Páginas vistas en total

domingo, 10 de agosto de 2014

Susana Seleme replica a García Linera, no es la "década de oro" se trata de "la Década Perdida", buena nota por la madroeconomía herencia de los neoliberales, la pobreza no ha sido eliminada, ni mucho menos. el MAS en campaña desde hace diez años, la confrontación tendrá fin con la amnistía y disolver el juicio Terrorismo.


La década perdida

Susana Seleme Antelo




1) El vicepresidente habló de la “Década de Oro”. ¿Usted cree que están administrando bien este periodo de bonanza?

Habrá que decirle que su “Década de oro” es una “Década perdida”. Los más de 130.000 millones de dólares que ingresaron en estos casi 9 años, no fueron gracias a políticas económicas del régimen, sino al enorme incremento de los precios del gas, el estaño y otros minerales, por la demanda internacional y por la ley de Hidrocarburos de 2005, rechazada por el entonces diputado Evo Morales. Tampoco fue gracias a su llamada nacionalización de hidrocarburos de 2006, que solo reajustó el tema impositivo con las empresas petroleras. Esos millonarios ingresos no sentaron las bases de un desarrollo económico para romper el ciclo primario exportador extractivista de materias primas sin industrialización. El régimen se benefició de las políticas neoliberales de sus antecesores, denostados como “vende patrias”. Será una década perdida porque no crearon empresas productivas, que generaran trabajo estable, bien pagado y con seguridad social. En cambio, se consolidó un sistema de “reparto rentista”: más bonos y más informalidad como estrategia de sobrevivencia.

2) Pero los organismos internacionales le dan a Bolivia muy buenas notas…

Porque la miden desde la macroeconomía pues el régimen continua con el mismo patrón económico y financiero de los gobiernos neoliberales. Solo que con el precio de las materias primas hasta 10 veces superiores, y unos ingresos equivalentes al total de los últimos 25 años. La mayor inclusión social y mejora en algunos índices de salud y analfabetismo, pero no su erradicación como pregonan, no salvan la década. Porque tampoco se toma en cuenta la informalidad que abarca hasta 75 % de la población económicamente activa (PEA): no hay desarrollo económico sustentable y tampoco desarrollo humano que incluya a ese elevado porcentaje de poblacidos con pruebas falsas, gobiernoustamente acusadosimpostutaón. Anda librada a su suerte, mal vendiendo cualquier cosa, optando por el contrabando y otras ilegalidades, como el micro o gran narcotráfico, o caer en la delincuencia

3) Sin embrago, el MAS centrará su campaña en los resultados económicos, discutibles, pero que generan credibilidad en la población.

Los candidatos de oposición deben desnudar la supuesta década de oro. Porque la macroeconomía no mide la microeconomía, la del bolsillo de la gente y no se conduele de la pobreza, medida por una canasta básica alimentaria insuficiente y otras necesidades insatisfechas, marcadas por la desigualdad, la marginación y la inseguridad. Haber bajado en los niveles de pobreza extrema, de 1 a 2 dólares por día, no ha eliminado la pobreza vulnerable que sobrevive con 5 dólares, según expertos. El régimen se vanagloria del millón de personas ingresados a la clase media, pero no fue gracias a sus políticas ni a la generación de empleo. En su mayoría, fue gracias al contrabando que ronda la informalidad, como las hectáreas de coca ilegales. Eso debe desenmascarar la oposición, para que los votantes sepan la verdad: esta es una década perdida, salpimentada por la prebenda y la corrupción rampante.

4) ¿Y cómo observa el panorama de los candidatos opositores?

Está empezando a moverse, porque Morales ya los ataca, estando como están, en desventaja con los oficialistas. Ellos están en campaña desde que ganaron en 2005, y luego con el monopolio de los medios estatales, convertidos en medios del MAS, y todo el dinero de las arcas públicas que gastan como propios. Esa desventaja la deben suplir con propuestas frente al despilfarro de esta década perdida. Es la única manera de enfrentar al oficialismo, sino para ganarlo, como vaticinan la encuestas, al menos para impedir los fatídicos 2/3. Deben hacer hincapié en que Morales y compañía no dieron el salto del crecimiento, que sí lo hubo, al desarrollo, que no iguales. Aquí no hubo inversión productiva ni para aumentar las reservas de gas, cuyo volumen alcanzará hasta 2020, según los optimistas.

5)El presidente promete ser más conciliador y dice que no atacará a sus adversarios ¿Qué busca con esa estrategia?

Tengo la sospecha de que a pesar de las encuestas, algunas regiones no le son benévolas en votos. Y quiere conquistar a las golpeadas por los montajes del caso Porvenir y del terrorismo-separatismo. Sobre el último, las declaraciones del ex abogado del Ministerio de Gobierno, Denis Rodas, confirman lo reiterado por los injustamente imputados y ponen los pelos de punta: todo fue montado, como en los peores regímenes dictatoriales. Se armó “con datos de computadoras fraguadas’ por Julkar Zeballos contratado como consultor, junto con el ex fiscal Marcelo Soza, desde el ministerio de gobierno, supervisados por las cabezas de esa cartera y otras altas instancias del régimen. Rodas aseguró que el memorial de denuncia, redactado por como “la década de oro”: otraes extrtanjetoslos de puntatutaél mismo, estuvo listo un mes antes que ocurriera el asalto al Hotel Las Américas, el 16 de abril de 2009, cuando asesinaron a tres extranjeros.


La única manera de creer que Morales dejará la confrontación, tras tanto horror, es que declare amnistía para todos los imputados con pruebas falsas, para los perseguidos y los exiliados políticos. Si no lo hace, su oferta será como la década perdida.