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martes, 10 de noviembre de 2015

puede ser que no aclarar el crimen de los tres en Las Américas, se constituya en desnivel cuando se trate de apoyar la causa boliviana en La Haya. sostiene El Dia, razón no le falta. es más nuestro editor lo ha escrito variasveces "si no hay interlocutor válido, respaldado por nuestra CPE y el consenso de naciones no habrá progresos en La Haya. de ahí la inconveniencia de una reelección contra la Ley.

El canciller boliviano David Choquehuanca ha prometido hacer todo lo posible para esclarecer la muerte del irlandés Michael Dwyer, acribillado la madrugada del 16 de abril de 2009 en el hotel Las Américas, durante una acción conjunta de las fuerzas de seguridad del Estado que recibieron la orden de actuar con la anuencia del propio presidente Evo Morales, según él mismo lo reconoció públicamente pocas horas después del polémico operativo policial.
Nuestro ministro de Relaciones Exteriores hizo esas declaraciones después de que su colega, Michael Flanagan hiciera una representación formal a nombre del Estado de Irlanda, exigiendo respuestas convincentes sobre lo que ocurrió con Dwyer, cuyo cadáver fue sometido a un peritaje independiente en su país de origen, donde tienen la plena seguridad de que el presunto terrorista fue atacado a balazos mientras dormía y que agonizó por varias horas antes de expirar. Lo mismo creen los forenses que analizaron el cuerpo del húngaro  Arpad Magyarosi, quien también pereció en aquel negro episodio junto con Eduardo Rózsa Flores, acusado de ser el líder de la banda que pretendía asesinar a jefe de Estado boliviano y dividir al país, según las mismas conclusiones de Morales, que han sido ratificadas hasta el cansancio por distintas autoridades nacionales.
Han pasado seis años, tiempo suficiente para que las diferentes instancias estatales puedan demostrar con lujo de detalle cómo fue que murió Michael Dwyer, pero como todos sabemos, los resultados han sido totalmente contrarios a la tesis gubernamental y más bien respaldan lo que piensa la cancillería irlandesa -que ahora reclama formalmente-, y lo que denuncian los encarcelados, perseguidos e incluso los que han participado en las investigaciones del caso Rózsa, absolutamente viciadas y manipuladas por instancias políticas que hacen todo para sostener su posición, no solamente para arrinconar a los autonomistas (objetivo que se consiguió hace mucho) sino para proteger al presidente y sus principales colaboradores, que han tenido que enfrentar la interpelación diplomática en plena visita protocolar a Dublín.
El pedido del canciller irlandés no es una mera formalidad, un tema político y tampoco es fruto de la presión que ejercen los familiares de Dwyer, quienes han recurrido a diferentes instancias de su país y de la Unión Europea, donde los países se toman en serio la justicia, el derecho internacional y la protección de sus ciudadanos. Además de todo eso, el reclamo diplomático puede convertirse en uno de los pasos cruciales para respaldar el inicio de una causa judicial en contra de los responsables de la muerte del joven irlandés. Como es de conocimiento público estas acciones diplomáticas pueden ser vinculantes, de la misma manera que la respuesta que dio Choquehuanca, quien no se atrevió a lanzar ninguno de los argumentos que suele esgrimir el gobierno con relación a este caso y simplemente atinó a prometer algo que tal vez no se puede concretar o que se determinará solo en las instancias internacionales independientes.
El reclamo diplomático puede convertirse en uno de los pasos cruciales para respaldar el inicio de una causa judicial en contra de los responsables de la muerte del joven irlandés. Como es de conocimiento público estas acciones diplomáticas pueden ser vinculantes, de la misma manera que la respuesta que dio Choquehuanca.