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domingo, 31 de agosto de 2008

evo y la prensa nos propone el sacerdote jesuíta José Gramunt en apretado resumen.

Es que don evo quisiera un periodismo lacayo o papagayo?

La pelea del Presidente con los periodistas está llegando al absurdo. ¿De qué se queja S.E. si tiene a centenares de periodistas, comunicadores y ramas anexas a su servicio y con el correspondiente sueldo procedente del erario público? Si el Presidente quiere que le adulen, ya tiene a esos dóciles sirvientes en la radio, en la televisión, en la atosigante propaganda, hasta en las gigantografías que adornan ciertas avenidas. Tiene en sus manos una dispendiosa agencia informativa que distribuye gratuitamente sus servicios. Incluso financia publicaciones que se reparten gratuitamente y cuyos editores, columnistas y reporteros no hacen otra cosa que entonar gloriosos laúdes al jefe y a su Gobierno, así como vapulear sin piedad a quienes piensan diferente. Paga el Estado. Así que, cuando el Presidente la emprende contra periodistas y medios de comunicación, por falsos y serviles, no les hace ningún favor a sus propios colaboradores mercenarios que tanto se esfuerzan en presentar de color rosadito lo que es de color de ala de mosca.Viendo las cosas como deberían ser, el Sr. Presidente no puede contrapesar con sus obsesivos ataques verbales a la prensa, la luz resplandeciente de los hechos, tal como son, y no como quiere presentarnos la propaganda oficial, desinformante. Igual que ningún periodista podrá negar – cosa que no se discute - la victoria electoral que legitima al Presidente ni su ratificación en el referéndum revocatorio, tampoco podrá disimular hechos tan patentes como que, Don Evo está desmoronando el Estado de derecho, que desde que subió al poder, se frustró un gran negocio del gas que iba a venderse a California y México; que un país productor de gas, no abastece a los hogares y provoca manifestaciones perturbadoras del orden publico; que escasea el diesel para el transporte y la agricultura; que las inversiones se han retraído; que a este paso, el año 2010 Bolivia no podrá cumplir sus contratos de suministro del energético a la Argentina y al Brasil; que el hiperactivo Señor Presidente viaja sin parar y descuida su tarea de administrar la economía del país, que no logra que el Legislativo (con mayoría absoluta del MAS) elija a magistrados y otras autoridades; que ha desairado “n” veces las ofertas de la Iglesia para entablar un diálogo con los opositores, y ahora lo desearía, pero los ánimos del Gobierno y de los cívicos se han enconado; que han aumentado los homicidios por la llamada justicia originaria; que no logra controlar la inflación; que algunas capitales se han hecho inhabitables por las protestas de toda laya…. y tantos otro hechos que tienen a la población desengañada, después de las falsas ilusiones que puso en la novedad de un Presidente autóctono. Dígame entonces, Señor Presidente, si los periodistas que se respetan, deberían silenciar este rosario de incapacidades y otras maravillas.¿O es que Don Evo quisiera: un periodismo papagayo o lacayo, que es casi lo mismo: el que repite lo que se le ordena que diga. Entonces se cumpliría aquella conocida historieta del que visitaba Cuba y pregunta si se observa la libertad de prensa. “Naturalmente que sí, responde un fidelísimo castrista: aquí es Ud. libre de comprar todos los ejemplares de Gramma que quiera”.