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domingo, 5 de octubre de 2008

artículo de nuestro editor publicado en el diario cooperativo OPINION de cochabamba, bolivia

Bolivia de regreso a la cocaína
Mauricio Aira

Cuando el 17 de julio de 1980 García Meza tomó el poder gracias a un artero golpe de Estado y logró en cosa de días imponer un control de hierro a todos los grupos contrarios a la autocracia como ser instituciones, sindicatos, gremios productores, congreso nacional y partidos políticos se sintió dueño absoluto del mando “voy a instaurar una democracia inédita por los próximo 20 años”. Diez meses después el coronel Emilio Lanza logró destronarlo en histórica interjección: Lanza qué quiere de mí. “Que se vaya carajo” algunas semanas después un simple comunicado de prensa daba cuenta de haber asumido su sucesor Celso Torrelio el mando de la Nación, algo después se comunicó que Vildozo tenïa que hacer cumplir el mandato de transferir el gobierno a la sucesión constitucional representada por el Dr. Hernán Siles Zuazo. Qué había ocurrido en el fondo de la verdad?

Que García Meza en mala hora se asoció con Luis Arze Gómez que seria conocido en el mundo entero como “el ministro de la cocaína” a quién nombró su titular de gobierno dispuesto a disponer de cada boliviano opuesto al régimen que debía caminar “con el testamento bajo el brazo”. No pensaron los tiranos asociados que el Hermano Mayor los tenía en la mira por su protección a los narcotraficantes que con tal de tener despejado el camino de su gansteril tarea, dejaban sendos tributos en forma de coimas y comisiones a los representantes de ambos personajes, que cada uno por su lado pretendía obtener la mejor tajada. Todo el juego sucio de los pocos meses que duraron en el poder está documentado en sendos libros cuya lectura provoca el rubor de todo boliviano de bien ajeno al narcotráfico e intransigente con el delito de las mafias de pichicateros criollos y extranjeros.

Lo que está sucediendo éstos días en Bolivia sin el control de la DEA, ni de USAID, ni de un embajador norteamericano que en nombre de EEUU cuidaba porque la actividad del narcotráfico no exceda los términos pactados con el gobierno boliviano tanto en la siembra de la hoja de coca, causa y origen de la cocaína cuanto en la represión de narcotraficante que fuera hallado culpable. Cuando se lée en la prensa europea de la detención de un clan de delincuentes vinculados a Margarita Terán, allegada al Presidente Morales y a su partido de Gobierno el MAS en posesión de 150 kilos de cocaína, y la repetición del hecho con un dirigente masista en San Ignasio de Chiquitos en poder de 30 kilos, y de la existencia de nuevos ricos de entre los dirigentes cocaleros que no pueden explicar el origen de sus fortunas que en pocos meses los convirtieron en magnates que hacen ostentación de vehículos de lujo entre otros sin rubor alguno, se encienden las alarmas y se empieza a ver con lupa todas las actividades de la Administración

Muchos son los que opinan que Europa es tolerante con los narcotraficantes y que existen, afirman, ciudades enteras donde la venta de la droga es libre, sin conocer que la política restrictiva parte de regiones como la Escandina que obedeciendo a los movimientos populares antialcohólicos, y de padres de familia, han legislado estableciendo muy severas sanciones para castigar el delito en todas sus fases. No es pués cosa de los organismos de represión solamente o de los partidos políticos que se ha convenido el control estricto de ésta actividad. Es resultado de una larga reflexion y de una voluntad a toda prueba. El narcotráfico no tiene cabida y no da lugar a contemplaciones. De ahí que se vea con recelo las señales que lanza el estado boliviano con sus “revolucionarios del cambio” en materia tan sensible.

De regreso al régimen de la cocaína de 1980. Los grandes medios se encargaron de informar de lo que estaba sucediendo en Bolivia de modo tal, que ningún gobierno estableció relaciones con García Meza, ninguno le prestó apoyo (Excepción de la China Nacionalista) y perdieron toda la autoridad moral para seguir representando al pueblo boliviano. De un soplo se cayeron García, Torrelio, Vildozo (quién de manera hidalga y franca) entregó la Nación al poder civil.

La Unión Europea posée una Comisión a nivel ejecutiva que se ocupa de la droga y el crimen y a ésta altura ya existe un dossier voluminoso sobre Bolivia y la Cocaína resultado del trabajo de expertos que conocen el país mejor que muchos bolivianos y del intercambio entre organismos especializados. De modo que las “comisiones que se agencia la cancillería” para que visiten el país y pronuncien sendos apoyos al gobierno, no tienen la calificación para incursionar en materias tan determinantes para su relación de cooperación con Bolivia.

Es lamentable que en nombre de la coca se hubiese desecadenado el poder del narcotráfico convirtiendo a Bolivia en una especie de “tierra libre para extención y explotación” Recordar que por mucho menos, una operación comando destronó a Ortega en Panamá y lo condenó a prisión por delitos de lesa humanidad. Si es evidente que Bolivia ha caído en garras del narcotráfico justamente en un régimen arropado de formas democráticas, no tardará en caer el antifaz y mostrar el verdadero rostro que defiende la legalización de las drogas y de ideología rabiosamente anti-imperista en momentos en que Rusia es un estado del gran capital y China prohija la globalización a gran escala.

La juventud boliviana tendría que poner el dedo en la llaga y probar que las ONGs, los grupos anarquizantes, los despenalizadores de las drogas, están detrás de un pseudo cambio que no ha conseguido reducir la pobreza, ni encaminar la vida institucional de una forma clara y contundente, según opinan líderes de la socialdemocracia, de los ecologistas y de los liberales europeos.