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jueves, 20 de septiembre de 2012

Desgobierno? Sí. Cuánta razón cuando anota Karen Arauz que muy orondo Evo presentaba en Beni a su candidata mientras La Paz ardía por la presencia de miles de mineros con dinamita. sufre de hipoacusia?

En la mañana de este martes pasado, cuando la sede de gobierno (¿cuál gobierno?) una vez más se estremecía por las noticias de heridos gravísimos y posterior muerte de un minero asalariado y en la ciudad cundía el pánico al paso de los cooperativistas arrojando dinamitas por doquier, su excelencia, presentaba muy orondo, a la miss como su candidata de confianza en el Beni como si eso fuese gobernar. Es claro que las elecciones cualquiera que estas sean, son la prioridad de Evo Morales. Que serios conflictos mal y tardíamente tratados, eleven el número de muertos y heridos, es irrelevante.

El vice ministro de gobierno, con total inconsciencia de la magnitud del conflicto que se está desarrollando y con esa indignante pose de sabelotodo que adoptan los oficialistas que se consideran entelequias siderales mas allá del bien y del mal, con gesto adusto, sentencia que se impone el diálogo, que es la política del gobierno. ¿Por qué no lo pensaron antes de los sangrientos enfrentamientos? ¿Dónde está el gobierno? ¿Dónde está la Policía? ¿Qué clase de gobernantes son estos, cuya ineptitud desencadena el conflicto y dejan a las partes "arreglárselas entre ellos"? ¿Se han puesto a pensar aunque sea con limitaciones, la situación de las familias de ambos sectores allá en Colquiri? ¿Cuántos muertos deben sumarse para que se olviden del proselitismo demagógico y hagan las cosas como se debe, aún a riesgo de perder cierto raudal electoral?

Absolutamente inaudito que no exista alguien con dos dedos de frente para sugerirle al Ministro de Educación la suspensión de clases. Los feriados decretados por cualquier celebración inventada que se les ocurre siempre que sea de su conveniencia, no cuentan cuando de preservar vidas se trata. De tal modo, que recién a las 9.30 de la mañana, cuando los alumnos estaban ya en sus escuelas y los mineros por miles tomaban las calles, surgió la orden de despachar a los estudiantes. ¿A dónde? No importa. Los padres, incautos, confiaron en la garantía del gobierno (¿cuál gobierno?), que la marcha sería pacífica y que la circulación de personas y vehículos sería resguardada. Algún director de escuela, con infinito más sentido común que los pedantes ministros, dispuso el cierre del establecimiento con los estudiantes dentro, hasta que la normalidad retorne o los padres se hagan presentes a recoger a sus hijos.

Jessica Jordan es una chica con suerte. Aparte de haber sido agraciada físicamente por la naturaleza, ha sido provista de una viveza sugerente. Las oriflamas del poder, cualquiera que sea, la sedujeron desde el primer momento. Cuando Quintana la descubrió, como es natural, su ciudadanía beniana surgió convenientemente. Era la figura perfecta para dar continuidad a la conquista tipo oeste al que fueron en pos de oro y poder y que había empezado en Pando.

Lo que no entraba en los cálculos de nadie,  es que el mismísimo Presidente iba a abandonar sus responsabilidades constitucionales, y evitando las dinamitas, se iría en una de sus millonarias máquinas voladoras hasta la capital beniana para proclamarla candidata oficialista a la gobernación para las elecciones (cuestionables) que se harán en enero. El Presidente, sufre de hipoacusia?

El cacerolazo en la Argentina en días pasados, podía al menos encender una chispa de alarma. Cristina Kirchner fue reelecta con el 54% de los votos tan solo en octubre de 2011, lo que no es óbice para que cientos de miles salgan a las calles en su contra. La prepotencia de su gobierno, las pruebas irrefutables de la corrupción que lo está envolviendo todo, los decretos violatorios de libertades y la escandalosa inseguridad puede, sin duda, volcar ese 54% y hacer, en un abrir y cerrar de ojos, solo una anécdota estadística. Aquí, allí, o en la quebrada del ají. Muy confiados en los incondicionales según la miope óptica oficialista argentina, ahora saben que han dado un paso muy grande en la recuperación de sus libertades y sobre todo de su voz. La maraña que con tanta devoción se dedican a tejer ciertos políticos en el poder, termina atrapándolos una vez que la ciudadanía vence el miedo y les vuelve la memoria, que no hay nada que dure cien años porque a la protesta al avasallamiento e incumplimiento de la Constitución, siempre le sigue el raciocinio popular.

En Bolivia, la irresponsable manera de enfrentar los conflictos los está superando a sí mismos. La prepotencia y el despotismo los lleva a denigrar y minimizar la oposición de cualquier tipo. El cortar una cabeza entre muchísimas otras como la del asambleísta Vedia, nadie cree que es una señal de lucha a la generalizada corrupción, es tan solo la aceptación que hay uno que otro que peca dejándose pescar y nada más.

Ha sido muy sintomático que la marcha de los miles de mineros cooperativistas -que hasta ahora fueron una base indiscutible de sustentación de este gobierno- se haya dado a la tarea de recalcar que bien pueden ser seguidores del MAS, pero eso no es definitivo ni tampoco incondicional. Cuando llega la hora de pasar facturas, no se miden y para demostrarlo, sólo portaban banderas bolivianas y desdeñaron la colorida wiphala -para quién sabe cubrir un nuevo féretro- o para otra oportunidad.