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jueves, 30 de octubre de 2008

los canales y radioemisoras son cómplices del gobierno por la publicidad comercial que no tiene freno


Doble e inmoral actitud de algunos medios
Mauricio Aira

Sucedió en 1992 ocupando la jefatura de prensa de canal 13 en Cochabamba, critiqué en forma clara y firme la gestión de FINSA, la inmobiliaria que tenía dormidos a los cochabambinos pagándoles intereses adelantados de sus depósitos hasta del 4% mensual. Algunas de las preguntas que formulamos entonces en el primer noticiero de Buenos Días Cochabamba a las 7 de la mañana fueron: Señores de FINSA quisiéramos conocer cuál es el negocio en el mundo que puede dar utilidades del 80% anual! Quisiéramos conocer si FINSA cuenta con el reconocimiento oficial de la Superintendencia de Bancos y que pone a salvaguarda los ahorros del público en el caso que podría sobrevenir una quiebra de la inmobiliaria!

A las nueve de la mañana recibí una llamada del gerente del canal que me citaba a su despacho: “Se imagina don Mauricio lo que usted ha provocado?” No tengo la menor idea. “El Gerente de FINSA amenazó con retirar su propaganda si usted continúa atacando a la firma” En realidad FINSA tenía colocado avisaje cubriendo, no se podría creerlo hasta el 45% del presupuesto del canal. No pude comprometerme a no atacar, menos a desmentir lo dicho en mi comentario. Sólo admití que documentaría mis preguntas, lo que pude hacer en los subsiguientes días, pero ya entonces la burbuja había reventado y FINSA comenzó con chicanas para no pagar las devoluciones que los ahorristas empezaron a exigir. La crisis en FINSA prosiguió durante dos años con los dramáticos resultados que espectó el pueblo de Cochabamba y la ciudad de Quillacollo que le habían abierto sus puertas y entregado sus capitales sin el respaldo del sistema bancario nacional.

Guardando las distancias, los medios hoy, llámese radioemisoras o canales de televisión protestan y se desgañitan con el trato que Evo Morales y el MAS confieren a la prensa, los atropellos, golpes de puño y puntapies que reciben sus reporteros y camarógrafos en sendos programas noticiosos y reportajes a ciudadanos que por su lado condenan la violencia contra el periodismo. Todo muy bien en el orden de una cerrada defensa del derecho de expresión que debe ser la norma. Sin embargo, acto seguido a las secuencias de vejaciones y de noticias alarmantes sobre las violaciones a la libertad que el régimen viene cometiendo cada día, los canales pasan avisaje pagado del gobierno que desdice lo primero.

O sea primero el golpe y luego la alabanza. Aquí falta moral y ética. Se dirá que nada tiene que ver una cosa con otra, que los medios necesitan vivir, su avisaje les permite emplear a periodistas y productores, sin el avisaje no podrían sobrevivir, pero entonces dónde está la moral? Dónde está la ética? Dónde una conducta acorde con el rechazo que se vive a las mentiras que propaga el aparato publicitario del régimen? No son acaso cómplices y a su vez propagandistas de todos los descalabros que está provocando Evo Morales con una conducta antidemocrática, contraria a los derechos humanos, autocrático y violentamente convulsivo?

Resulta una hipocresía que no se puede aceptar. Es que los canales sobreviven sólo con la ayuda de los auspiciadores del Gobierno? Al menos deberían limitar el avisaje oficial a temas institucionales que tengan que ver con los impuestos, con el cumplimiento de las leyes, con la educación cívica, pero rechazar de plano los spots directamente demagógicos y abiertamente mentirosos. Por favor, sean los medios honestos con la ciudadanía, no den cobertura a la propaganda engañosa del régimen y sean consecuentes con la línea periodística.

Claro que los mandones se complacen “los tenemos en el bolsillo” porque a costa de talegazos someten a los medios. La violencia contra sus periodistas continuará en la medida en que no pare la tremenda maquinaria de desinformación y mentira que tiene montada el régimen con la cooperación activa y efectiva de los medios inconsecuentes e inmorales. Que con una mano les da el garrote y con otra le extiende el cheque “por los servicios prestados”.