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domingo, 14 de agosto de 2011

Cerca de un mil jóvenes componen la delegación de Bolivia al Encuentro Mundial de la Juventud que se celebra en Madrid presidido por Benedicto XVI


La delegación boliviana del grupo de la Conferencia Episcopal arribó esta mañana al aeropuerto de Barajas (Madrid). En las próximas horas se trasladan a la diócesis de Granada para participar de las actividades programadas en esa diócesis para los días de la prejornada.
Los ánimos de los peregrinos  son buenos tras quince horas de viaje y aunque existen ciertos momentos de necesaria espera el grupo los aprovecha realizando dinámicas, cantos y oraciones.
En el aeropuerto de Barajas el ambiente es cien por cien jornada de la juventud, se observa el ir y venir  de  delegaciones de diferentes países. Todos con un sentimiento común: Presentes en la Jornada, presentes en Madrid!!!
Poleras, banderas, cantos, coros, tambores, aplausos y todo lo que permite la creatividad es posible sentir en distintos ambientes de la terminal aérea.
Antes de embarcar rumbo a Madrid, la delegada de la pastoral juvenil nacional Gabriela de la Barra ponderó el esfuerzo realizado por más de ocho meses en el camino de preparación para llegar a este momento de iniciar la vivencia de la jornada en Madrid.
“Fue una preparación y proceso que no hubiera sido posible sin el servicio de los colaboradores del área de comunión eclesial, el apoyo de Monseñor Stanislao Dowlazewicz, obispo responsable de pastoral juvenil además así como la colaboración de los demás Obispos”, señaló
El 16 de agosto la delegación volverá a Madrid para iniciar propiamente la semana de la jornada mundial y el encuentro con el Santo Padre.
“Esta experiencia  debe significar para cada joven la experiencia  del Espíritu de Dios, la comunión con el Santo Padre y la experiencia de compartir con hermanos de las otras iglesias”, señaló el padre Julio Cesar Guerrero, responsable de la pastoral juvenil de Santa Cruz.
Madrid,  una ciudad cosmopolita ofrece a los peregrinos muchas oportunidades culturales e históricas que en esta ocasión se mezclan también con la universalidad de la iglesia y el compartir de experiencias de cada peregrino que desde distintas partes del mundo está llegando para comunicar su experiencia y fe en Cristo.