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viernes, 14 de agosto de 2009

tal como adelantamos en nuestro blog "vigía..." Los Tiempos llama la atención "de la irresponsabilidad de acusar" en que incurre Evo Morales sin ética

Si hay algo de lo que Evo Morales no ha podido despojarse en estos tres años y medio de ejercicio de la Presidencia de la República es de su comportamiento como dirigente cocalero, lo que le permite, según su pensamiento sindical, acusar a quien le venga en gana y por el motivo que se le ocurra. Tal actitud le ha valido no pocos incidentes internacionales que, incluso, lo han obligado a disculparse.


Es en el ámbito interno, sin embargo, donde es más notoria esa falta de apego a la alta investidura que ostenta y donde aflora con más fuerza su pasado sindical. Nadie se libra de las acusaciones presidenciales, la cuales por lo general son presentadas sin prueba alguna. Ya no es posible llevar la cuenta de los magnicidios y conspiraciones sufridas por el Presidente.


A raíz de los estallidos registrados el miércoles pasado en La Paz, mediante el envío de dos sobres-bomba y que provocaron varios heridos, Evo Morales, en tiempo récord, ha dado con los responsables: son, no podía ser de otra manera, grupos opositores “de derecha”, pero con el añadido, según “dejó deslizar” el propio mandatario, de que los autores materiales son “peruanos contratados”.


"Quiero que sepan esos opositores que se contratan algunos peruanos para atentar contra la vida y eso es lo más grave; vamos a seguir trabajado… He soportado tantas amenazas, ofensas, calumnias, desde el Departamento de Estados Unidos. Ahora ya es algunos malos peruanos entrenados por gente del exterior, no sólo de Estados Unidos, (...) no quiero detallar con fines de investigación", dijo textualmente.


Por lo dicho, el Presidente debe contar con las pruebas para señalar a ciudadanos de otro país como autores de atentados en Bolivia. Ojalá sea así; de lo contrario, las imprudencias oratorias pueden ponerlo nuevamente en apuros.