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jueves, 29 de septiembre de 2011

los massmedia se ven enfrentados a Evo Morales, quién los califica de sus enemigos y de ser sus opositores más fuertes. imagina una lidia en el rodeo taurino para explicar la ausencia de estocada, nuestro editor


 Faena taurina contra Evo Morales

Mauricio Aira

Porqué el Jefe de Estado ataca a ERBOL y no a FIDES, porqué a Página 7 y no a la Razón cuando señala una y otra vez que sus enemigos principales son los masmedia, acusación que se tramonta a los inicios de su primera gestión en 2006 y que no ha dejado de repetir cada vez que puede sin obtener que los masmedia respondan en forma adecuada y definitiva a esas acusaciones.
Cuando el torero de lidia quiere provocar al toro, le asesta unos pinchazos con las banderillas que están cruelmente calculadas para dosificar la fuerza de la bestia y ocasionar el sangrado y es que la prensa, los periodistas han estado obrando como banderilleros, provocando heridas sin llegar al corazón cuando la muerte sería instantánea. Si de algo tendríamos que acusar a los medios ha sido de dar de estocadas sin conseguir que el toro ya herido en las cervicales aunque no cae al suelo, sino que sobrevive que es entonces cuando apela al gran público que puede indultar al animal y mandarlo de regreso al corral donde sobrevive como semental hasta morir de viejo.
Frente a mi equipo electrónico donde conservo archivos de todos los diarios de Bolivia desde hace al menos 10, 15 años y un ordenado programa  con los varios miles de artículos propios publicados en prestigiosos matutinos y portales de internet a lo largo de 50 años de ejercicio profesional, se da una constante nada grata y es el rosario de lamentaciones de SE porque no le agrada esa actitud vigilante y crítica que radioemisoras, estaciones de televisión, publicaciones impresas han tenido para su persona, su staff de colaboradores, su partido político que siempre le han estado colocando banderillas en medio de sus astas, frente a sus ojos. Habría preferido una prensa sumisa, callada, mustia que al estilo de la prensa cubana, sólo se dedicase a mover el incensario desparramando aromas agradables.
Sin embargo, los massmedia han preferido el toreo de capote, el toro ha recibido puyazos en el lomo de los picadores, la masa ha contemplado y aplaudido esta suerte de toreos de a pie, que es cierto dan lucimiento al matador, aunque prolongan la agonía del bravo animal que resiste y resiste. El capote, las embestidas, los quites del toreador, los vítores y los aplausos mientras el tiempo avanza y se va a poner el sol. Error de la pandilla de continuar sin límite en esta faena interminable que se extiende ya por seis largos años. Se han propuesto entre todos que la lidia continúe en lugar de avanzar hacia el tercio de la muerte. Claro que no se trata de la muerte física sino de la muerte civil que sucede a la prueba de culpabilidad. Basta ya de clavar banderillas, rehiletes, esas varas de madera adornadas con flecos de papel de vistosos colores con un arcón de 6 centímetros en la punta, suficiente para hacer sangrar, pero no para matar.
Se da entonces el fenómeno que alguno que no es boliviano pueda entenderlo, el tira y afloja. Cuando los medios con gran integridad y moralidad se han resistido a doblegarse, se aplicó el golpe bajo, la compra de las empresas, o penetrar en la nómina de accionistas de modo de neutralizar la línea dura, (al cronista le sorprendió por ejemplo la rigidez de Fides, cuando en labor de autocensura incorpora una lista de temas prohibidos bajo el argumento de “hasta que existan pruebas” y nada, no sale una sola frase ofensiva al entorno palaciego)
Si no es posible doblegar al medio, no es posible comprarlo, ni penetrarlo, entonces su destrucción, precedida de una campaña de intriga y desinformación feroz, el caso de Erbol, de Panamericana, de Página 7, que pulsan las banderillas, provocan sangrado, pueden conducir a la caída del toro.
La lidia es desigual el matador dispone aún de la muleta, pero todavía no se atreve al lance abierto y con la mano izquierda o el lance con la derecha y la espada en el paño de la muleta, preparándose para el momento culminante de la lidia. Si los massmedia lograran probar que ha sido SE que impartió la orden para masacrar a los indígenas del TIPNIS en la localidad de Yucumo, es decir demostrar a fuerza de lógica y de (fakta) hechos mediáticos que no está libre de culpa, que no fueron ni Llorentti, para muchos el chivo expiatorio, ni Farfán, ni los jefes de policía, sino el mismísimo Jefe de Estado, entonces como sucedió con Nixon, la suerte de Evo estaría echada, sin vuelta de hoja.
El matador (los massmedia) convencido de que no bastas las banderillas, no basta el capote ni la muleta, su maestría está probada todos han visto que se intentó salvar al toro, no le queda sino lanzar la estocada mortal, “se acerca al toro, se estima por estira de los cuernos y le clava el estoque entre los omóplatos, tratando de evitar cualquier sacudida de los cuernos…corta la aorta y provoca la muerte casi instantánea”, sin necesidad del tiro de gracia, lo que llevado al campo mediático significaría revelar la verdad y afrontar sus consecuencias.
(Como anécdota esta referencia: Los toros son capaces de matar hasta en sus últimos momentos. En los años 80 el matador de 21 anos, conocido como Yiyo, se giró hacia el público tras dar la estocada. El toro lo embistió y con uno de sus cuernos perforó mortalmente el corazón del desventurado torero. El animal murió minutos más tarde)