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viernes, 2 de mayo de 2008

la bbc de londres ha realizado un interesante trabajo a propósito de las autonomías en bolivia

de los varios trabajos realizados por sus corresponsales y expertos en temas de América Latina destacamos el de Marcelo Justo titulado
Negociación o Violencia
No es la primera vez que Bolivia contempla el abismo, pero nunca ha estado tan cerca de dar el fatídico paso al vacío.

Un nuevo protagonista
Movililizados en apoyo al presidente Evo Morales, los movimientos indigenistas y sociales han amenazado con impedir el referendo por los estatutos autonómicos de Santa Cruz.
Por el lado de las autoridades santacruceñas, el Comité Cívico pro Santa Cruz, eje de la política opositora, tiene a la Unión Juvenil Cruceñista como fuerza encargada de apoyar al referendo en las calles.
La Organización de Estados Americanos (OEA) ha exhortado a que se inicie un diálogo antes del polémico referendo.
Los analistas consultados por BBC Mundo, consideran que por el momento no existe el ambiente político propicio para una negociación.
"La oposición dice negociación sí, pero después del cuatro de mayo. El gobierno dice negociación sí, pero sin ceder nada. No parece haber mucha voluntad de concertación entre los grupos", dijo a BBC Mundo Carlos Toranzo, investigador de la Fundación Ebhert de Bolivia.
Es una situación de empate con posiciones radicalizadas.
¿Cómo desempatar?
El objetivo de los autonomistas es conseguir un 80 por ciento de votos a favor del estatuto en el marco de una amplia participación en los comicios.
"Con este resultado podrían presentar un fuerte frente interno en Santa Cruz, unido en torno a los estatutos, muy difícil de ignorar. Esto les permitiría negociar desde una posición de fuerza", dijo a BBC Mundo Winston Moore, de la Asociasion Angloboliviana.
Si en cambio los guarismos se ubican en torno al 50 por ciento a favor, quedará en evidencia que un amplio espectro de la población de Santa Cruz se opone a los estatutos, birlándole la legitimidad que se pretendía conseguir.
Hay una hipótesis de violencia en torno a una posible secesión entre Oriente y Occidente. Esta es una hipótesis de 150 años, desde que se creó la republica, y no se ha dado
Carlos Toranzo Fundación Ebhert
Mientras tanto, otras tres regiones ricas - Beni, Pando y Tarija - se aprestan a realizar un referendo similar al de Santa Cruz.
En este contexto, es difícil ver qué se puede negociar.
Para el académico Roberto Laserna, autor del libro "La trampa del rentismo", cualquier salida negociada tendrá que basarse en el respeto a la ley.
"El gobierno y la oposición no han respetado la ley. El presidente Morales puso en duda la validez de la constitución y las leyes que derivan de la misma. La oposición lleva adelante un referendo que jurídicamente es poco claro", indicó a BBC Mundo Laserna.
El fantasma de la violencia
Uno de los grandes temores es que un empantanamiento político como el que se está viviendo desde hace meses, termine abriendo las compuertas de la violencia.
Tanto la OEA como la Iglesia Católica han manifestado públicamente este temor.
Carlos Toranzo niega que haya alguna posibilidad de guerra civil.
El ejército no se ha politizado con esta crisis y al gobierno no le conviene llamarlo porque cuando el ejército interviene, termina haciéndose dueño de toda la situación
Roberto Laserna, académico y autor
"Hay una hipótesis de violencia en torno a una posible secesión entre Oriente y Occidente. Esta es una hipótesis de 150 años, desde que se creó la republica, y no se ha dado"
Según el analista de la Fundación Ebhert, lo que se puede producir es un escenario de "violencias focalizadas": población rural contra población urbana de Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca, cooperativistas contra asalariados.
Pero se trataría de escaramuzas: no de batallas.
Los generales en el laberinto
Un protagonista silencioso de esta crisis son las fuerzas armadas.
Por el momento, el presidente Evo Morales no ha apelado a su intervención para restaurar lo que él considera un atentado contra la autoridad central y la integridad territorial de la nación.
"El ejército no se ha politizado con esta crisis y al gobierno no le conviene llamarlo porque cuando el ejército interviene, terminan haciéndose dueño de toda la situación", explicó Laserna.
Pero ¿qué pasa si no hay acuerdo y si se agravan estos hechos de "violencia esporádica"?
Toranzo cree que Bolivia siempre necesita contemplar de frente el abismo para decidirse a negociar.
"La tradición en Bolivia es que muy tarde se negocia. Es una práctica nuestra."
El problema es que la historia también se hace con accidentes, pasiones y errores.
Nadie puede garantizar que algún hecho involuntario no termine acarreando consecuencias que nadie desea, pero a las que se está expuesto, si no se abren con rapidez canales de diálogo que permitan avizorar una salida negociada.