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miércoles, 6 de agosto de 2014

Daniela Guzmán desde LTD reclama recuperar la Justicia, la Libertad, la Igualdad y la Pazen este 6 de agosto Día de la Patria que tanto amamos!

¿Qué significa para cada uno de los bolivianos el 6 de agosto? ¿Es un momento para recordar nuestra independencia, para soñar el futuro, para cambiar el presente, para festejar nuestra historia e identidad nacional, o sólo es un feriado para ceremonias, eventos y descanso, que no nos permite ser corresponsables con nuestro tiempo?
Hoy más que antes, los bolivianos debemos estar a la altura de este tiempo, y debemos darnos la posibilidad de regalarnos el presente, los 84.400 segundos que tenemos por día, y trabajar y trabajar para dar respuesta a los miles y miles de bolivianos que necesitan un presente productivo, digno, con trabajo, con seguridad, con oportunidad, con diálogo, con esperanza, sin corrupción, sin narcotráfico, sin fraude, sin desigualdad, sin exclusión social, sin discriminaciones y sin explotación a la naturaleza.

Necesitamos un Estado Plurinacional que esté por encima de los partidos, de los políticos y de la economía. Necesitamos recuperar nuestra dignidad como seres humanos que en esencia buscan su felicidad, su vivir bien, su desarrollo, su empoderamiento y su armonía con los otros y la naturaleza. Necesitamos trascender los límites de la democracia, del desarrollo y de los derechos humanos, y avanzar hacia una ciudadanía plena.
El presente es nuestro regalo, y para ello cada uno debe ser consciente de su tarea, pero no de la tarea que a diario nos daban nuestros maestros –que nos decían inclusive de qué color debíamos pintar la casita o escribir el cuento–  debe ser la tarea que nosotros conociéndonos y conociendo nuestra realidad, sin simplificarla, nos damos para mejorar nuestro destino y el destino común.
Por ello, debemos actuar en conjunto para construir el Estado Plurinacional que pregonan nuestras leyes. Que el vivir bien, sea el vivir bien con uno mismo, con los demás y en armonía con la naturaleza. Que las políticas públicas que se impulsen no sean cosméticas sino estructurales e integrales. Que el anhelo del bien común no solo sea el fin sino el medio para superar los intereses personales, corporativos y partidarios  y que nos permita tener la capacidad de reclamar y presionar a nuestros políticos, instituciones, organizaciones y líderes, sobre el trabajo que están haciendo para transformar el presente.
Es decir, nuestros esfuerzos diarios deberán traducirse en un nuevo lenguaje, un nuevo pensamiento y una nueva realidad que recupere la justicia, la libertad, la igualdad, la paz y muchos otros valores que como sociedad no debemos perder.
Entonces, más allá de responder para cada uno de nosotros, lo que significa un aniversario más de Bolivia, debiéramos hacernos muchas preguntas necesarias y activas que nos regalen el presente, y nos ayuden a enfrentar los desafíos de gran magnitud que tenemos en lo económico y político principalmente.
Que nos demos cuenta que el modelo económico actual no sólo nos ha hecho consumistas, sino también hace que cada momento perdamos nuestra capacidad de ser ciudadanos. Que una política sin consenso y sin debate es la expresión mínima de la democracia. Y que si reducimos nuestra mirada y entendimiento de la realidad a una única postura y lo hacemos de manera fragmentada, no lograremos ver lo invisible y por tanto no podremos hacer de nuestro Estado Plurinacional un Estado que sea capaz de hacernos sentir orgullosos.
Si todos los bolivianos en este presente cambiamos, tendremos una nueva Bolivia, y si Bolivia cambia, tendremos unos nuevos bolivianos.
La autora es abogada, miembro del EPRI.