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lunes, 16 de junio de 2008

lo venimos repitiendo hace tiempo que evo prefiere los cuarteles a las plazas

justamente...Centa Reck se ocupa del tema "a punta de cuartelazos"

Hay hechos que nos llevan a comprobar que el presidente Morales sabe que le ha dado la espalda al pueblo, razón por la que teme a las reacciones de frustración, rechazo y protesta que los ciudadanos manifiestan hacia su persona, lo cual lo ha llevado a que muchos actos de su mandato se lleven a cabo al interior de cuarteles o a punta de cuartelazos.
Recordemos que a pesar de que su propósito inicial era marchar en la plaza principal 24 de septiembre, fue dentro de un cuartel militar que se desarrolló la alegoría que Evo Morales trajo a Santa Cruz el 7 de agosto de 2007, a la que le llamó "Gran Marcha de pueblos indígenas", los que en su gran mayoría no eran más que actores contratados y vestidos a los fines del simulacro que había sido concebido bajo el consejo de los asesores del gobierno, quienes querían dejar la impresión visual de que existían 36 naciones, con el propósito de sentar un antecedente para proyectar su constitución, a sabiendas de que esta tendría una férrea oposición por el carácter racista, antidemocrático y antiboliviano que porta.
Otro acuartelamiento tristemente célebre fue el de los constituyentes masistas, los que, por órdenes del gobierno, aprobaron su proyecto de constitución en el cuartel de La Glorieta, hemiciclo que más tarde se trasladó a Oruro, donde también sesionaron con resguardo militar y prohibiendo el ingreso a los asambleístas opositores.
Lo cierto es que gran número de actos y hechos que hacen al gobierno actual se han dado en situaciones de acuartelamiento o en su defecto con cuartelazos, aunando a las fuerzas del orden el concurso de sus milicias, nuevas fuerzas de carácter paramilitar que ha conformado con los sindicatos de cocaleros y regantes, que están bajo sus ordenes y que tienen grandes intereses con el actual gobierno, puesto que El Chapare y otros enclaves se han convertidos en zona libre de control de producción de coca y de transito de contrabando.
Estos cuartelazos han provocado muertes y dolor al pueblo boliviano: Ha habido cuartelazos en Cochabamba en enero del 2007, cuando el Ejecutivo hizo sitiar durante tres semanas la ciudad con regantes y cocaleros y bajo la protección del ejército y la policía, ocasión en la que murió torturado un joven de 17 años que había salido a defender su ciudad. También ocurrió lo mismo en La Calancha Sucre, en diciembre del 2007 provocando cientos de heridos y tres jóvenes muertos. También utilizó militares para tomar el aeropuerto de Viru Viru en Santa Cruz el 18 de octubre de 2007.
Los militares y policías sitiaron también Camiri protegiendo al vicemistro de tierras Alejandro Almaraz y la Ministra de Desarrollo Rural Susana Rivero en abril del 2008 en un intento por bloquear el Referéndum por Estatutos autonómicos de Santa Cruz.
El sábado pasado, a escasos días del Referendum de Tarija, el presidente Morales intentó hacer un acto militar en Villamontes, comemorando los 73 años de cese de hostilidades entre Paraguay y Bolivia, acto que contaba con la presencia de el presidente saliente y entrante de la República del Paraguay y que no pudo concretarse por el descontento de los pobladores que rechazaron la presencia del mandatario boliviano, situación que lo obligó a resguardarse en la Escuela de Cóndores de Bolivia, una guarnición militar de la localidad de Yacuiba situada a 60 kilómetros de donde estaba previsto. En la citada ocasión el alcalde de Villamontes, Rubén Vaca, dijo que lamentablemente "los militares, bueno, Bolivia sabe el grado de sometimiento al que han llegado, es una lástima. Es una pena, últimamente todos sus actos el presidente Evo Morales los termina haciendo en cuarteles".
La acelerada pérdida de gobernabilidad que por su carácter autoritario ha sufrido el gobierno de Morales y por las reiteradas violaciones de la ley y DD.HH, han llevado a que este gobierne de mano de los militares entre cuartelazos y acuartelamientos.
El mandatario que ha constatado su creciente pérdida de poder y la reclusión que sufre su gobierno hoy acuartelado, ha hecho recientemente una declaración que nos pone los pelos de punta, pues en ella podemos leer entre líneas hacia donde se encamina su proyecto frustrado.
En su estilo de poner en boca de otros sus verdaderas intenciones, expresó: "tengo miedo a una confrontación en Bolivia" y aclaró: "El miedo que tengo es que la gente que nos apoya se levante, que los sectores opositores menores arrasen, es una gran confrontación, a eso tengo miedo yo", expresó como si hiciera un balance sobre la irresuelta crisis política que ha producido su gobierno en el país.
Esto nos pone en vilo pues desgraciadamente sabemos que es el anticipo de que nos espera un nuevo y quizás doloroso cuartelazo.