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jueves, 25 de junio de 2015

si establecer La Pascua Universal pudiera ser la señal para el inicio del Milenio de la Paz y el Amor. del Gobierno directo de Cristo sobre la tierra, "atando muy fuerte al maligno" para evitar que siga causando daño, muerte y destrucción. Francisco, la Pascua, el Apocalipsis que nuestro editor trae a cuenta.




Por una Pascua Universal

Mauricio Aira

Dictando para inmigrantes de varias nacionalidades y creencias, me encomendaron explicar el porqué de las fiestas movibles dentro del cristianismo. Revisé entonces, mis escuálidos conocimientos sobre la Pascua, el eje central de las celebraciones cristianas y comprobar que todo está organizado en torno “a la luna llena de abril”, que los sabios de la Iglesia hacen coincidir con la Resurrección de Jesús, muerto en la cruz  al caer la tarde del Viernes Santo.

La Semana Santa responde a un curioso anacronismo porque se rige por la luna. Viernes Santo es el primer viernes posterior a la primera luna llena después del equinoccio de primavera, de tal manera que la Semana Santa será antes del 21 de marzo al 23 de abril, aunque los astrólogos generalmente religiosos jesuitas habían establecido que luna llena en Pascua Florida, marcaría el centro del calendario, 40 días antes la cuaresma y 40 días después la Ascensión y Pentecostés al cabo de 10 días. Ahora atendiendo una sugerencia de Francisco se estudia una reforma. Que la Pascua sea fija, ha mencionado como ejemplo el segundo domingo de abril, lo que traería el mayor beneficio para una celebración universal y no, como sucede hoy en día, que para los ortodoxos es en una fecha y para los católicos en otra, si bien las iglesias protestantes acompañan la tradición católica de celebrar lo que Francisco señala como “la mayor festividad religiosa de la Cristiandad, Pascuas de Resurrección”.

Ocurrió durante el Concilio de Nicea en el 325 que se decidió. La Pascua se celebraría el domingo siguiente después de la primera luna llena siguiente al equinoccio de primavera (cada 21 de marzo), curiosamente los judíos se sirven del calendario lunar hasta nuestros días. Francisco anunció hace pocas horas que la Iglesia Católica está dispuesta a la fecha fija. Desde Pablo VI se está buscando la unidad de la fecha de la Pascua, lo que si llega a suceder, sería una clara señal de aproximación a la Iglesia Ortodoxa, señal de la cercanía de la unión de todos los cristianos y su llegada al seno de la Iglesia Católica. Casualmente durante nuestra reciente estada en España pudimos leer que “sería una hermosura poder celebrar juntos la Resurrección de Jesús” pronunciadas en Bilbao por Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio de Comunicación Social, añadiendo que “lo ve muy difícil, aunque no imposible”
Visionamos que la iniciativa ha de prosperar conservando los símbolos del huevo y del conejo y de la celebración judía que conmemora la salida de los hebreos de Egipto contada en el Éxodo en el mes hebraico entre marzo y abril, de entonces perdura la tradición de la cena que ordenó el Maestro a sus discípulos y la institución de la Eucaristía que cobra mayor vigor con la presencia del Pontífice en sus viajes apostólicos continuando la tradición de los últimos papas lanzados al mundo a predicar el Evangelio como pronto se verá al menos en tres grandes ciudades de nuestra Patria llamadas a recibir la bendición en un plan de fraternidad, de comprensión, de perdón cristiano y de unidad sin exclusiones dentro de la Fe heredada de nuestros padres.

No está lejano el día de establecerse “la Pascua Universal” que debería significar el término de todas las guerras, y tal vez como reza el Apocalipsis el inicio del reinado universal de Cristo donde el perverso Satanás atado durante todo un milenio sin sus engaños ni sus maldades. Es San Juan que describe un mundo sin el mal administrado por los que vienen de la resurrección. Claro no lo podemos ni pensar por las miserias, las perversidades, la desigualdad que vivimos en la conflictiva historia humana de un mundo caído y contaminado por el letal virus del pecado. 

Ese mundo gobernado por Cristo en todo un milenio que para entender mejor lo calcamos de Apocalipsis 20:4 ”Vi tronos y se sentaron sobre ellos los jueces y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la Palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos y volvieron a la vida y reinaron con Cristo durante mil años.

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