Páginas vistas en total

martes, 23 de abril de 2013

Madre Tierra que hoy celebra el mundo para dar realce a la salud ambiental del Planeta. a la vanguardia como el Dia Internacional de la Tierra. incendios provocados, contaminación, destrucción sistemática de bosques y selvas. Bolivia a la zaga del cuidado de la tierra. LTD


La actitud de nuestro país ante la “Madre Tierra” es tan contradictoria, que hay el peligro de que la jornada dedicada a la causa ambiental sea olvidada
Casi desapercibido, sin que ninguna de las tres instancias gubernamentales —nacional, departamental y municipal— le haya dado el realce que se esperaría, y con muy tímidas y aisladas actividades organizadas principalmente por instituciones privadas, ayer lunes se conmemoró el “Día Internacional de la Tierra”.
Es lamentable que Bolivia haya sido uno de los países que con más apatía dejó pasar la fecha, mientras en otras latitudes no sólo que se mantuvo vivo, sino que se alimentó, como viene ocurriendo todos los años, el espíritu que inspira a quienes consideran que la defensa de la salud ambiental planetaria es el mayor desafío que le corresponde a nuestra generación.
La omisión es doblemente significativa y censurable si se considera que nuestro país hizo durante años anteriores abundantes méritos para ser reconocido como uno de los mejor dispuestos y más aptos para asumir un lugar de vanguardia en la adopción de políticas públicas encaminadas a sustituir las fórmulas económicas basadas en la sobreexplotación de los recursos naturales y a esforzarse para cambiar las pautas de comportamiento colectivo a fin de entablar relaciones más armoniosas entre la humanidad y el planeta que nos acoge.
Fue tan destacado el lugar que Bolivia jugó hasta hace algún tiempo para promover esa causa, que fue precisamente a instancias de la diplomacia boliviana que en la Organización de Naciones Unidas (ONU) se aprobó una resolución especial mediante la que se incorporó el término “Madre”, porque traduce el concepto andino de Pachamama, a la conmemoración del Día Internacional de la Tierra.
Esta involución es, no más, reflejo de un radical cambio de la actitud gubernamental frente al tema, lo que se plasma en un viraje en las políticas económicas, planes de desarrollo, concepciones políticas y doctrinarias.
Más allá de lo estrictamente simbólico, ese cambio de actitud ante los temas ambientales tiene manifestaciones prácticas muy concretas. El lugar destacado que ocupa el territorio nacional en los mapas satelitales que todos los años ilustran los incendios forestales ocasionados por la quema irresponsable de bosques para ampliar la frontera agrícola, es uno de los ejemplos más elocuentes. Los crecientes índices de contaminación en las principales ciudades del país, que con frecuencia superan ampliamente los 90 microgramos por metro cúbico considerados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el límite admisible, es otro. Pero peor aún es la manera sistemática con que están siendo destruidos los parques nacionales para dar paso libre a las fórmulas de desarrollismo de la era industrial o ampliar la frontera agrícola a presión de sectores productores específicos, como los colonizadores o cocaleros, que tienen una fuerte capacidad de presión política.
En fin, la posición del Gobierno y de la sociedad en general ante la “Madre Tierra” es tan contradictoria que es preciso revisar rumbos y actuar en forma consecuente, lo que significa, en ambos niveles, revisar en forma transparente acciones u objetivos de desarrollo. De lo contrario, el “Día Internacional de la Madre Tierra” terminará por salir de la agenda pública nacional.