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miércoles, 23 de febrero de 2011

Guillermo Capobianco lo pone como subtítulo. lo subimos "no hay dictadura que dure 100 años" y muestra lo efímero que es el poder también para el MAS


“No hay dictadura que dure cien años ni pueblo que la soporte”

El clásico adagio popular bien puede aplicarse a la naturaleza y contenido de las rebeliones actuales en el mundo árabe, que mantienen en vilo a la comunidad internacional y que reaviva en el subconsciente colectivo el sueño de una sólida democracia global.

Ningún proceso, menos aún estos que ahora conmueven al mundo político del siglo 21, se producen por “azares de la vida”.

El primer “principio” que cae por los suelos y que aún se creen los dictadores de toda tendencia ideológica es que llegado al control del poder y de todos sus mecanismos formales e informales, se puede mantener un régimen “para toda la vida”.

Los bolivianos recuerdan aún con estupor la afirmación insólita del Presidente Evo Morales de que él y su Partido el MAS habían llegado al Gobierno para quedarse “toda la vida”.

La realidad que supera cualquier “esquema” ideologista, está poniendo en tela de juicio actualmente semejante afirmación contraria a un principio esencial de la democracia que es la de la alternabilidad en el ejercicio del poder.

Otro factor emergente que explica los acontecimientos que se están produciendo es el desarrollo vertiginoso de la tecnología de la información y la presencia de las “redes sociales” del internet, el twiter, y otras maravillas afines, que echan por los suelos las teorías clásicas respecto del instrumento político de organización y movilización de las masas populares.

La ciencia política y la lucha de los pueblos tendrán que reinventar modelos y paradigmas clásicos de organización y de movilización, en este momento histórico.

Un otro factor decisivo en la movilización popular “revolucionaria” es la presencia de los jóvenes y su capacidad política de fortaleza agigantada por la “referencia” globalizante de las imágenes que, como bien dice la teoría, “valen más que mil palabras.

En cuanto a la “ideología” de sustentación de estos procesos está emergiendo una de alcance planetario que dice: justicia social, pan y combate a la pobreza, libertad y respeto a los derechos humanos y en países como el nuestro, autonomía para construir identidad nacional y cultural.

Como corolario de la enumeración somera de estos factores hemos dejado para el final el nuevo rol de los ejércitos; algunos como en el caso de Egipto que se vuelcan con todo a favor de la rebelión popular y otros que disparan cruelmente contra su propio pueblo como es el caso de Libia.

Para el final de los finales de estas cortas líneas, señalar el rol de los liderazgos tanto los liderazgos colectivos como los individuales que siguen siendo esenciales a todo proceso en uno y otro sentido.

En Bolivia, el surgimiento de un liderazgo individual histórico del peso y la magnitud del que ejerce el Presidente Morales, explica aunque no justifica lo que está padeciendo actualmente el pueblo boliviano.

Para desgracia del mismo pueblo, pareciera que es hasta el momento, un liderazgo político fallido.