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martes, 12 de febrero de 2008

Concertar las dos visiones ideológicas del Estado

Primera Plana pone ante sus ojos, la noticia, el acontecimiento mayor de cada dia ocurrido en Bolivia. Por las características del blog, este acontecimiento va resumido con un punto de vista periodístico. Germán Vargas Castro pergueña una propuesta original que los analistas deberían rever con atención, puede contener más de una posibilidad al embrollo que hoy existe.

La República de Bolivia y el conjunto de los ciudadanos bolivianos esperan del Diálogo Nacional decisiones acertadas, patrióticas y de verdaderos estadistas en bien de Bolivia y no partidista.
Tanto, del Señor Presidente de la República, como prefectos y alcaldes, deben concertar las dos visiones ideológicas del nuevo Estado y las alternativas sobre las reformas a la actual Constitución Política del Estado, los Estatutos Autonómicos y el recorte del IDH, a las prefecturas y los municipios.
Es tiempo de compatibilizar las dos visiones de un Estado social – asistencialista o una Nación productiva – exportadora para que los acuerdos se concreten en un Gran Acuerdo Nacional que tenga una visión de un Estado fuerte, moderno, descentralizado o autonómico, legislador, fiscalizador e impulsor de las iniciativas ciudadanas, regido por un gobierno nacional que garantice las soluciones globales para superar la crisis política, económica y social que vive Bolivia.
Señores gobernantes… Bolivia entera ha cifrados sus esperanzas en el Diálogo Nacional para reencauzar el Estado de Derecho y, el respeto a la voluntad ciudadana expresada en las urnas por el soberano y los resultados para las mayorías y las minorías relativas, porque en democracia el pueblo no da poderes omnipotentes a ningún gobernantes para enseñorearse del país o de las regiones.
Señor Presidente, no cargue Usted con toda la responsabilidad por hacer casos a sus malos y mal intencionados asesores o ministros marxistas, los mismos que más parecen ideólogos políticos, que técnicos y administradores del bien común.
Su Excelencia debe tener en cuenta que la historia lo juzgara a Usted por sus buenos actos y sus errores. Y ninguno de estos señores el día de mañana estará a su lado para asumir los errores o compartir las culpas ajenas. Lo que implica, hay que concertar y ceder en las intransigencias ideológicas fundamentalistas que se adueñan de las verdades a medias o de no reconocer que se han comedidos errores “imperdonables o aberraciones jurídicas” en los tres proyectos constitucionales que nos enfrentan.
Complace al pueblo boliviano la voluntad política del Señor Vicepresidente de la Republica y que haya dado el primero paso, al reconocer y afirmar que la nueva Constitución Política del Estado debe tener el respaldo mayoritario en los nueve departamentos para que tenga vigencia y legitima jurídica.
El Presidente del Congreso de la República debe comprender, que el empate ideológico entre la derecha, la izquierda o la mayoría relativa congresal, no le hace bien al país o a las regiones, cuando debería ser lo contrario. El debate ideológico, sin aportar a las soluciones globales, no son dignas de verdaderos estadistas y no puede estar por encima de la soberanía nacional y los verdaderos interese económico del pueblo boliviano.
Los gobernantes electos deben tener en cuenta que el mandato del soberano y él único dueño de la soberanía, una vez en función de gobierno, es para ejecutar las Políticas de Estado, legislar y fiscalizar en bien de todos los ciudadanos. Sólo los líderes políticos sabios que aprenden del pasado pueden guiar a sus pueblos por los senderos del progreso, de la paz social, de la tolerancia política, de la inclusión y de la equidad económica entre sus ciudadanos, requisitos indispensables para alcanzar los objetivos comunes del progreso económico y cultural de la sociedad boliviana.
El pueblo boliviano se merece el total respeto y consideración de partes de su gobierno nacional, departamentales, municipales, legisladores, concejales, asambleístas y, en especial de sus líderes políticos para proyectar nuevos paradigmas para la Patria. El único fin debe ser enriquecer la herencia económica, cultural, ética, identidad nacional que nos dejaron nuestros antepasados venciendo todos los obstáculos de su tiempo para rediseñar el futuro que deseaban para sus hijos usando las mejores herramientas que da la cultura cívica y el conocimiento individual y colectivo de los gobernantes y gobernados.
Por lo tanto, hay que superar todos los prejuicios sociales, culturales, raciales y económicos, con el fin de conformar un cuerpo social sano y pacifico, multiétnico y pluricultural para que los ciudadanos ejerzan sus derechos constitucionales a plenitud y sean responsables en sus acciones personales y colectivas ante el Estado y la sociedad.
En donde las diferencias raciales y culturales nos fortalezcan y se complementen en la búsqueda: de la equidad económica y social, la justicia sin impunidad y de las oportunidades para todos los ciudadanos de la Nación para que nunca más se repita la historia que hemos vivido, a fin de evitar un enfrenamiento entre las regiones y el centralismo o con los pocos ricos? y los pobres que se incrementan, por falta de resultado en la gestión pública en general.
Finalmente, es tiempo de atender con todos los recursos económicos y humanos disponibles para auxiliar a nuestros hermanos que sufren por el fenómeno de la Niña, creo que el Supremo Gobierno ha comprendido al fin aunque tarde que las regiones, no son islas en la vida económica del país, púes, lo que le pase a una de ellas lo pagaremos todos.germanvargascastro@hotmail.com
(Aparecido en www.hoybolivia.com)