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sábado, 23 de junio de 2007

La Constituyente frustración e incompetencia

Sesudos editoriales como el de La Prensa, están desnudando las terribles falencias de la Constituyente y su fácil predecible prolongación ante el evidente fracaso que muestra hasta la fecha. Resultará imposible ofrecer a la Nación el texto de una nueva constitución, cuando faltan menos de cinco semanas o sea 20 días hábiles para que se cumpla el plazo fijado por Ley para el cierre de sus deliberaciones. Qué lamentable que se haya dado derroche de recursos del Tesoro y del tiempo en un proyecto nacido al impulso del partido gobernante.

La falta de acuerdos políticos en la Asamblea la está llevando por un camino lleno de piedras que terminará dejando en manos del plenario un montón de los informes en mayoría y minoría que podrían desatar los diablos de la intolerancia, que por cierto ya andan rondando por la Constituyente.

Pero ahí no terminaría el problema, por cuanto todo lo que en la Asamblea no sea motivo de consenso en la plenaria terminará en manos de los bolivianos a través de un referendo que podría complicarse si hasta él llegan muchos artículos sin consensuar.

A los tropezones que sufrió la Asamblea por el excesivo tiempo que le demandó rayar la cancha de sus reglas de juego, se ha sumado en los últimos días el no cumplimiento de otro plazo, como fue el de la entrega de los informes de las 21 comisiones.

Ni siquiera la mitad de ellas pudo cumplir en ese sentido con su misión. Incluso existen algunas que no han avanzado casi nada en su trabajo, lo que les obligará a pelearse ahora contra el reloj.

Pero eso no es lo más preocupante. Dos meses más o dos menos no debieran ser motivo de conflicto para nadie. En realidad, lo que da más miedo es la forma en que se está trabajando en cada comisión, sin consensos.

Si en comisiones formadas por pocas personas no se puede dialogar y establecer algunos acuerdos, ¿por qué tendríamos que pensar que en el plenario las cosas resultarán mejor, si allá, por las señales que han dado en el tiempo transcurrido, hay 255 personas muy poco predispuestas a conversar?

Si alguien tiene la leve esperanza de que en el plenario podrían primar las instrucciones partidarias a los constituyentes, también se equivoca, pues varios de éstos ya han dado señales importantes en el sentido de que, llegado el momento, obedecerán más a otro tipo de intereses, vinculados a regiones más que a fuerzas políticas. Un ejemplo es la manera en la que están reaccionando algunos en cuanto al tema de la sede de los tres poderes del Estado. Los que representan a Chuquisaca están jalando con vehemencia la cuerda hacia ese lado, mientras los de La Paz no quieren soltar la que tienen amarrada, y la sujetan con prestancia.

Por lo demás, frente al ambiente belicoso que se está viviendo en este momento, nadie parece tener voluntad de hacer algo más al respecto. Los jefes políticos no han manifestado interés real alguno por dialogar. Ni siquiera el Presidente de la República, que llamó el anterior fin de semana al diálogo, intentó luego articular el mismo a través de invitaciones que podían haberse cursado. En el otro lado, la "media luna" se ha dedicado únicamente a lanzar advertencias de todo tipo, incluso algunas fuera de foco y exageradas como aquellas orientadas a asumir medidas cohercitivas que no corresponden