 a 26%. Esos millones de bolivianos pobres y hambrientos necesitarán a este ritmo “plurinacional” 212 años (doscientos doce) para salir de su estado, y los indigentes 39. Hasta la ONU por fin lo reconoció. Analizado el período 2002-2007 (el de neoliberales en términos del Vice), con las cifras publicadas por el INE y las últimas mencionadas, se hubiera erradicado la pobreza y la indigencia en una generación (33.7 y 25.8 años respectivamente).

Se puede prever  mayor riesgo a que la tendencia empeore, no solo por falta de transparencia en la gestión del Estado, sino porque el país está  bloqueado desde Bermejo a  Oruro, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz;  hay propiedades avasalladas, con  títulos e inversiones,  sin respuesta del gobierno a nivel alguno; se mantiene la prohibición a las exportaciones agropecuarias e industriales; la violencia va in crescendo y existe  la amenaza cierta de un bloqueo físico en las fronteras,  de países hartos de droga y de negociar pacientemente convenios que nunca se firman con el EP, para poner freno a semejante desenfreno.   Suele decirse que la mentira tiene patas cortas. Esto está  claro, con el MAS hay nuevos ricos, pero que los pobres, siguen siendo los mismos.