Páginas vistas en total

lunes, 4 de agosto de 2014

nada extraño que la Iglesia Católica, madre y maestra de nuestro colectivo nacional, ponga el acento en un cúmulo de propuestas, sugerencias que ha hecho llegar a los partidos políticos que están ya en la contienda electoral. resultado de 9 foros uno en cada departamento donde fueron debatidas. apuntan a la solución de importantes asuntos de la Justicia, el Desempleo, la viabilidad del Estado y otors.

Hace pocos días la sociedad civil ha presentado un importante documento que contiene las propuestas ciudadanas emanadas del “Diálogo democrático para una agenda ciudadana”. La iniciativa se realizó en nueve foros departamentales con la participación de organizaciones sociales y la directriz de la Iglesia Católica, la que al final entregó el documento a los representantes de los principales partidos políticos que terciarán en las próximas elecciones generales de octubre. De esta manera, se pretende que las propuestas ciudadanas presentadas sean tomadas en cuenta e incorporadas en los planes de gobierno de los partidos políticos, y aplicadas en el caso que ganen las elecciones.


De hecho, la presentación de las propuestas ciudadanas, que por cierto suman ciento ochenta y tres en el documento, viene a ser un auténtico aliciente para el ejercicio de la democracia en el país, ejercicio tan venido a menos por la persistencia de una cultura justamente “antidemocrática”, forjada en el fragor de una agitada vida política nacional desde su emergencia como república en 1825. Los líderes políticos están obligados a leer esta agenda ciudadana para acometer proyectos que redunden en el bienestar colectivo. Sería deseable que las organizaciones de base continúen el análisis de la realidad nacional y forjen nuevas propuestas que permitan una democracia más amplia.
 
En pocas palabras, las propuestas ciudadanas apuntan a la solución de varios e importantes problemas del país, especialmente los que tienen que ver con su viabilidad como Estado, tanto en lo político, social y económico. Por ejemplo, elevan un reclamo puntual sobre la injerencia política de la Asamblea Legislativa en el ámbito jurisdiccional de la Justicia, agravada por los nexos de aquella con el Ejecutivo, una percepción evidente pero que no encuentra eco en las esferas gubernamentales. Igual interrogan por las autonomías, que requieren de mayores competencias para cumplir con su importante rol. ¿Por qué un representante presidencial en los tribunales electorales?

La gente se pregunta hasta cuándo viviremos de un modelo primario exportador, cuando es posible un modelo de industrialización de los recursos naturales con valor agregado y perspectiva de sostenibilidad ambiental. Otras propuestas apuntan a una estructura de justicia eficiente, oportunidades laborales para reducir el desempleo y la formación ciudadana basada en valores éticos y morales como estrategia para disminuir la peliaguda inseguridad ciudadana, hoy por hoy una piedra en el zapato del Ejecutivo. La idea es pasar de una visión coyuntural a otra de más largo plazo, que asuma el pluralismo boliviano y supere la polarización que impide reconstruir el tejido social.

En resumen, el documento presentado por la sociedad civil tiene por objetivo que las organizaciones político partidarias palpen de una vez la realidad cotidiana del país, que modifiquen las normas legales que sean precisas para no sólo desterrar la confrontación política negativa, sino que reclama acciones concretas en el terreno social, económico y político, acciones que podrían ser puestas en práctica si se mejora la participación en la toma de decisiones. La ciudadanía exige a los partidos políticos que se pase de una buena vez de las palabras a los hechos. Cuanta menos demagogia, mejor. Y, sobre todo, una visión de integración nacional con clara perspectiva de una mejor calidad de vida.
La ciudadanía exige a los partidos políticos que se pase de una buena vez de las palabras a los hechos. Cuanta menos demagogia, mejor. Y, sobre todo, una visión de integración nacional con clara perspectiva de una mejor calidad de vida.