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martes, 21 de agosto de 2012

Emilio Martínez acierta al titular "Tambores de guerra tras cortinas de humo" a la doble acción del oficialismo de asustar con la guerra y ocultar las verdades que van surgiendo en su contra

El autoritario régimen de Evo Morales ha comenzado a hacer retumbar tambores de guerra con países vecinos, en el probable afán de distraer a los medios nacionales e internacionales de álgidos problemas que le aquejan, como el crecimiento del narcotráfico y su presunta penetración en altas esferas estatales. Primero, parlamentarios del MAS lanzaron la especie de que Paraguay se propone implementar una “base militar norteamericana” en la frontera con Bolivia, mientras que este fin de semana fue el turno para el titular de la Dirección de Reivindicación Marítima (DIREMAR), Juan Primitivo Lanchipa, quien acusó a Chile de tener “un plan bélico que amenaza la paz regional”. 
El guión fue repetido este lunes por la presidenta del Senado, Gabriela Montaño, una de las exponentes más radicales del oficialismo, quien retomó los ataques contra Paraguay y Chile. Pero los dichos oficiales son desmentidos por relevantes figuras de la diplomacia nacional, como es el caso del ex embajador ante la OEA, Marcelo Ostria Trigo, quien indica que no hay indicios serios sobre una intención bélica chilena y que las “vociferaciones” de la administración evista sólo conducirán a Bolivia “a un mayor aislamiento”. 
Lanchipa trata de justificar su temeraria afirmación en que Chile habría asignado fondos “extraordinarios” a sus Fuerzas Armadas. Si le aplicáramos al gobierno su propia lógica, podría aducirse que el hecho de que el Ministerio de Defensa boliviano sea la cartera más favorecida en el Presupuesto General del Estado (26%) es un síntoma del ánimo beligerante de Evo Morales. Lo cierto es que el presidente y su entorno deberían dedicarse a resolver los acuciantes problemas de producción de coca-cocaína, corrupción en las empresas estatales, inseguridad ciudadana, crisis en la administración de justicia, conflictividad social y crecimiento de la deuda pública, en vez de malgastar su tiempo y el de los demás en este tipo de maniobras demagógicas. El chauvinismo seudo-nacionalista parece ser la última carta de un régimen que agotó su agenda política… notishots@gmail.com.

Fuente: eju.tv - Tambores de guerra y cortinas de humo
http://eju.tv/?p=227817