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lunes, 17 de septiembre de 2012

Lyno Grenier sacerdote oblato de MI, fundador de PIO XII, jamás dividió a los mineros. realizó una gran labor aunque fue acusado por los curas del Tercer Mundo

Sacerdote Lyno Granier oblato de M.I. nacido en Canadá y misionero en Bolivia, Siglo XX.
facsímil de Grenier en P.XII (1960)
Lleno de brío y cristiano entusiasmo de conquistar almas para Cristo, llegó a Bolivia junto a otros dignos sacerdotes como Marcelo Grondin, a Santiago Gélinas, a Braulio, a Gabriel y confiados todos ellos al Obispo de Oruro Jorge Manrique que los acomodó pronto en tres parroquias la archiconocida de Llallagua, la de Catavi y una parroquia totalmente nueva la de Siglo XX, ubicada en pleno corazón del inmenso campamento minero del mismo nombre.
Lyno era un hombre fornido, que cuando daba la mano le gustaba apretar la del otro casi hasta hacerle llorar, lo hacía a menudo con los obreros que conocía en los talleres, especialmente de carpintería, de la maestranza y de las oficinas de la Empresa Minera Catavi que empezó a visitar en demanda de ayuda, que podía ser de transporte para los materiales de construcción del templo que había comenzado, de ciertos materiales como vigas, andamios de madera, bancos, etc. Era un hombre cordial, bonachón, bromista que con su medio idioma (teniendo el francés como idioma materno) se reían de él los rudos obreros, aunque apreciaban sus buenas intenciones.
Talvez la falla del padre Lyno estuvo en su carácter sociable, de fácil acercamiento y procedía así tanto con los altos jefes de la Empresa Minera Catavi como con el más humilde minero de Cancañiri o Azul en el alto de la montaña de la mina La Salvadora que boyó en favor de Patiño casi dos decenios y le dió fama y poder económico al modesto empleado de la ferretería en Oruro donde empezó su historia.
Como era sociable, era sincero y muy directo, es posible que cuando encontró por primera vez a Guillermo Bedregal o al Presidente Siles, les hubiera dicho "yo trabajo con los mineros en Siglo XX, por tanto no apoyamos a los comunistas" algo por el estilo y que hubiera demandado su ayuda "tienen que ayudarme porque lo necesito para sostener la Parroquia o más tarde la radioemisora", pero estoy seguro, jamás habría aceptado el padre Lyno ninguna honerosa concesión más allá de materiales de construcción o la recomendación de emplear a algún obrero o promocionarlo en su trabajo, más de eso, nunca jamás.
Por tanto aquellos que de buena fe han recogido testimonios falsos (que también tiene muchos testimonios verdaderos) del libro "una mina de coraje" tienen que modificar su pensamiento.
Es cierto que los padres de Lyno no eran pobres, pero tampoco eran ricos, tenían una pulpería, o sea un negocio de venta de alimentos donde colocaron una alcancía "Para las obra de Lyno" y allí en el barrio todos conocían, habían visto las fotos del templo que construyo, y luego de la radio que pidió y poco a poco de las tareas que la Radio realizaba y que este cronista publicó en las dos revistas por el Primer Aniversario de Pio XII y por el segundo, contando la historia del nacimiento de la Radio y describiendo personajes, programas y vivencia del trabajo en las minas. Ambas revistas son el testimonio de ambos aniversarios.
En el libro que menciono hay una referencia a la llegada de Gregorio a Siglo XX cuando el personal le anotició de que "estaban preparando la celebración del V aniversario" Gregorio comentó "no había nada que celebrar porque los mineros seguían tan pobres como antes", cuando locutores y operadores de la emisora anunciaban una celebración, no se referían para nada a fiestas o jolgorio, aparte de algún concurso o presentaciones en el Auditorio, el padre Gregorio lo tomó a mal y se podía leer que "celebraban la pobreza de los mineros" sin embargo, trabajar en la mina era casi un privilegio, si comparamos su situación con la de los campesinos, éstos sí eran pobres, sin siquiera los alimentos de que disfrutaban los mineros, con la "pulpería barata" de la que poco se habla.
Además y hablando en oro, las condiciones de seguridad del laboreo en interior mina, a las que hoy con las famosas "cooperativas" eran por supuesto mucho mejores. Los mineros sin bien poseían casas precarias, al fin eran viviendas donde albergaban a sus familias y tenían asistencia médica y tenían escuelas cercanas y gratuitas para sus hijos...en verdad que los campesinos hacían "cola para obtener empleo estable, fijo, bien pagado (dadas las circunstancias de aquel entonces) que lo precario de los indios, con lo precario de una sobrevivencia rayana en la miseria.
Que cometió errores el padre Lyno y sus c.c. de sacerdocio? Error en no aplaudir la dirigencia sindical de Federico Escóbar o de Irineo Pimentel? es posible. De Irineo podría decir el cronista que sí tuvo relación normal con padre Lyno, salvo cuando empezó la Pío XII y nació una emulación entre uno y otro puesto que Irineo como Secretario Ejecutivo del Sindicato de Trabajadores Mineros de Siglo XX, era al mismo tiempo el Director de la Voz del Minero.
Con el "machu moreno" la relación no fue de la mejor. Federico era un rudo dirigente, torpe en muchos aspectos, aunque en el lado meramente humano, del que daban cuenta las monjitas que trajo el mismo padre Lyno del Uruguay y que se instalaron en Siglo XX, Federico era un excelente padre de familia, atendía a sus hijos con gran dedicación cuando su esposa estaba enferma, aunque sindicalmente hablando Federico era "enemigo de los stalinistas como Pimentel, siendo él mismo pekinés, de la línea de Mao Tse Tung". A la hora de los conflictos, cuando los católicos, no el padre Lyno apoyaban la línea de COMIBOL de "rebajar ciertas atribuciones del Control Obrero" entonces surgían los problemas y la Voz del Minero, incitaba a un enfrentamiento con "los curas agentes de la Cía, enviados a Siglo XX por el Pentágono que debajo de la sotana tienen su bota militar".
La línea de los obreros católicos que se sentían protegidos por el padre Lyno era resistir al Machu Moreno que luchaba por un control obrero más radical y tenía problemas con algunos ingenieros de Catavi que exigían mayor disciplina laboral y mayor producción.
La corriente de "los católicos de base" que todavía encarna el padre Gregorio superó a los sacerdotes que ellos consideran "conservadores y quizá derechistas" como en verdad lo fueron Mauricio Lefebre, o José Gramunt, o sea se dió esa separación entre unos y otros que afectó a la Iglesia y distanció a los de base y a los demás. Ahora mismo tenemos unos pocos, cada vez menos sacerdotes que apoyan "el proceso de cambio" y otros que reaccionan a favor de la Iglesia cuando Evo Morales lanza ataques a la Iglesia Católicas y lo que llama "los jerarcas" que denuncian a cocaleros, a corruptos, a inmorales.
En suma este testimonio en favor de Lyno Granier fallecido en 1992, separado de su sacerdote por circunstancias que el cronista no puede precisar, es un grito verdadero, en contra de la confusión que tiene origen en la pretendida lucha de sacerdotes del Tercer Mundo y otros que no lo son.