Páginas vistas en total

martes, 22 de mayo de 2007

Al borde del abismo

Primera Plana pone ante sus ojos, la noticia, el acontecimiento mayor de cada día ocurrido en Bolivia. Por las características del blog, este acontecimiento va resumido con un punto de vista periodístico.Los ministros de la Suprema consideran la conveniencia de una renuncia colectiva a sus cargos, lo que puede conducir al Estado a una virtual crisis institucional con grave riesgo de quiebra.
Si renuncia la Suprema, el Estado se queda sin uno de sus tres poderes. El funcionamiento de todos los tres, le da estabilidad y gobernabilidad al país, la ausencia de cualquiera de ellos, caracteriza un estado de excepción.
Hablando en oro. De faltar la Suprema, el Gobierno se cae. O sea el Congreso tendría que asumir hasta tanto por la vía Institucional devolverle al Estado la plenitud de sus órganos constituyentes. Sin Justicia vendría el caos y el desbarajuste porque le restaría legitimidad a los otros dos poderes. El balance de ellos y la recíproca supervisión y control de los excesos confiere a un país la denominación de Estado de Derecho. Nunca en toda la historia republicana, Bolivia ha sufrido la ausencia del Judicial, muchas veces ha funcionado sin Legislativo sea por golpe de Estado u otra causa, y hasta mientras se convocase a elecciones generales. Si uno de los poderes pretende asumir las funciones de otro, sobreviene el desorden, la quiebra del orden constituido.
Está claro entonces que los supremos no pueden presentar una renuncia colectiva que equivaldría a dejar malparado al Estado Boliviano. Corresponde que el Congreso Nacional reprenda al Ejecutivo, le reclame moderación y respeto por la Justicia, so pena de asumir otras medidas drásticas que pueden ir desde el desconocimiento del Ejecutivo y la convocatoria a elecciones y una orden a las Fuerzas Armadas para imponer el orden evitar el desbarajuste mientras se convoca a un reordenamiento de la vida institucional de la Nación, el tesoro más preciado que todos los bolivianos tenemos el deber de proteger con toda nuestra capacidad.