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sábado, 2 de agosto de 2014

violencia extrema en SC. operativos y planes anticrimen no dan resultado, atracos, asesinatos, homicidios, robos. sicarios aparecen en escena, juegos de azahar, riña degallos, chantajes, extorsión y narcotráfico vertientes del MAL que hay que extirpar a como dé lugar. OPINION fustiga.

Santa Cruz es una de las ciudades más violentas del país y los esfuerzos que se realizan para controlar la ola delictiva resultan insuficientes frente a la ola de criminalidad. Se han venido aplicando operativos y planes de seguridad, pero todo parece modesto, frente a una realidad que requiere acciones más decididas.

Es cierto que la ola de criminalidad no escoge ciudades y que los índices de violencia pueden variar de acuerdo a situaciones y de estados de peligrosidad social, que muchas veces, al principio, no representan en sí mismo violencia y crimen. Por ello, cuando se trata de analizar una determinada situación, que afecta a una determinada ciudad o departamento del país, nada más alejado del propósito de pretender estigmatizar a una región.

En Cochabamba los niveles del crimen, entre los que se anotan atracos a mano armada, asesinatos, homicidios, robos a domicilios y otros, sin dejar de mencionar, la gravedad inherente a los linchamientos, configuran también hechos que en determinados momentos parecen incontrolables, pese a los esfuerzos de las autoridades y de la Policía Boliviana. 

Sin embargo, no se puede cerrar los ojos a delitos que están asolando y originando temor creciente en la población, y por el contrario, hay que exponer lo que acontece, para que autoridades, instituciones de la seguridad ciudadana, como la Policía, y la sociedad en general, puedan adoptar medidas conjuntas para combatir el crimen. La unión de todos estos estamentos, puede arrojar resultados positivos o cuando menos contrarrestar la ola delictiva.

En relación a la ciudad de Santa Cruz, se están conformando algunos hechos que deben ser analizados con el debido cuidado. En las dos últimas semanas, cinco personas fueron asesinadas a balazos y a golpes por supuestos sicarios en diferentes lugares de la ciudad oriental. De acuerdo a las declaraciones de jefes policiales, que seguramente han sido sopesadas en su dimensión, los móviles serían ajustes de cuentas por deudas vinculadas a hechos ilícitos.

Cuando las autoridades sostienen que se trataría de ajuste de cuentas por hechos ilícitos, en los mismos se incluyen deudas de juegos de azar, riñas de gallos, chantajes y narcotráfico. En esta violencia están comprometidas personas de diferentes nacionalidades y gente que sería contratada para ejecutar a otras, a quienes se conoce con el nombre de sicarios.

El sicario es aquel individuo contratado por otro para asesinar por encargo a cambio de dinero y se trata de una de la figuras delictivas más graves y que refleja la incursión de algo que no se conocía con frecuencia hasta hace algunas década atrás en nuestro medio. Muestra que determinadas personas, están dispuestas, para cobrarse deudas promoviendo la muerte de otras, mediante el crimen organizado. Muestra también que existen figuras delictivas, donde corren grandes sumas de dinero, como por ejemplo, el narcotráfico que puede generar un ambiente de extrema violencia, lo que a su vez plantea una situación, si no es controlada, de una especie de debilitamiento del orden jurídico y de la institucionalidad.

Por ello mismo, es urgente que autoridades e instituciones adopten medidas conjuntas, para enfrentar la ola delictiva, que está generando a su vez la incursión de formas crueles y despiadadas, que generan miedo y zozobra entre la población.