Páginas vistas en total

lunes, 14 de abril de 2008

ha escrito una página de sana rebeldía sucre la capital

extraordinaria intuición del pueblo boliviano
sucre despertó temprano al debate por la capitalidad. nació la república el 6 de agosto de 1825 con su capital sucre donde residió el poder con sus tres órganos ejecutivo, judicial y legislativo. 75 años después una guerra civil mediante los intereses de la naciente industria minera trasladaron la sede a la paz, que durante más de un siglo se ha mantenido como tal, aunque como premio consuelo dejaron a los magistrados de justicia en sucre. quedó entonces la asignatura como algo pendiente hasta llegado el momento de escribir una nueva constitución. en lugar de llevar la pregunta sobre qué tratamiento debía darse al asunto, la mesa de la asamblea dilató, embrolló, evitó por consigna partidaria poner en discusión. sucre que había despertado con enorme simpatía de casi todo el país insistió en incluír el tema y votó una resolución para consignarlo en la agenda. otras urgencias precipitaron el traslado de la constituyente hasta el liceo militar de la glorieta donde protegidos por bayonetas caladas, entre gallos y medianoche aprobaron el texto de la n.c.p.e. que nadie había leído. sucre no pudo transar con la forma de resolver la capitalidad plena y se rebeló. su juventud valerosa resistió la embestida de: varios contingentes policiales llevados allí de la paz, potosí, oruro. arremetió con todo a costa de la sangre generosa de tres de sus hijos y de más de 300 heridos, logró con tal ímpetu el retiro o "la huída" de todos los policías, más de todos los paramilitares "ponchos rojos y cocaleros" que se hicieron gas, no pudieron ofrecer ninguna resistencia al empuje de los chuquisaqueños. tremendo fracaso de la política del MAS que no obstante la conducción personal del "ministro de la muerte" Sr. Rada, de todo el poder policial y refuerzo militar (guarnición chuquisaqueña) de las milicias de forajidos de el alto, altiplano y chapare, fueron derrotados. Se impuso la extraordinaria intruición del pueblo.