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miércoles, 3 de junio de 2015

previo. el MNR estableció su "célula militar" con Ovando, Barrientos y Alvarez Plata y así le fue. significó el golpe militar de 1965, un retroceso de varios años, luego vinieron los regímenes militares sin cuenta, de modo que es un error muy grave de EM pretender que nuestra FFAA se manifiesten por el régimen del MAS. debe oir a LT que nos refresca la esencia de esta institución

Si se recuerda los tiempos de las dictaduras militares y se conocen los efectos negativos que tuvieron para el país, sobre todo para los sectores más pobres de la sociedad, expresiones como la lanzada por el Presidente del Estado en sentido de que las Fuerzas Armadas (FFAA) no pueden ser “apolíticas” y sostener que esta concepción sería un producto ideológico del neoliberalismo “para dominarnos y robarnos”, preocupan de sobremanera.

Es que ese concepto va en contra de la Constitución Política del Estado  (CPE) que establece que la organización de las FFAA “descansa en su jerarquía y disciplina. Es esencialmente obediente, no delibera y está sujeta a las leyes y reglamentos militares. Como organismo institucional no realiza acción política; individualmente, sus miembros gozan y ejercen los derechos de ciudadanía en las condiciones establecidas por ley” (Art. 245).

Se trata de una norma que responde al hecho de que en la medida en que el Estado confía el monopolio del uso de las armas a las FFAA, éstas deben depender del poder civil, cuyos administradores son elegidos mediante el voto ciudadano, cualquiera sea la ideología que tengan. La condición es que conquisten la preferencia de la población.

En la medida en que las FFAA se politizan se van convirtiendo abierta o disimuladamente en un partido armado que incrementa su participación en el aparato estatal para terminar haciéndose del control total del poder y asumiendo por sí y ante sí qué se debe hacer con el país. A continuación, de las pugnas entre sus corrientes internas (que siempre las hay y se desarrollan en los cuarteles) surgen los nombres de quienes dirigirán la administración estatal. Se llega a tales extremos que, como ha sucedido en el país, se la intenta mostrar como la entidad “tutelar de la patria”.

Además, la toma del poder por parte de las FFAA no ha sido invento del imperialismo, pero sí fue parte sustancial de la Doctrina de Seguridad Nacional que se diseñó y difundió en nuestra región como parte de la estrategia estadounidense en el período de la denominada guerra fría entre EEUU y la URSS, que sufrió la humanidad después de la Segunda Guerra Mundial.
Además, en defensa de la necesidad de apartar a las FFAA de la deliberación política se debe anotar que desde 1982, han arribado al Gobierno representantes de corrientes antagónicas que han podido aplicar sus propuestas –conquistando previamente el voto ciudadano— precisamente porque el poder militar está bajo control civil, en concordancia con la misión constitucional de las FFAA que  es “defender y conservar la independencia, seguridad y estabilidad del Estado, su honor y la soberanía del país; asegurar el imperio de la Constitución, garantizar la estabilidad del Gobierno legalmente constituido, y participar en el desarrollo integral del país” (Art. 244).

Por lo señalado, se debe mantener la concepción constitucional de las FFAA y no abrir una caja de Pandora que no se sabe a dónde nos podrá conducir, pues no en vano el famoso canciller francés Talleyrand decía que todo se puede hacer con las bayonetas, menos sentarse sobre ellas.