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sábado, 21 de agosto de 2010

mientras no se puede apagar el fuego colosal que arde por toda Bolivia, se pide ayuda a gritos, aunque EVO volando en su Falcon de 40 millones

El país está inerme ante los desastres naturales. Lo demuestran los grandes incendios que se producen en diversos puntos del territorio ante los cuales el gobierno reacciona tarde y hace poco. Y no es que ocurra lo que dice Evo Morales que ha indicado que de todo se le quiere echar la culpa. Lo que ocurre es que un Estado, al menos uno que está bien estructurado, debe tener mecanismos de reacción inmediata ante cualquier contingencia.

Pero a Evo no se le ocurre mejor cosa que salirse por la tangente. Se queja de que no se dispone de los recursos suficientes para enfrentar, por ejemplo, desastres como los incendios pero se compra un avión de lujo y luego se lamenta de que la prensa lo critique. (Aparece en www.EJU.TV.org pág.Zoe)

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Incendio en el parque Tunari, Cochabamba, el domingo 15 de agosto pasado (foto izq, Los Tiempos). Cachuelita (der), una comunidad del municipio El Puente, Santa Cruz, clama por ayuda para reconstruir sus viviendas y sus cultivos arrasados por el fuego.(foto El Deber)

Lo que ocurre es que no tenemos para pan pero si tenemos para tortas. El presidente del Estado Plurinacional dispone para su uso exclusivo un avión de 40 millones de dólares y dos helicópteros pero el país no tiene aviones hidrantes o cualquier otro equipo para sofocar incendios forestales, que se sabe son periódicos en el territorio nacional y que se agravan en épocas de sequía.

Respecto del avión presidencial, un conocido periodista denunció que este fue comprado con un sobreprecio de por lo menos 13 millones de dólares ya que su precio original sería de 25 millones de dólares pero fue adquirido en casi 39 millones de dólares. En este caso el Contralor General, Gabriel Herbas (MAS) se apresuró a indicar que no hay recursos para investigar esta compra que, además, fue efectuada sin la licitación correspondiente, lo que de entrada ya significa una contravención a la norma y no hay pretexto que valga.

No está demás recordar que con el solo sobreprecio se podrían haber adquirido nada menos que cuatro aviones del tipo Beechcraft, de esos que ocasionaron el encarcelamiento del exministro de Defensa Fernando Kieffer.

La situación se hace más engorrosa cuando se sabe que están adelantadas las gestiones para adquirir otro avión, un Antonov, también para uso presidencial y a un costo similar del Falcon Dassault.

Ante la debilidad frente al desastre en que se encuentra el país, Evo Morales solo atina a indicar que se pedirá la ayuda de Brasil y la Argentina para que nos proporcionen aviones hidrantes para hacer frente a los dantescos incendios que afectan a parques nacionales y territorios de seis departamentos.

Entonces es eso lo que se cuestiona al presidente Morales, que se de lujos de jeque árabe mientras que Bolivia confronta una serie de carencias. El intentar victimizarse no es más que otra de sus patrañas para salir del paso.

“Primero pienso en el país” dice Evo pero no es cierto y lo demuestran los hechos. Mientras el país arde por los cuatro costados él podrá observar los incendios cómodamente apoltronado en su avión al cual muchos ya llaman el “Coca 001”.