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jueves, 3 de abril de 2008

Mambrú se fue a la Guerra. Centa Reck


Interesante radiografía de un portavoz designado para trasmitir mentiras...(De hoyBolivia)
El caso Contreras ha sido un nuevo detonante dentro del delicado momento político que atraviesa Bolivia.
El ex vocero presidencial ha dejado mucha tinta en el tintero con las declaraciones que ha hecho al momento de retirarse; porque ha dejado una estela de dudas, sospechas y alertas rojas tras su partida, y que van a prevalecer más allá de que el presidente Morales haya salido a rechazar las declaraciones e incluso a decir que fue él quien despidió a Contreras porque había faltado por varios días a su fuente de trabajo.
En todo caso Contreras parece haberse ausentado varios días de su oficina, quizás como fruto de las disputas y del cisma que ha comenzado a gestarse dentro del grupo cercano al presidente, situación delicada para Alex Contreras, mucho más si él tuvo que hacer el papel de defender las gestiones políticas que emanaban del Ejecutivo.
Tuve la oportunidad de hacer un intercambio de opiniones en el último altercado que se provocó entre el gobierno a través de la ordenanza de Sittel y los medios de comunicación, y realmente sentí que Contreras estaba en un lugar demasido cuestionable pues tenía que mentir día y noche para justificar y encubrir políticas inadmisibles, violadoras de derechos y libertades impostergables. Eso es demasiado pesado para un hombre, así este haya decidido aceptar el papel de cínico.
Cada hombre, tiene un mundo interior, tiene una conciencia, su daimond como decían los griegos o el alma como dicen los cristianos. Ese es el motivo por el que la conciencia emerge, a pesar de todos los esfuerzos por tratar de justificar que los fines justifican los medios. Parece que Contreras finalmente quiso estar lejos, se apartó, se tomó un cuarto de hora para no seguir de vocero sin argumentos válidos, de vocero de la verdad falseada y refalseada día tras día.
Esto es lo que el presidente Morales no ha podido aceptar ni digerir, no ha podido ver que hay una posición crítica que finalmente venció al hombre que se había doblegado en su papel de fiel aliado, que aceptó ser vocero de medias verdades, de resbalosos comunicados en los que se convirtió en un eco fiel de los libretos que el Ejecutivo y el jefe de Estado decidían que debían circular en el país, así estuvieran alejados de la realidad o la mayoría de las veces tratando de forzar una realidad política que pretende imponerse a raja tablas.
El mandatario inconsecuente como es con sus servidores, ha hablado de más también en este caso, diciendo que Contreras no renunció sino que fue echado por incumplir con su trabajo. Por supuesto que esta es otra verdad a medias, pues en realidad Alex se rebeló, mostró que no estaría de alfombra para todas las declaraciones, incluso aquellas que no aceptaba, por eso se fue, se alejó, se negó a seguir yendo al redil, volviendo al corral como un ovejo.
El palacio es un espacio de conflictos en el que hay hombres que obedecen for ever and ever y otros que obedecen pero a los que les llega el día en el que dicen basta, en el que su daimond le sopla al oído que no puede seguir contribuyendo a enrarecer el clima de falta de libertades que se está tratando de imponer, o que no quiere despertarse un día y sentir que se ha transformado en una cucaracha gigante.