Páginas vistas en total

miércoles, 13 de enero de 2010

El Banco Mundial empezó a retener fondos de las cuentas de países en bancarrota. No tienen acceso a créditos preferenciales y gastan más de lo debido

Ucrania Argentina y Venezuela: Países en bancarrota

Mauricio Aira

Ucrania, Argentina y Venezuela en ese orden encabezan la lista de países que podrían ser obligados a declararse en quiebra “bancarrota” es el vocablo que utilizan los analistas. Los temas esencialmente financieros los dejamos a los especialistas aún cuando no las implicaciones político sociales que conllevan como es el caso de las economías virtualmente en ruina después de la crisis financiera mundial que no termina de pasar y según análisis del diario Dagens Industri de Estocolmo.

Los mercados financieros agobiados por la crisis de 2008 y 2009 han necesitado de la inyección de enormes sumas a los sistemas bancarios. La operación ha significado un negocio de alto precio y recién ahora una gran parte de los países como los nombrados tienen problemas financieros.

Los países que están muy afectados son los que tienen grandes deudas en moneda extranjera, según Gunnar Örm lo que fue de inmediato corroborado por el Banco Mundial que los puso en la lista negra en la columna de privados de crédito lo que según la Presidenta Fernández de Argentina significa la necesidad de acceder a créditos de hasta 14% anual, frente a los demás que sólo pagan no más del 1%. El diario sueco ha dejado ver que las tasas de interés tarde o temprano se tendrán que elevar. Por estos días los ministros de finanzas discuten el asunto, partiendo del hecho de ser Japón y Estados Unidos con sus enormes reservas capaces de remontar la crisis no obstante sus enormes deudas. “Según el mercado de los contratos CDS de títulos públicos el mayor riesgo de quiebra financiera, cesación de pagos e inflación está en Ucrania, Argentina y Venezuela, aunque hay otros como Grecia, Islandia, Letonia y Dubái que cayeron en el grupo de afectados y “su caída es abismal” citando siempre al DI escandinavo, “Letonia recibió préstamos de emergencia del FMI y de la UE y los países vecinos como Suecia, Dinamarca, sin haber logrado sanear el presupuesto y donde persiste el peligro de colapso financiero. Argentina no paga sus acreencias a Inglaterra, no a Holanda ni Bélgica.

En Argentina el tema se ha convertido en problema político porque su gobierno ha preferido darle un cariz escandaloso a un problema esencialmente técnico y financiero, sostiene el diario. Al no poder calificar para obtener créditos preferenciales por una abultada deuda externa y la falta de liquidez para importar insumos, se ve en el trance de interrumpir los pagos como Venezuela y sus acreedores pierden el dinero prestado y los intereses de modo que la declaración de bancarrota es más que probable. Sin liquidez en moneda internacional no tienen simplemente medios para atender los compromisos contraídos. La población vivió por encima de sus posibilidades reales. Algunos cerraron los bancos con problemas o los estatizaron aunque no pueden evitar que la deuda bancaria esté asfixiando a toda la economía.

Hungría es el único de los 27 de la UE en situación de emergencia. Sus créditos están impagables. Los intereses de sobregiro se sitúan en un 25 por ciento y se encarecen debido a que el Banco Central por presión del FMI los subió del 6 a un 16%, para respaldar su moneda nacional que ha perdido tres veces su valor frente al euro. Hungría es particularmente vulnerable por su elevada deuda externa.

La situación de Argentina por haberse declarado en suspensión de pagos antes de estallar la crisis financiera a finales del 2001, después de haberle sido negado un crédito multimillonario por el FMI los inversionistas comenzaron a sacar masivamente sus ahorros y depósitos del país. Cuando los ciudadanos comenzaron a retirar sus divisas el gobierno, según están informados los lectores, aplicó frenos de emergencia cerrando las cuentas corrientes, episodio que se conoce como “el corralito bancario” colocando al borde de la desesperación a decenas de miles de cuentacorrentistas. Se conocen también ampliamente los intentos de asalto a los bancos, la renuncia del gobierno ante la virtual bancarrota, la devaluación, la perdida de dinero cuando el dólar subió de uno a 3.5 de modo que la falta de confianza se extiende hasta nuestros días cuando Cristina destituyó a Martin Redrado titular del Banco Central desatando una nueva crisis que se manifiesta en la pérdida de popularidad del gobierno peronista que como otros “bolivarianos” se convierten en estados policíacos. (Editorial de La Nación.13.01.10) por cuanto Argentina tiene vedado el acceso a los mercados internacionales de capital, pretende estatizar los fondos privados de pensiones lo cual desencadenó nuevas corrientes de oposición y crítica al periodo de los Kirchner. (Ernesto y Cristina que pertenecen a la sucesión peronista) La crisis no ha remontado la cresta, sino que va en ascenso galopante. Al término de este texto llegó la decisión del juez Thomas Griesa de NY de incautarse de 1.834.000 de una cuenta del Banco Central R.A. y del embargo de todo el dinero hasta cubrir 3.110 millones de dólares, lo que confirma nuestras afirmaciones.

Venezuela permanece vinculada a préstamos con el BM y el FMI de más de 40 mil millones de dólares y a las importaciones que están siendo más caras por cuanto más de la mitad de su consumo en alimentos y maquinaria se importan. La monodependencia del petróleo destinado en más del 50% al mercado de EEUU y la forma poco ortodoxa de manejar la economía por el presidente Hugo Chávez son el ingrediente de la crisis y su cercanía a la bancarrota. Es evidente que no necesita recursos financieros con la frecuencia y tamaño de Argentina, pero tampoco posee un blindaje porque las reservas no son eternas.

Así siendo Venezuela el único soporte económico financiero de Bolivia, la suerte del primero arrastrará inexorablemente al segundo en un marco de imprevisibles consecuencias.