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domingo, 22 de febrero de 2015

Carlos Valverde lanza su denuncia ahora por "extorsiones abreviadas" una forma satánica de encubrir una vez más la verdad y librar a Evo de sus crímenes.

Extorsiones abreviadas

Carlos federico Valverde Bravo

Está claro que nadie puede asumir la comisión de un delito sin que haya pruebas que demuestren tal cosa; sin embargo, eso está ocurriendo con esta utilización tan irregular y arbitraria del ‘procedimiento judicial abreviado’, el cual me permito catalogar con el nombre del título. El Gobierno siempre estuvo en problemas con el ‘caso terrorismo’; estaba claro que jamás el Ministerio Público y los abogados que se fueron sucediendo iban a poder demostrar que el mismo era cierto. A ello se sumó el descrédito de las extorsiones que los exfiscales Soza y Suaznábar, y Subirana y Clavijo efectuaron a muchas personas a las que trataron de involucrar o involucraron, hubieran pagado o no los montos exigidos. A ello se suma la manipulación de pruebas y el ocultamiento de otras, como la relación entre Rózsa y Raúl García Linera, el capitán Andrade y la policía Marilyn, etc.
No obstante ello, el poder siempre tuvo la sartén por el mango: mantener detenidos o con arresto domiciliario a una treintena de personas y perseguidos a muchos otros, le daba una ventaja cualitativa que, con el tiempo, encontró una salida ‘legal’: la sentencia mínima posible por la vía de la autoacusación o aceptación de haber cometido delito o la intención de hacerlo mediante procedimiento abreviado. Lograr que los detenidos se inculpen da al Gobierno un oxígeno político internacional cuando hay abierta una investigación en La Haya y, además, se mantienen violados los derechos humanos y constitucionales de personas que llevan detenidas y sin sentencia prácticamente seis años.
Parece que ya no importa sentenciar “ejemplarizadoramente a los enemigos de la patria”; parece que ahora lo que sirve es justificar la matanza en el hotel Las Américas y las violaciones a los derechos de los detenidos, para ello se manipula al máximo el procedimiento abreviado, al punto que se lo convierte en una nueva forma de extorsión: el detenido se inculpa, por un delito menor, y sale inmediatamente o cumple una sentencia mínima. Por otra parte, políticamente, va a servir para mantener a líderes sectoriales y cabezas de instituciones cruceñas doblegados y callados; ese es un extra que finalmente ‘redondea el negocio’ de mantener a Santa Cruz y a su clase dirigente al margen de todo
A ver hasta cuando