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jueves, 5 de septiembre de 2013

estiman en una pena de 5 años de prisión en cárcel de Miami por delito in fragrante al extorsionar al empresario Humberto Roca. Los Tiempos Digital escribe la crónica. la foto de arch.

Un alto funcionario de la Policía Nacional de Bolivia se encontraba hoy en una cárcel del sur de Florida, acusado de intentar extorsionar miles de dólares al expropietario de Aerosur.
De acuerdo con una declaración jurada del FBI presentada en la corte federal, Mario Fabricio Ormachea Aliaga, de 42 años, voló el 29 de agosto desde La Paz, Bolivia, a Miami para reunirse con Humberto Roca, quien en el pasado dirigió la aerolínea AeroSur.
Fabrizio Ormachea ahora abandonado a su suerte por el Vice, y por el Comando Policial.

Roca había huido a Estados Unidos para evitar cargos en Bolivia según los cuales proporcionó boletos de avión a quienes las autoridades califican como mercenarios extranjeros en contra del gobierno.
La declaración jurada dice que Roca asegura que los cargos tienen motivaciones políticas y está buscando asilo en Estados Unidos.
Antes de la reunión con Ormachea Aliaga _a quien Roca se refirió como el "Coronel"_, Roca contactó al FBI por consejo de un abogado.
Los agentes vigilaron y grabaron sus reuniones, durante las cuales Ormachea Aliaga _el segundo oficial de más alto rango en la unidad de lucha contra la corrupción de la policía nacional_ presuntamente le dijo a Roca que, a cambio de 30 mil dólares, desecharía los cargos en su contra y acusaría a otra persona en su lugar, según la declaración jurada del FBI.
Pero si se negaba a pagar, Ormachea Aliaga le dijo a Roca que conseguiría que lo arrestaran en Estados Unidos y lo extraditaran a Bolivia para enfrentar cargos de subversión, escribió el agente del FBI Jason May en la declaración jurada.
Después de que Roca hizo un pago inicial de 5 mil dólares proporcionados por el FBI, Ormachea Aliaga fue arrestado al detenerse en un semáforo y se le acusó de viajar en una misión de comercio exterior para cometer extorsión.
La declaración jurada del FBI dice que Ormachea Aliaga admitió después de su detención que se reunió con Roca, pero negó haber intentado extorsionarlo. También les dijo a los agentes que su viaje no tenía carácter oficial como funcionario boliviano.
El subcomandante de la policía de Bolivia, el general Juan Roberto Albarracín, dijo a la prensa ayer por la noche que Ormachea es un desertor y su viaje a Estados Unidos no estaba respaldado por las autoridades.
"El señor Fabricio Ormachea Aliaga detenido en Estados Unidos por supuestos delitos de extorsión no tenía el grado de coronel, ni era director de unidad de lucha contra la corrupción", señaló en una breve declaración.
Albarracín dijo que Ormachea Aliaga fue removido de su puesto el 28 de agosto y estaba bajo investigación. No dio detalles de la pesquisa ni contestó preguntas de los reporteros.
"El señor Ormachea abandonó el país sin contar con la resolución administrativa que emana del comando general de la policía", agregó.
Ormachea Aliaga ya ha sido acusado de mala conducta, incluyendo una acusación de extorsión de un excomandante que está bajo investigación por corrupción en la gestión de viviendas de la policía.
El incidente de Ormachea Aliaga es la más reciente vergüenza internacional para el gobierno del presidente, Evo Morales.
En 2011, el exjefe antidrogas de Bolivia, René Sanabria, fue detenido por cargos de contrabando de cocaína a Estados Unidos. Está cumpliendo una condena de 14 años de prisión.
Más recientemente, las acusaciones del empresario norteamericano Jacob Ostreicher llevaron al hallazgo de una red de extorsión dirigida por un alto funcionario del Ministerio del Interior.
Ormachea Aliaga apareció inicialmente el martes en un tribunal federal de Fort Lauderdale, donde un juez indicó que nombraría un defensor público para que lo represente.
Una audiencia de fianza está prevista para mañana y la lectura de cargos para el 17 de septiembre. La acusación conlleva una posible sentencia de prisión de cinco años.
AeroSur suspendió vuelos en junio. Acumulaba deudas por unos 100 millones de dólares, incluyendo impuestos atrasados al Gobierno y 30 millones de dólares que adeudaba a unos 1.200 trabajadores.
Roca ha asegurado que se trata de una persecución política, y argumenta que el gobierno de Morales llevó a AeroSur a la quiebra para favorecer a la empresa estatal Boliviana de Aviación.