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lunes, 19 de enero de 2009

qué clase país queremos! debe definirlo cada ciudadano en la votación del domingo 25 afirma el Cardenal. "tu libertad está en juego". por R.Navia,ED


El cardenal Julio Terrazas, en su homilía de ayer, recordó a los feligreses que el acontecimiento más cercano que tenemos los bolivianos es el referéndum sobre la nueva Constitución Política del Estado, el próximo domingo, que debe servir para decidir qué clase de país queremos y para defender, por encima de todo, la conciencia y la libertad de las personas, dijo.

“(...) Es el Señor el que nos habla, pero no nos va a decir si hacemos lo uno o lo otro. Él nos va a decir, ahora, tu conciencia, tu persona, tu libertad, están en juego y es eso lo que tienes tú que defender por encima de todo, cuando estés solo, para determinar lo que queremos que suceda en nuestro país”, enfatizó la máxima autoridad de la Iglesia católica en Bolivia. Terrazas considera que escuchar la palabra de Dios en estos días puede ayudar a crear un clima más favorable, en un momento en el que se oye mucho a aquellos que se creen señores de todos. “Es importante prestar atención al Señor para dar una respuesta que no siempre nos lleve a mayores dependencias o a nuevas frustraciones”, señaló.


Las declaraciones del Cardenal fueron calificadas por Gustavo Torrico, diputado del Movimiento Al Socialismo (MAS), como un pronunciamiento político. “Los que supuestamente deberían defender la conciencia del pueblo son los que están traficando la fe. Es mentira que la nueva Constitución, de aprobarse, pondrá en riesgo la libertad. Habrá garantías personales, de conciencia, de estudio, de fe. Están tergiversando las cosas”, afirmó Torrico.


Por su parte, el presidente Evo Morales se confesó ayer como católico y expresó su decepción por el accionar de algunas autoridades eclesiásticas que confunden su rol evangelizador. “Yo soy católico, pero también estoy muy decepcionado de algunos jerarcas de la Iglesia católica”, aseguró en una entrevista en radio Erbol. Ayer, en la catedral se repartieron unas hojas con el mensaje que emitió la pasada semana la Confederación Episcopal Boliviana, llamando a ejercer un voto consciente, libre y responsable.


Sobre ello, Torrico dijo: “No puede ser que los obispos digan qué es lo que está bien o mal. No deben meterse en temas políticos”. El referéndum del próximo 25 también movilizó a otros grupos de la sociedad. Las campañas por el Sí y por No al proyecto de Constitución alcanzó ayer su clímax en las calles y avenidas de Santa Cruz de la Sierra. La euforia propagandística hizo incluso que los seguidores de uno y otro bando se ubiquen frente a frente, con una serie de estrategias para captar el interés de los transeúntes.


En el cuarto anillo y la avenida Santos Dumont, medio centenar de masistas regalaba el proyecto de la nueva Carta Magna y pedía permiso a los conductores de vehículos para colocarles en sus parabrisas un adhesivo que decía vote por el Sí. Al frente, una caravana de autonomistas regalaba poleras, gorras y panfletos en los que se justificaba el voto por el No. Richard Rojas, miembro de la Comisión Política del MAS del distrito 9, además de repartir el material impreso, le decía a la gente que la Constitución que quiere aprobar el Gobierno no está en contra de Dios. A unos metros, el autonomista Pablo Fernández explicaba que la Carta Magna no respetará la fe ni las autonomías; sin embargo, ambos coincidió en afirmar de que cada grupo hacía su trabajo de forma pacífica y que ninguno había intentado agredir al otro. “Las cosas están yendo bien”, señalaron.


Al otro lado de la ciudad, en la plaza principal de la Villa Primero de Mayo, un joven estaba sentado en el techo de una camioneta, micrófono en mano, hablaba por un altoparlante consignas en contra del Gobierno. En la acera de la plaza, Teresa Iriarte ayudaba a repartir caramelos artesanales con la inscripción del No. “Acá nos han recibido muy bien. Nadie nos ha venido a ofender”, explicaba. En otros puntos del país, tanto el Gobierno como los grupos afines al proceso autonómico departamental, entre ellos las prefecturas de la ‘media luna’, también estuvieron en campaña.