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miércoles, 8 de febrero de 2017

Karen retoma lo escrito por M.Aira en su blog personal con relación a la oprobiosa provocación que ha lanzado el MAS, para salir a las calles a frenar la ratificación del 21F que le dijo NO a EVO. o BASTA de tanta injusticia, atropello violación a los DDHH, corrupción y derroche. Arauz se refiere al faraónico monumento orinoqués, despilfarrando recursos en lugar de atender la salud, la educación y la vivienda de sus 680 habitantes.


CADA CUAL PAGA SU CUENTA

Hay que admitir que si bien no logran que se pierda totalmente nuestra capacidad de asombro, los esfuerzos que hacen para no dejar ni un solo espacio a la sorpresa, está desgastando a moros y cristianos. La anomia que ha logrado la administración de gobierno en esta década pasada, se traduce en eventos que asombran a cierta sociedad más acostumbrada a  reglas de convivencia aceptables.  Hoy, los sucesos cotidianos  llegados a niveles de una violencia inaudita,  se traducen en aberrantes crímenes, feminicidios constantes, maltrato infantil, naturalización del alcoholismo y otras conductas que están rompiendo peligrosamente, todas las normas de una sociedad medianamente civilizada.

Estamos tan necesitados de comportamientos que nos alivien, que un policía enfrentado a un delincuente, se convierte en un episodio central y destacado del que todos se aferran para suplir las falencias de normalidad. Por supuesto que es meritorio que el oficial haciendo su labor de protección a los ciudadanos pretendiera evitar un atraco. Lo que no es aceptable, es su muerte por la facilidad con que los delincuentes estén haciendo uso de armas de fuego con absoluta impunidad.  Estamos adoptando aires de sociedades enfermas donde la peligrosidad es cosa habitual y casi se entiende como  aparejada con el modernismo y el desarrollo. Pero esta aparente actitud de adaptación inevitable,  está socavando el espíritu mismo.

No podemos pasar por alto, situaciones como la que se destacan en la televisión local, donde conmovidos presentadores, piden ayuda a la población para paliar tragedias que son de responsabilidad del Estado.  Una familia de diez, en la cual existen tres niños con seria discapacidad por una enfermedad degenerativa irreversible, están sobreviviendo en condiciones infrahumanas y la más absoluta miseria. Lo dramático, es que en los mismos diez minutos, tengamos contrastes ultrajantes como las gestiones de ciertas autoridades para lograr la declaración de patrimonio, al reciente faraónico museo en la localidad de donde es oriundo Evo Morales.  Con tan solo en 00,1 % de lo erogado, esa familia podría recibir la atención y la medicación necesaria para no tener que mostrarse de forma tan humillante  y dolorosa.

Si otros fueran los asesores del Presidente, podrían haberle sugerido remozar y ampliar la pequeña vivienda rural y desplegar allí, los preciados objetos de la niñez. Dotar a la población de servicios básicos indispensables y ciertas comodidades para hacer de Orinoca, un encantador y atractivo pueblo. Pero no. Tenían que levantar una tremenda construcción, hacer un despliegue de recursos y sobre todo, ignorar la realidad de la pobreza y el abandono circundante. Hay algo de maldad en esa demostración.  El no haber siquiera pensado en los vecinos y habitantes del lugar del que seguro es hijo predilecto, es doloroso.  Pero ya no tenemos dudas. Evo Morales, está más allá de cualquier sugerencia que contraríe sus propios deseos y caprichos. Y lo que es peor, todos aquellos que lo rodean, no tienen la capacidad de poner por delante de los apetitos personales, lo que puede ser bueno para el país en su conjunto.

Todo esto está condimentado en dos celebraciones, por dos razones diferentes y en la misma fecha. El 21 de Febrero de 2016, la ciudadanía tomó la decisión de cortar con las aspiraciones prorroguistas del MAS y ante la arremetida oficialista que pretende desconocer los resultados de ese referendo  -que con toda claridad se opuso a la reforma de la Constitución para viabilizar una nueva postulación-, ha decidido realizar una serie de concentraciones reafirmativas.  Como el oficialismo está empeñado en el desconocimiento de los resultados, quiere establecer el mismo día y a la misma hora, sus propias movilizaciones sin poder disimular, la verdadera intencionalidad que no es otra que hacer una demostración de fuerza, que pretenderá atemorizar a los opositores ciudadanos.

Lo que es muy arriesgado, es que están perfectamente secundados por nada menos que el mero Ministro de Defensa quien ha hecho un abierto llamado a enfrentar a unos con otros, es un total desconocimiento de las reglas democráticas que mal que le pese, aún rigen este país. Las posibilidades que sus movimientos sociales ya experimentados en estas lides, provoquen, son muchas. Es más, infiltrar unos avezados activistas en las propias filas de los opositores a fin de crear el caos necesario para agredir y distorsionar la verdad de los hechos no es una afirmación muy lejana.  En buen romance, están viendo una oportunidad de oro para -como ya lo han hecho antes-, asignarle a los otros una situación que ellos mismos tratarán de desencadenar. Y esta es una más de las enseñanzas adquiridas en Venezuela.

Como venimos diciendo hace ya una década, es incomprensible el afán con el que viven disparándose  al pie. No hay una sola actitud que denote acercamiento, conciliación, abrir la posibilidad de un diálogo que baje las tensiones. Por el contrario, todos los esfuerzos están dirigidos a exacerbar la profunda grieta que consideran su carta ganadora. No se detienen a pensar siquiera, que pagarán por ello, un precio absurdo. Y cada vez se les hará más difícil, que sean otros los dispuestos a correr con la cuenta.

Karen Arauz