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jueves, 26 de abril de 2012

los hechos nos mueven a pensar en el destino que le aguarda a Bolivia de continuar la política de odio y confrontación que alienta su Gobierno

Reflexiones sobre el panorama político en Bolivia. Pensar en la Patria nos lleva a profundas reflexiones en el intento de poder entender lo que está pasando. Es tarea de todos los días y en nuestro caso de una atención casi obsesiva en las tertulias, en los contactos con decenas de amigos, tan o más interesados que nosotros en la problemática nacional.
Desde luego no es difícil establecer que gran parte de la autoría en este intento de anális tiene un nombre y un apellido Hugo Chávez y se inscribe en la decisión personal suya de la toma del poder y de perpetuarse al mando de Venezuela, de modo que en su tarea de tomarse por asalto las débiles democracias de América Latina así le fue, tuvo éxito hasta ahora con Bolivia, el asalto a Ecuador menos fácil debido a la madurez del pueblo ecuatoriano y mejor preparación de su presidente Correa, mejor formado que Morales desde luego, a sus profundas convicciones cristianas y democráticas. Con el Perú, el intento le salió fallido, Ollanta resistió limpiamente la influencia chavista y se mantuvo, admirablemente firme en las líneas patrióticas de respeto a la propiedad privada, defensa de las inversiones, cumplimientos de los pactos internacionales y rigurosidad en el ejercicio democrático.

Chile, Brasil, Colombia, Paraguay y Uruguay frenaron al chavismo abierta o en forma encubiera excepción de Argentina cuya presidenta, se considera aliada a Chávez en ciertas acciones como la reciente nacionalización de Repsol y por la necesidad que ha tenido, tiene todavía de un gran soporte financiero con los petrodólares venezolanos.  Fue Chávez que bautizó a su intento como la "Revolución Bolivariana" y le marcó a Evo, toda una línea de acción que éste ha venido imitando al pie de la letra, con una Asamblea Constituyente, calificada de "originaria" y que obedeciera sus consignas sin chistar. En la historia boliviana surgieron muertos, heridos, confinados, presos políticos, perseguidos y cientos de acciones "secretas" para destituir policias, militares y funcionarios que mostraron alguna independencia de criterio.
Resulta hasta cómico comprobar "el calco" de las acciones chavistas hasta en mínimos detalles, en todo el proceso de utilizar a la democracia como "una máscara para encubrir" la autocracia que se ha venido gestando y que ya no constituye delito alguno, agravada con la sumisión de un poder judicial que no existe para sí, su presencia se explica como "el aparato legal para justificar todo lo ilegal", sin descartar la actuación de "los movimientos sociales", grupos de asalariados, turbas que acuden allí donde sea menester como en otro tiempo las células movimientistas o los paramilitares de los regímenes militares.
Evo Morales imitando a "su jefe y comandante, padrino y generoso donante de recursos del Estado venezolano" ha procedido a desmantelar el Tribunal Constitucional, forzar la renuncia de los magistrados legítimos sustituyéndolos por funcionarios interinos, se hizo del control de la Corte Nacional Electoral y ha cercado, intimidado, agredido al Congreso de la República con "sus grupos de choque" encabezados por los tenebrosos ponchos rojos, o vándalos de El Alto, turba de desocupados que han hecho de la politiquería su mejor forma de vida, "generosamente gratificada por recursos del Ministerio del Interior y de la propia Presidencia".
Morales ha intervenido el Registro Civil, se ha hecho del Padrón Electoral con el asesoramiento de oficiales de los ejércitos de Cuba y Venezuela, que bajo el barniz de "voluntarios" han llegado por cientos y miles y ocupan escritorios en las FFAA, en la Policia, en los cuarteles y las oficinas del Estado cambiado ahora a Plurinacional, porque dice abarca los pueblos "originarios" a los que los carabineros han molido a palos a vista y paciencia del pueblo boliviano.
Estas reflexiones, no pueden terminar aquí...van desde el "ilícito financiamiento" de programas aparentemente populares, pero cuya finalidad es endeudar a Bolivia con Venezuela, porque ya las primeras donaciones están siendo pagadas de retorno, desde las "magras arcas del Tesoro Nacional", de pactos como el "cívico militar con Venezuela" para la construcción de cuarteles que el pueblo llama con acierto "bases militares" y que están provocando la susceptibilidad de los vecinos como Chile, Paraguay y Perú, que se preguntan con qué finalidad Bolivia establece puestos militares altamente sofisticados.

(Aquí ponemos punto aparte a estas reflexiones que continuarán motivando nuestra preocupación)