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jueves, 12 de junio de 2014

frases de oro de El Dia "toda la parafernalia circense" presente en Santa Cruz con cientos de funcionario atentos a la menor indicación del "jefe de jefes" que se ha convertido en vocero, inspector, contratista, capataz de la tarea de "la cumbre" para un dia de jolgorio...

Un medio de prensa reportaba hace unos días sobre la inspección de las instalaciones de la Feria Exposición, escenario principal de la cumbre G-77. Más de un centenar de personas seguían como en procesión al gerente del predio ferial, todos ellos funcionarios de los diferentes ministerios que desde hace meses están comisionados en Santa Cruz para atender hasta el último detalle de la cita internacional.

Los viáticos, estadía, transporte y el sueldo de esos servidores públicos que han dejado desatendidos tantos asuntos de gran importancia para el país, no figuran en el presupuesto de más de 80 millones de dólares que las autoridades locales y nacionales han confirmado como gastos de organización  y de infraestructura previos a la Cumbre. Tampoco están consignados los dos días de feriado que el Gobierno acaba de anunciar y que seguramente se traducirán en pérdidas económicas para empresas que han tenido que afrontar el doble aguinaldo y un aumento salarial extraordinario solo entendible en un cuadro de esquizofrenia que parece haberse apoderado de nuestras autoridades.

Ya hubieran querido los benianos, víctimas de la peor catástrofe de su historia, un despliegue humano y de recursos tan grande y tan ágil como el que se ha dado para un evento que no dejará más que un papel firmado y mucha basura por recoger de nuestras calles y avenidas, que durante meses han sido intervenidas con desvíos, parques y adornos que le hacen poco honor a la estética que deberíamos exigir para una ciudad que se precia de ser la más grande y pujante del país.

Construcción de un parque en tiempo récord, una avenida de 8 kilómetros pavimentada bajo la lluvia, miles de árboles y arbustos plantados, cientos de luminarias, bacheado y muchas otras obras más son motivo de orgullo de autoridades que nos exigen apreciar el legado que dejará la cumbre para los bolivianos y los cruceños en especial. Tal vez esos mismos líderes de instituciones públicas estarían dispuestos a publicar la lista completa de gastos, precios, empresas que se han encargado de los trabajos, licitaciones y estudios de costos, para que esta cumbre no pase a la historia como otro pretexto más para la corrupción y los contratos espurios que podrían estar detrás de la connivencia de ciertos sectores empresariales a quienes también le ha agarrado este ataque.

Hace mucho que la población critica por el inmenso derroche en el que incurre el Gobierno, cuya vocación por la organización de eventos, los viajes, las cumbres y toda la parafernalia circense parece agudizarse. No queremos pensar el escándalo y la danza de dólares que se viene para la campaña electoral previa a una votación que se viene muy reñida y que seguramente motivará a los expertos del marketing político del oficialismo a extremar recursos, como no hubiéramos visto ya suficiente en este ámbito.

Lo más triste de todo este ataque es el entusiasmo de los sectores locales que se sumaron a la algarabía fantoche, pese a que ellos muy bien saben que todo lo que se ha visto es efímero y superficial. Ellos que siempre han defendido la inversión pública dirigida a la producción, al fomento de las actividades económicas, de los recursos humanos y la sostenibilidad hoy aparecen felices con este despilfarro destructivo que más temprano que tarde nos dejará con los bolsillos vacíos y la misma pobreza de siempre, que sin duda alguna será motivo de grandes discursos durante la cumbre.
Hace mucho que la población critica por el inmenso derroche en el que incurre el Gobierno, cuya vocación por la organización de eventos, los viajes, las cumbres y toda la parafernalia circense parece agudizarse. No queremos pensar el escándalo y la danza de dólares que se viene para la campaña electoral previa a una votación que se viene muy reñida.