Vistas de página en total

miércoles, 10 de diciembre de 2008

es evidente. evo se entrevistó con los contrabandistas.quintana negoció el delito. la prensa en forma valiente defiende a sus periodistas maltratados

LA PRENSA
Este medio repudia el hecho y ratifica que continuará informando
Ésta es una nueva agresión del Gobierno a los periodistas y medios de comunicación masiva.
Durante un acto cumplido anoche en el Palacio Quemado, el presidente Evo Morales exigió a los enviados de este diario que pasaran al frente, so pena de ser tildados, ellos, de mentirosos, para formular aclaraciones sobre la publicación de la fecha, mientras que el editor del área Política recibió una amenaza telefónica.
A través de una llamada anónima recibida por la esposa del editor político de La Prensa, Juan Carlos Véliz, se le advirtió que “ya sabemos quién escribió la nota” en cuestión.
Anoche, el Jefe de Estado exigió a los periodistas Gladys Mita y Raphael Ramírez que pasaran en el hall de la Casa de Gobierno, en un acto abierto de humillación pública sin precedentes durante el periodo democrático. Los llamó por sus nombres y apellidos. Uno de ellos, quien se encontraba en el lugar, avanzó, sin que él hubiera escrito la nota en cuestión y sin estar asignado al área de Política, sino que cumplía labores de cobertura en la sección Al Filo.
El acto del Presidente generó el repudio de diversas organizaciones de la prensa. Este medio hará una presentación nacional e internacional sobre este grave incidente.
Durante su alocución, el Mandatario levantó el ejemplar para lanzar acusaciones y, sin darle oportunidad para formular alguna explicación, obligó a Ramírez a mantenerse a su lado.
Empero, poco después dijo que los propietarios de esta empresa son parte de la oposición y no el periodista, a quien pretendió someter a escarnio.
Admitió, al final de cuentas, que dialogó con los propietarios de la mercadería retenida en el departamento de Pando y que como consecuencia de aquellas conversaciones dio la orden al Ministro de la Presidencia y al Presidente de la Aduana para que tomaran las decisiones que correspondan (ver páginas 4-5).
Entregó las fotocopias de las mismas cartas que fueron publicadas en la edición de La Prensa correspondiente a este martes, aunque solamente leyó una de las misivas que le remitieron los pobladores de Puerto Evo Morales. En ambas notas se comprueba que el Mandatario se entrevistó varias veces con quienes se declaran propietarios de mercadería que habría de ser vendida en Brasil, para que se promulgara un decreto para lograr su “reexpedición”.
La legislación vigente en el país establece que quien es propietario de mercadería ilegalmente internada en Bolivia es contrabandista. Los dueños del contenido de esos camiones revelan su condición en ambas cartas con sus firmas. Con ellos, Morales reveló haber dialogado y dio cuenta de que nunca daría paso a una solicitud para ampliar los límites de la zona franca del departamento de Pando.
Este diario intentó el lunes comunicarse con el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, pero no tuvo éxito. La secretaria de la autoridad, la señora Reina Gonzales, explicó que su jefe estaba de viaje.
Al ser entrevistado, el vocero gubernamental, Iván Canelas, aseguró desconocer el caso, evitó formular alguna otra declaración y colgó su teléfono celular.
De la lectura de ambas comunicaciones escritas, a las que este diario tuvo acceso y que el mismo Evo Morales distribuyó anoche, se comprueba que hubo negociaciones entre los dirigentes de la organización territorial de base (OTB) de esa localidad fronteriza para que se permitiera la continuidad del viaje de los productos ilegalmente internados.
Morales acusó a este medio de ser cómplice de los intentos por “tapar” la matanza de campesinos en Porvenir el 11 de septiembre, sin presentar pruebas de su afirmación.
El titular y el enfoque de la nota publicada ayer no contienen juicios de valor. No señalan ni acusan al Presidente de haber participado en el hecho delictivo o de las eventuales utilidades que pudiera generar. Tampoco indica que las conversaciones culminaron de una u otra manera ni menciona a otras autoridades como responsables del hecho. Plantea un hecho objetivo, concreto y demostrable, que es la negociación con personas que declararon, por escrito, haber cometido contrabando.
Inmediatamente después de producirse este hecho, La Prensa intentó dialogar, sin éxito, con Iván Canelas para conocer una posición al respecto.
El jefe de Redacción de este medio, Carlos Morales, planteó que “en lugar de informar del caso de la mercadería en Pando, donde al parecer están implicadas autoridades del Poder Ejecutivo, debe ocuparse de esclarecer las denuncias de corrupción y no seguir humillando a los periodistas”.