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domingo, 18 de enero de 2009

la visita de Lula está acarreando consecuencias políticas inocultables. sin duda Lula está preocupado como el departamento de Estado y el mismo Obama

el aumento en la producción de coca y por ende de cocaína en Bolivia alcanza niveles intolerables y el Chapare se ha convertido en tierra de nadie, mejor en tierra de los cocaleros. desaparecieron todos los controles y los pichicateros se mueven a sus anchas...es que nadie en el gobierno tiene suficiente autoridad para parar su ilícit accionar. la nota de Dante Pino es dura, descarnada comentando el caso...

Lo que Lula no dijo

Luego de ir a Santa Cruz y observar que en el trayecto desde Sacaba (Cochabamba) hasta Bulo–Bulo nadie controla nada, que no existe una gota de gasolina en todo el trayecto, aunque unas veinte cisternas llevaban el combustible al Chapare y otras tantas llegaban desde Santa Cruz al mismo destino, misterio del que nadie habla. Y curiosidad de mirón, andan vehículos sin placa movilizados en toda la provincia Carrasco sin que nadie les pida SOAT o roseta de inspección y menos se fijen que llevan dentro.
Tierra libre. Digna y soberana. No hay autoridad de ningún tipo como no sean los dirigentes sindicales, hombres que saben lo que hacen. Total para eso está el hermano Evo en el Palacio y la DEA en su casa. Y para eso está la coca. Nada del otro mundo, sino de este, donde manda el que manda y los demás caras de palo.
El negocio que mueve la droga en Sud América con destino a las Europas se dice que alcanza a los 18 mil millones de los verdes, si tomamos el diez por ciento de esta cifra para Bolivia, estamos hablando de 1.800 millones que están trabajando; ¿para quién?
Este asunto comienza tomar cuerpo. Y desde luego llama a la reflexión del primer mundo. Nadie mejor que Lula para conversar sobre este tema y sus efectos multiplicadores. Así que se inventa una reunión, se aprovecha para hacer creer que con ella se le otorga apoyo al Indio Presidente que busca la constituyente. Pero todo eso no es más que paja.
Lula se comprometió a poner en cinto al dirigente de las seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. No ha pocas horas de un mensaje displicente del Departamento de Estado en relación a Bolivia que deja en manos de su gobierno el “tipo” de relaciones diplomáticas que se quieran tener. Indiferencia absoluta. Pero preocupación por el grado de expansión de la droga desde Bolivia.Entonces se ejecuta la operación “advertencia verde” y se encarga a Lula que le exprese al hermano cocalero que los volúmenes de droga vía Brasil van en aumento expansivo a un grado tal que ya disimular no se puede. ¿Qué le dijo exactamente?
Consejos, eso le dio, consejos de conejo. Pero en realidad eran el mensaje a los mandantes de que le habló claro–clarito. Y desde luego para que el cocalero no tenga esos arranques de mula encabritada le lanzó lisonjas y aleluyas a su condición de indio en la Presidencia. ¿Evo entendió el mensaje? ¡Quién sabe! Pero que lo escuchó seguro. Que se preocupará del asunto es una incógnita parecida a las que tienen los gánsteres cuando se les avisa que viene la ley encima. Se ríen, bravuconean, desafían y hasta a veces gimen por la injusticia de que son objeto.
Un Presidente Indio como él, cocalero como él, antiimperialista como él, pro cubano como él y llokalla huaylacho de su Comandante Chávez, no puede asustarse porque Lula le advierta que la cosa se está poniendo demasiado “blanca”. Para eso los dioses le han puesto en el Palacio. ¡Y no está de visita! Así que se pueden irse a la mierda con sus, consejos, amonestaciones, exhortaciones y admoniciones. Evo tiene toda la vida para saber que hace con la coca para la cocaína.